Marruecos, oportunidades de inversión

“Saneamiento urbano, infraestructuras y energías, especialmente las renovables, son sectores donde hay un amplio campo para la colaboración público-privada”.

ENTREVISTA con Salahedin Mezuar por Jordi Bertran

Barcelona fue el primer destino en el extranjero del flamante ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Salahedin Mezuar para participar en el Foro Económico del Mediterráneo Occidental. Sin embargo, los encuentros internacionales no son una novedad para este político marroquí. Entre 2004 y 2011, ya había ocupado las carteras de Finanzas e Industria y Comercio de Marruecos y hasta su nombramiento era el líder de la oposición en el Parlamento.

AFKAR/IDEAS: ¿Cómo valora el Diálogo 5+5 y la iniciativa de un primer foro económico y empresarial?

SALAHEDIN MEZUAR: El Foro 5+5 es una plataforma de encuentro muy útil para discutir cuestiones de interés común entre los 10 países del Mediterráneo occidental. La celebración de este primer foro ha sido un éxito de convocatoria y permite abordar proyectos de colaboración económica.

A/I: ¿En qué ámbitos ve más oportunidades?

S.M.: Hay diversos sectores en los que existe un gran potencial de complementariedad: saneamiento urbano, infraestructuras y las energías, especialmente las renovables, sectores donde hay un amplio campo para la colaboración público-privada. Además, en clave regional, pediría considerar el conjunto de África. Hay 52 ciudades con más de un millón de habitantes cuyos proyectos en infraestructuras y obras de saneamiento son una oportunidad.

A/I: La inmigración irregular ha vuelto a la actualidad a causa de los dramas vividos en el Mediterráneo. ¿Cómo afronta Marruecos esta cuestión?

S.M.: La inmigración Sur-Sur es cada vez más importante. La crisis en Europa ha convertido a los países del Magreb en destinos atractivos para los inmigrantes. Marruecos asumirá su responsabilidad en la gestión de la inmigración, que es un fenómeno más nuevo para nosotros y que plantea el reto de integrar a los recién llegados. Pero hace falta una aproximación global que, más allá de la seguridad y el control de fronteras, incorpore la perspectiva humanitaria y las cuestiones de codesarrollo. Y en todo ello Europa debe desempeñar también un papel importante.

A/I: De hecho, Marruecos está apostando por África en su política exterior.

S.M.: Es una de las regiones naturales para la proyección exterior de Marruecos y seguirá siéndolo con el nuevo gobierno. África es el futuro y por eso debemos dar pasos para reforzar las relaciones con todos los países.

A/I: Hablamos de integración regional pero la frontera entre Argelia y Marruecos se mantiene cerrada.

S.M.: Esto debería preguntárselo al gobierno argelino, que es quien cierra la frontera. Para nosotros está abierta.

A/I: En una era de cambios en el sur y este del Mediterráneo, Marruecos se pone como ejemplo de estabilidad política. ¿En qué punto está el proceso de reformas?

S.M.: Hemos conseguido hacer una Constitución con suficiente apoyo entre los partidos y ratificada en referéndum. Ahora debemos desarrollarla en forma de leyes orgánicas. El proceso avanza y hemos demostrado que se puede gestionar con una mayoría amplia. Marruecos representa la síntesis entre modernidad y tradición, y hemos podido avanzar manteniendo el carácter marroquí, que consiste en abordar los problemas sin caer en extremismos.

A/I: Usted fue nombrado hace poco en una remodelación del gobierno. ¿Qué estabilidad tiene el ejecutivo de Benkiran?

S.M.: Con la remodelación hemos clarificado las responsabilidades y las prioridades políticas. Lo más importante es avanzar con coherencia y eficacia. El partido del primer ministro, el PJD, ha evolucionado porque ante la responsabilidad de gobierno las cosas se ven diferentes que cuando estás en la oposición. Han madurado.