¿Qué hacen los jóvenes magrebíes en Internet?

Fenómeno de moda, el uso de la Red es cada vez mayor entre la juventud. Son necesarios control, regulación y gobernanza.

Rachid Beddaoui

Hoy por hoy, las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (NTIC) revisten una importancia primordial en el seno de la sociedad contemporánea. Permiten ofrecer servicios eficaces y diversificados a numerosos ciudadanos del planeta. Gracias a la rápida evolución que las caracteriza, las NTIC han contribuido a la globalización económica y financiera y a la internacionalización de los intercambios comerciales. Son el fundamento de la emergencia de una economía electrónica y una nueva sociedad de la información y la comunicación. Fenómeno de moda, auténtica revolución, Internet es, sin lugar a dudas, un gigantesco maná de datos.

Constituye la culminación lógica y previsible de dos grandes tendencias: la digitalización de la información y la desmaterialización de la actividad económica. En los países del Magreb, los factores de la introducción de Internet son muchos y variados: entre otros, figura la necesidad de disponer de sistemas de telecomunicaciones que permitan participar en el mercado global; luego está la obligación de intercambiar información en el interior del país para ser competitivos con los otros Estados, pero también para reducir la brecha digital entre las zonas rurales y urbanas. Internet es una nueva oportunidad para los países del Magreb, en tanto en cuanto permite una verdadera democratización del acceso a la información.

Brinda una ocasión sin precedentes en la lucha contra la pobreza, favorece la alfabetización, derrumba las barreras geográficas, aumenta la eficacia de los mercados, genera oportunidades de ingresos y favorece la participación a escala local. Suscita inmensas esperanzas entre la juventud escolarizada. La implantación de Internet en la región se sustenta esencialmente en las infraestructuras de que disfrutan los países magrebíes. Éstas han sido objeto de varios debates entre los distintos actores, tanto públicos como privados. En efecto, los gobiernos han hecho un esfuerzo importante para ampliar y modernizar la red de telecomunicaciones y desarrollar las telecomunicaciones rurales, así como una amplia gama de nuevos servicios diversificados.

Así, en 2007 el mercado de Internet en Marruecos experimentó un incremento del 31,6% con respecto al año anterior: alcanzó los 526.080 abonados, con una cuota de penetración del 1,72% sobre el total de la población. El número de abonados a Internet con ADSL vive un aumento continuo, con una tasa de crecimiento de cerca del 21,9%: pasó de 390.834 abonados en diciembre de 2006 a 476.414 en 2007. La distribución de los abonados por tipo de acceso sigue privilegiando la ADSL, con un porcentaje del 90,6% en diciembre de 2007, contra un 97,8% en la misma fecha del año anterior. El número de abonados a Internet de baja velocidad pasó de los 7.862 en diciembre de 2006 a 47.968 en diciembre de 2007, lo que significa un aumento de más del 510,1% en un año. Al evaluar la cuestión que nos ocupa, surgen tres interrogantes: ¿Es el joven internauta magrebí distinto del internauta mundial? ¿Los jóvenes magrebíes utilizan Internet con buenas intenciones? ¿Existe un control del uso que esos jóvenes hacen de Internet? ¿Disponen los gobiernos de una estrategia global para una buena gobernanza de Internet?

El joven internauta magrebí

Cuando las sociedades desarrolladas ya han emprendido encuestas para conocer mejor el impacto del uso de Internet en el desarrollo general y en el de los jóvenes en particular, hay, en cambio, otros países que no disponen de estudios oficiales sobre el tema. Es más, incluso para quienes han llevado a cabo este tipo de trabajo, éste a menudo resulta insuficiente. Por desgracia, los países magrebíes entran en esta segunda categoría, que no tiene en su haber más que la ausencia de cualquier estrategia en materia de producción de herramientas destinadas a facilitar el tratamiento sistemático de los asuntos propios del uso de Internet por parte de los jóvenes.

