Fomento de la innovación en el Mediterráneo

Los países MED están en mala posición en competitividad de la innovación a pesar de haber puesto en práctica políticas voluntaristas y de la creación de infraestructuras.

Sébastien Dagault, Amina Ziane-Cherif, Arturo Menéndez

El desarrollo de las economías de la innovación es, y más que nunca en periodo de crisis, una carrera por la competitividad iniciada por casi todos los países con el objetivo de crear valor añadido y generar empleo a largo plazo. El desarrollo de las actividades industriales de futuro en ámbitos de excelencia, la apuesta por el espíritu empresarial y la creación de futuras empresas punteras en la economía, la captación de inversiones extranjeras en actividades de alta gama, y la inserción en los movimientos mundiales de intercambios de conocimientos mediante el fomento de polos tecnológicos y de escaparates de innovación son prioridades de desarrollo para todos, y especialmente para los países MED.

Sin embargo, frente a estos desafíos, se observa que los países de la cuenca mediterránea se quedan rezagados en diversos ámbitos: problemas de masa crítica de las inversiones y de los equipamientos; falta de visibilidad internacional; malas condiciones para la potenciación de la investigación; y dificultades para establecer la cooperación público-privada. Los países MED no solo ocupan un puesto más bien bajo en el tema de la competitividad de la innovación, sino que descienden en la clasificación a pesar de haber puesto en práctica políticas voluntaristas y de la creación de infraestructuras en la mayoría de los países. Este estudio se basa en un trabajo de campo, en un listado de los programas actuales y en talleres con los “actores mediterráneos del cambio” para determinar la situación actual de los ecosistemas de la innovación que se desarrollan en el sur del Mediterráneo.

El estudio se centra en tres tipos de estructuras de apoyo a la innovación: los polos tecnológicos, las incubadoras y los centros de potenciación. Los países MED concernidos son siete: Argelia, Egipto, Jordania, Líbano, Marruecos, Palestina y Túnez. Más allá de los análisis macroeconómicos, lo que pretende este estudio es proponer elementos clave para que surjan nuevas dinámicas de desarrollo de la innovación en el Mediterráneo: la potenciación de las buenas prácticas, la identificación y la implicación de actores que sean motores económicos y la conexión entre las comunidades y los polos de innovación a nivel regional.

Situación actual: actores y políticas de innovación en el Mediterráneo

Las actividades de investigación y desarrollo (I+D) en el Mediterráneo están muy concentradas en los centros de investigación y en las universidades públicas (más del 90%, frente al 54% de media en la Unión Europea). Las inversiones en I+D representan unas sumas escasas si se comparan con las medias internacionales: entre el 0,2% y el 0,7% del PIB en los países MED (excepto Túnez con cerca del 1%), frente a cerca del 2% del PIB en Europa.

De manera general, en el Mediterráneo hay una falta significativa de medios (investigadores, equipamientos) y una escasa eficacia de los sistemas de innovación, en lo que respecta a la visión estratégica, la excelencia de la investigación, la visibilidad internacional, la potenciación de las publicaciones y de las patentes, y el entorno de la innovación. Por otra parte, todos los países MED se ven afectados por el fenómeno de la fuga de cerebros. Sin embargo, existen diferencias entre algunos países: los resultados de Jordania o de Túnez son parecidos o mejores que los de Europa del Sur (Francia o Italia por ejemplo), mientras que Argelia está rezagada en casi todos los apartados.

El sector privado todavía participa relativamente poco en la innovación, pero atraviesa una fase de profunda transformación, especialmente con la llegada de una nueva generación de empresarios y de pequeñas y medianas empresas innovadoras, el desarrollo de un sector del capital riesgo, la participación cada vez mayor de los grandes grupos y la multiplicación de programas de apoyo al fomento de la innovación en los planos nacional e internacional.

Perfil de las estructuras de apoyo a la innovación: polos tecnológicos, incubadoras y centros de potenciación

El estudio se centra en tres tipos de estructuras de apoyo para comparar distintos enfoques y desafíos relacionados con el fomento de la innovación en el Mediterráneo:

– los polos tecnológicos – concentración geográfica de empresas y de instituciones de investigación (universidades y centros de I+D) –, son el elemento central de las políticas para captar inversiones en el Mediterráneo y del tema de las sinergias entre actores públicos y privados en la innovación;

– las incubadoras y los viveros se enfrentan a la cuestión del lugar que ocupan la financiación de la innovación y la participación de las grandes empresas en los ecosistemas de innovación;

– los centros de potenciación de la investigación en las universidades y los centros de investigación plantean el tema de la gobernanza pública y de la adecuación entre la investigación pública y las necesidades del mercado.

