Turquía, entre Europa y el Mediterráneo

Adriana Vozzi. IEMed

La VII Conferencia anual UE-Turquía Imágenes recíprocas y conocimiento: de la confrontación a la integración, organizada por el Instituto Europeo del Mediterráneo (IEMed) y el Istanbul Policy Center de la Universidad Sabanci, tuvo lugar en Barcelona el 12 y 13 de enero de 2007. Esta cita anual tiene como objetivo reunir actores políticos, empresarios, expertos y agentes de la sociedad civil de Turquía, la Unión Europea (UE) y otros países para establecer un debate abierto sobre la evolución del proceso de adhesión de Turquía a la UE.

La edición de este año se desarrolló en un clima político particular: un año después del establecimiento del marco negociador para la adhesión de Turquía y del protocolo adicional del acuerdo de Ankara, la UE hace una valoración positiva pero matizada respecto al progreso continuo realizado por Turquía en el proceso de reformas, y lamenta que el ritmo haya decrecido durante 2006. Como consecuencia de las dificultades halladas en la resolución de la cuestión de Chipre, la UE decide “congelar” capítulos que cubren áreas políticas y económicas relevantes para Turquía. En este contexto, el seminario pretendió poner de relieve el reto que suponen actualmente las percepciones mutuas en el conjunto del proceso.

El encuentro contó con la participación de expertos, empresarios, historiadores, entre los cuales destacan por el lado de Turquía, el ministro de Asuntos Religiosos, Mehmet Aydin, también co-presidente del Grupo de Alto Nivel de la Alianza de Civilizaciones, o Güler Sabanci, máxima responsable de uno de los principales grupos económicos del país. Por parte española, destacan las contribuciones del presidente de la Generalitat de Catalunya, José Montilla, del secretario de Estado para Europa, Alberto Navarro, del secretario de Relaciones Exteriores de la Generalitat de Catalunya, Albert Royo, y del director general de Integración y Coordinación de Asuntos Generales y Económicos de la UE, Alfonso Díez Torres.

Por parte de la UE, participó el jefe de la delegación de la Comisión Europea en Turquía, Marc Pierini. Desde la perspectiva de las percepciones mutuas, la conferencia analizó algunos elementos clave de la situación actual: en primer lugar, la historia como recurso para mostrar los acuerdos y enfocar los desencuentros; en segundo término, los actores que se encuentran actualmente implicados en el intercambio entre Europa y Turquía –intercambios académicos, económicos y culturales.

Por último, se prestó una atención especial al papel de Turquía en el escenario internacional desde dos puntos de vista: como país en proceso de adhesión y como socio estratégico en el área euromediterránea. Los debates centrados en la historia y las percepciones mutuas contaron con la presencia de historiadores tanto turcos como internacionales, como Cornell Fleischer de la Universidad de Chicago o Miguel Ángel Bunes del CSIC. La idea más destacada apuntó a que en los siglos XV y XVI se podía hablar de cultura compartida en el ámbito del Mediterráneo, casi de un mecanismo de osmosis entre los imperios otomano y europeos, a través del cual cultura e intercambios comerciales florecían.

La imagen del Otro empieza a cambiar con los enfrentamientos de dominio y de poder entre los imperios, en los que el discurso religioso adquiere una importancia fundamental. Respecto al debate sobre la integración de Turquía, los expertos señalaron que éste tiene diferentes dimensiones y matices en función del país europeo donde se produzca. Sin embargo, lo que parece más urgente en este sentido, es prevenir que los tópicos dominen el escenario político y se instrumentalicen impidiendo una dilución sincera sobre las cuestiones fundamentales. Una propuesta para contrarrestar este tipo de prácticas es aumentar la cooperación people-topeople y multinivel, tanto en el ámbito político como de otros actores fomentando intercambios y conocimientos.

Otro asunto importante que se trató fue el valor de los intercambios comerciales que contribuyen a que las dos entidades se acerquen más. El papel de los medios de comunicación, en cambio, desencadenó debates animados al atribuírseles el poder de construir y perpetuar estereotipos en ambos lados. En este sentido, se indicó la necesidad de una mayor cooperación entre medios de comunicación europeos y turcos para contrarrestar la distorsión que se produce en las imágenes. Por lo que se refiere al papel de Turquía en el proceso euromediterráneo y como aliado estratégico en la zona, dos elementos, que podemos definir de crítica, caracterizaron la discusión y las observaciones tanto de expertos turcos como europeos.

Todos coincidieron en que Turquía no se ha comprometido activamente en el Proceso de Barcelona, pero también en que en este caso la UE tiene parte de culpa al no haber dejado claro cuál es el rol de este país en el partenariado, ya que su posición resulta ambigua: ¿es Turquía un país del área europea o mediterránea? Muchos de los asistentes avanzaron la hipótesis de que es necesaria una reflexión en el seno de la UE sobre cómo actuar con respecto a la posición de este país en un proyecto de cooperación común como éste. Además, no hay que olvidar que sus vecinos árabes siguen con atención su evolución tanto interna como en el ámbito de sus relaciones con la UE.