Según un estudio sobre el uso de Internet como modo de comunicación entre los jóvenes argelinos, basado en una muestra de 210 jóvenes de entre 15 y 30 años, 110 mujeres y 98 hombres, el 25,7% utiliza Internet a diario, y el 34% de ellos tiene entre 15 y 19 años. Se subraya que “el 16,70% de las personas encuestadas no utiliza Internet”. La mayoría de los jóvenes argelinos, esto es, el 40,2%, dedica diariamente a Internet entre 30 minutos y una hora, mientras que el 35,5% se conecta entre una y dos horas. El estudio ha demostrado que sólo el 32,2% de los encuestados dispone de conexión a Internet en el domicilio, frente a un 74,3%, que accede a la Red desde los cibercafés. Del sondeo se desprende que el 61,3% de los jóvenes del país utiliza Internet para buscar información, el 43,3% para comunicarse, el 32,3% para hacer amigos, el 29,5% para los juegos y el 12,1% en busca de relaciones sentimentales.

La mayoría de los encuestados, un 83,3%, dispone de correo electrónico (e-mail), frente a un 16,2%, que no cuenta con dirección electrónica personal. En cuanto a los sitios web más visitados, el estudio revela que la mayoría de los jóvenes argelinos, el 75,3%, recurre al buscador Google, contra un 53,3% y un 51,3%, que prefieren las páginas de MSN y Yahoo, respectivamente. Asimismo, concluye que el 46% de los usuarios se interesan por el chat y el 43,5% opta por los sitios de correspondencia. Según el mismo sondeo, Internet ha permitido al 54,3% de los encuestados trabar relaciones de amistad, y al 16,2%, entablar relaciones sentimentales.

Se observa que el 88,2% de los jóvenes interrogados utiliza Internet por la tarde, mientras que el 16,5% lo hace los fines de semana. En el resto de países magrebíes, los jóvenes internautas no se diferencian de los argelinos. Según nuestras estimaciones para Marruecos, un número considerable de jóvenes de entre 15 y 24 años dedican cada vez más tiempo a Internet, en detrimento de la televisión o la radio. Incluso afirman leer menos, al preferir la consulta de información en la Red. La utilizan para llevar a cabo investigaciones científicas; en general, cotejan los sitios web de universidades extranjeras, desde los que descargan documentos o trabajos de investigación que puedan ayudarlos a completar sus proyectos de final de estudios.

Otros internautas se desplazan a los cibercafés para consultar el correo electrónico o en busca de datos económicos, culturales, financieros, políticos, deportivos y sociales. Asimismo, visitan las páginas de la administración para informarse sobre las gestiones administrativas, conocer mejor sus derechos, consultar las convocatorias de concursos y acceder a ofertas de empleo. Dicho esto, esta categoría supone una minoría en comparación con los adeptos al chat y otros sitios de encuentro o conversación. No obstante, la mayoría de los jóvenes marroquíes, tanto en las grandes ciudades como en las pequeñas aldeas, acude en masa a los cibercafés en busca de evasión momentánea o de otros horizontes, por medio de nuevas amistades en los chat.

Según la estimación que hemos efectuado en varios cibercafés de Rabat, la mayoría de los jóvenes de Marruecos son aficionados a chatear en Yahoo Messenger, MSN, amitie.fr y otros sitios de encuentros. Estos sitios constituyen un balón de oxígeno para los jóvenes marroquíes, que traban nuevas relaciones con chicos y chicas de distintas nacionalidades. Según nuestras fuentes, los hay que incluso llegan a casarse gracias a los chat. Otra categoría de internautas se inclina mucho más por los juegos electrónicos Sin embargo, lo que más sorprende es que haya jóvenes marroquíes que frecuentan sitios web yihadistas, siendo objeto de auténticos lavados de cerebro.