El aumento de la importancia del concepto de la economía del conocimiento ha dado lugar a la aparición de numerosos parques tecnológicos o polos tecnológicos en los países MED: se han contado 41 proyectos de polos tecnológicos, realizados o anunciados, en los siete países MED que son objeto del estudio. Cerca de tres cuartas partes de ellos se han creado después de 2005 y se concentran principalmente en Túnez (12) y en Marruecos (9). A menudo alejados de los centros de las ciudades, su fren la debilidad de los ecosistemas locales y no tienen un tamaño importante (falta de empresas y de centros de investigación). La actividad de los polos tecnológicos se concentra principalmente en el sector de las TIC (36%). El sector agroalimentario también está bien representado (18%).

En cuanto a las incubadoras, se han identificado 90, la mitad de ellas en Marruecos y en Túnez. Están repartidas en tres categorías: las incubadoras universitarias tradicionales (poco activas); los viveros (que se concentran a menudo en servicios de acompañamiento administrativo); y los aceleradores de la innovación (duración reducida del acompañamiento, proximidad a las redes financieras). Una parte considerable de las incubadoras (53%) es multisectorial. Más de una tercera parte (37%) se centra prioritariamente en las TIC. Se han catalogado más de 50 centros de potenciación de la competitividad de la investigación en los países MED. Son muy recientes (el 80% ha sido creado después de 2008) y generalmente no tienen una estructura o equipos con dedicación a tiempo completo.

Se concentran principalmente en Egipto (14 centros identificados) y en Argelia (13). Los servicios que proporcionan están destinados, en general, a equipos internos (investigadores, estudiantes) y están poco orientados hacia la empresa y el exterior. Solo una cuarta parte de los centros de potenciación se centra en un ámbito sectorial preciso como la agronomía, la biotecnología y la sanidad.

Dinámicas y asociaciones de innovación en el Mediterráneo: dificultades y oportunidades

En un contexto en el que la innovación se construye cada vez más en forma de red y a escala internacional, de forma abierta y alrededor de ecosistemas de innovación, la falta de proximidad y de confianza entre los actores privados y públicos, la rigidez de los ejecutivos administrativos, la falta de formación de los directivos de la innovación y los problemas de gobernanza son unos obstáculos importantes para el desarrollo de dinámicas de innovación en los países MED.

Los resultados de los países MED en lo que respecta a la colaboración entre la investigación universitaria y la industria son poco alentadores, ya que la mayoría de ellos se encuentran en la cola de la clasificación mundial. Sin embargo, se están implantando nuevas dinámicas, como el desarrollo reciente de una cultura de la empresa en el Mediterráneo, o también la creación de asociaciones Sur-Sur entre actores claves de la innovación. Los países MED disponen de herramientas interesantes para dinamizar sus sistemas de innovación, como el recurso a los mercados públicos o la colaboración de sus talentos expatriados o surgidos de la diáspora, que desean implicarse en sus países de origen.

Doce propuestas de acciones a escala regional

Hay varios argumentos que justifican las acciones a nivel euromediterráneo: la puesta en común de unos medios que por el momento son demasiado escasos tanto al norte como al sur del Mediterráneo; la búsqueda de sinergias en torno a problemáticas y ámbitos de conocimientos comunes (movilidad, gestión del agua o desarrollo urbano, por ejemplo); y la posibilidad de apoyarse en los numerosos talentos que deseen desarrollar proyectos innovadores entre Europa y el Mediterráneo.

Las propuestas que se presentan aquí responden a problemáticas de campo y buscan sinergias con las políticas y los programas actuales. Asocian a los actores de la innovación en torno a cuatro etapas de puesta en práctica (ver cuadro):

– a corto plazo, un plan de movilización a escala regional (prioridades, actores, medios de activación, impulsores); (propuestas 1 y 2);

– a medio plazo, propuestas de herramientas que se deben compartir para crear efectos de masa crítica y sinergias entre actores de la innovación en el Mediterráneo; (propuestas 3,4 y 5);

– a más largo plazo, la coordinación de dispositivos nacionales para ofrecer una continuidad de servicio a los innovadores que operan en la región euromediterránea; (propuestas 6, 7, 8 y 9);

Paralelamente, se propone un apoyo a la gobernanza de la innovación en diferentes niveles para movilizar a actores clave en torno a las dinámicas de innovación a largo plazo; (propuestas 10, 11 y 12).