Para ellos, esos sitios, por lo general con base en el extranjero, suponen el mejor medio de acceso a las fetuas, a los datos “fiables” sobre Irak, Palestina y Afganistán. Estas malas prácticas nos llevan a plantearnos la gobernanza de Internet, el control del contenido de los sitios web y la necesidad de integrar en la práctica las tecnologías en nuestras organizaciones pedagógicas y escolares. Si los jóvenes utilizan masiva y frecuentemente la Red en el hogar bajo el control de sus padres y con más o menos buenas intenciones, fuera de casa no es ni mucho menos así. Los adolescentes visitan webs pornográficas, lo que acarrea efectos nefastos en su educación, y a nosotros nos lleva también a interrogarnos sobre el papel de la familia, en especial los padres, en la educación sexual.

Los ‘blogueros’

Hay otra categoría de jóvenes que encuentra en la Red un modo mejor de subrayar su autonomía con respecto al círculo familiar y aumentar su afiliación a distintos grupos, por medio de la mensajería instantánea. De ahí que la mayoría cree blogs. El blog del bloguero magrebí se dirige, sobre todo, a los amigos y conocidos del autor. Sin embargo, también está destinado a un lector potencial, pues se conoce muy bien el carácter público de este tipo de páginas. En la mayoría de blogs consultados, el autor habla de sí mismo, su vida, sus amigos, el lugar donde vive, lo que le gusta, las cosas agradables que le pasan, lo que le indigna. Los hay consagrados a un tema en concreto, que puede ser la música, un deporte practicado entre amigos, la facultad, la difusión de películas o fotos/montajes, etcétera. Uno de los principales objetivos del blog es que lo lea la mayor cantidad posible de otros jóvenes y, en consecuencia, que cuente con el mayor número posible de comentarios.

Así que el bloguero pide a los visitantes que hagan observaciones, publicando fotos para suscitar reacciones entre sus amigos, e incluso secciones para complacerlos. Asimismo, puede plantear preguntas a los internautas, hacer sondeos… Los comentarios suelen ser breves y no implican grandes discusiones. Se pueden encontrar exclamaciones, comentarios cómicos, insultos… Son muchos los visitantes que dejan sus impresiones generales sobre el blog o el bloguero, o sobre un tema determinado de una sección. Hay mensajes que no tienen nada que ver con la sección, pero aprovechan la oportunidad de dejar la dirección del propio blog. En ocasiones, se desatan debates algo más cultos entre blogueros.

La buena gobernanza de Internet

Hoy en día, la regulación de Internet constituye un reto, e incluso una inquietud, para las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales de los países magrebíes. En efecto, la complejidad y los desafíos de la gobernanza de Internet han llevado a todas las partes implicadas a reaccionar. Por gobernanza de Internet, debe entenderse “la elaboración y la aplicación por parte del Estado, el sector privado y la sociedad civil, en el marco de sus roles respectivos, de principios, normas, reglas y procedimientos de toma de decisiones, y la elaboración de programas comunes propios para modelar la evolución y el uso de Internet.” La gobernanza de Internet se basa en condiciones mínimas indispensables para la creación de un sistema de gobernanza eficaz: la autoridad, el derecho, las sanciones y la competencia jurisdiccional.

Estos cuatro mecanismos posibilitan la gobernanza: la autoridad dirigente puede tomar una decisión política aplicable a su jurisdicción, inscribir esta decisión en la legislación e imponer sanciones a quien la desobedezca. Internet tiene capacidad para influir en planos muy variados, distintos tipos de relaciones sociales y políticas. A diferencia de los medios de comunicación tradicionales, su arquitectura abierta coarta los esfuerzos de los gobiernos destinados a regular las actividades de Internet, con lo que los usuarios gozan de gran libertad para intervenir en Internet a su antojo.

A modo de conclusión, cabe recordar que Internet no deja de ser una revolución digital que sigue favoreciendo a todas las categorías de las sociedades humanas, ya sean más o menos avanzadas. Sin embargo, lo importante es saber cómo garantizar un mejor uso de esta tecnología, para ponerla al servicio del desarrollo sostenible.