Proyecto ITAN

“Uno de los objetivos de ITAN es transmitir la importancia de la vecindad europea para garantizar la seguridad energética de Europa, sobre todo frente a la dependencia de Rusia”.

ENTREVISTA con Pierre Beckouche por Javier Albarracín

Pierre Beckouche es profesor de Geografía de la Universidad París y presidente del consejo científico del Colegio Internacional de Ciencias del Territorio (www.giscist. fr). AFKAR/IDEAS ha tenido la oportunidad de reunirse con él el 27 de noviembre en Barcelona, con ocasión de la presentación de los resultados del proyecto ITAN.

AFKAR/IDEAS : Preséntenos el proyecto “Análisis territorial integrado de los países vecinos” (ITAN, por sus siglas en inglés), del que es usted coordinador científico.

PIERRE BECKOUCHE: El Colegio Internacional de Ciencias del Territorio (CIST) ha sido elegido en la licitación de la Comisión Europea para un proyecto de investigación socioeconómica sobre los países de la política europea de vecindad, de Rusia a Marruecos. Este proyecto está financiado por el programa Red Europea de Observación y Planificación Territorial (ESPON, por sus siglas en inglés), cuyo trabajo se centra en el acondicionamiento del territorio y que tiene por objetivo servir de conexión entre los investigadores y los responsables públicos. Por tanto, como investigadores, disponemos de un valioso canal de comunicación con los responsables del desarrollo territorial, a escala europea, nacional y local. Por primera vez, el programa ESPON se ha fijado el objetivo de conocer mejor los territorios cercanos a Europa, lo que ha suscitado el interés del CIST por el proyecto. Pensamos, de hecho, que una parte del futuro europeo se decidirá en los países vecinos, del mismo modo que el futuro de estos depende mucho de Europa.

A/I: ¿Cuáles son los asuntos que estudia el proyecto ITAN en los países vecinos del sur?

P.B.:Nuestro consorcio científico europeo ha movilizado a expertos de cada uno de los países vecinos para que analicen los desafíos territoriales y planteen recomendaciones políticas. Este enfoque por país lo hemos combinado con un enfoque temático, sobre energía, agua, saneamiento, transportes, ingresos o desarrollo humano. Por ejemplo, hemos conseguido crear un indicador de desarrollo humano local. La gran aportación del proyecto ha consistido en crear una base de datos sobre los territorios locales vecinos, comparable a las bases de datos existentes en Europa. A partir de ahora, podremos tener una representación integrada de esta gran región común. En esta primera etapa que representa ITAN, no podíamos descender a una escala muy local; por tanto, hemos construido la base de datos a escala provincial o comarcal; pero esto ya es una hazaña.

A/I: ¿La información recopilada a esa escala varía considerablemente respecto a los datos oficiales existentes a escala nacional?

P.B.:Hemos utilizado los datos de las administraciones públicas. Cuando la credibilidad de estos resultaba problemática (teniendo en cuenta la economía sumergida), hemos partido de las bases de datos internacionales, sobre todo las de Naciones Unidas o el censo de EE UU, considerados más fiables, para aplicarles la distribución regional que nuestros expertos nos habían indicado. Para hacer frente a este problema de la falta de información, sin duda sería necesario ir más lejos, por ejemplo, generalizar al conjunto de la cuenca mediterránea el acceso a los datos relativos al consumo eléctrico, que es un buen indicador del desarrollo local. El uso de esta clase de instrumentos se vería facilitado por una cooperación internacional centrada en el acceso a los datos locales de los países vecinos.

A/I: En relación con el asunto de la energía, sus investigaciones nos recuerdan que el 70% del petróleo y el 90% del gas norteafricanos se exportan a la Unión Europea. ¿Qué dicen las cifras sobre el nivel de cooperación entre ambas regiones?

Turquía es, de lejos, el país donde las desigualdades territoriales son más acentuadas

P.B.: Por lo que respecta a energía, la investigación pone de manifiesto necesidades ya identificadas por los expertos, como el desarrollo de la energía solar en las regiones rurales con poca densidad de población, un plan euromediterráneo para los conductos energéticos, o la conexión eléctrica intranacional e internacional. Pero el objetivo de ITAN consiste en transmitir la importancia de la vecindad europea para garantizar la seguridad energética de Europa, sobre todo frente a la dependencia que sabemos que tenemos de los hidrocarburos rusos, y teniendo en cuenta la actual situación de tensión que hay en el Este de Europa. También queremos demostrar que la transición energética del sur requiere una cooperación profunda entre Europa y el norte de África, para acercarnos a los objetivos de eficacia energética. El interés del proyecto radica en tratar diversos temas a una escala territorial determinada y poner de manifiesto los desafíos que tienen por delante los acuerdos de colaboración.

A/I: En cuanto a la dinámica demográfica y el fenómeno de la urbanización, ¿cuáles son las tendencias actuales en el Sur?

P.B.: ITAN ha trabajado poco en el asunto de la urbanización porque para esto se necesitarían datos todavía más locales. No obstante, nuestra base de datos proporciona información muy útil sobre los cambios demográficos. Hemos creado un indicador del dinamismo de los territorios que integra al mismo tiempo aspectos demográficos y económicos. Esto nos ha permitido constatar que algunas dinámicas territoriales de los países mediterráneos vecinos no atraen la inversión extranjera, cuyos datos hemos obtenido a través de Anima (del mismo modo que el Plan Azul nos ha proporcionado los del agua, e IPEMED los de los cluster). Por tanto, las herramientas desarrolladas por ITAN permiten identificar territorios con grandes posibilidades para los inversores.

A/I: En varias ocasiones, Turquía aparece como un país en transición. ¿Cómo evalúa el proyecto este estadio intermedio?

P.B.: Nuestro indicador de desarrollo humano local muestra que Turquía es, con diferencia, el país donde las desigualdades territoriales son más acentuadas, lo que refleja la magnitud de su transformación. La región de Estambul y la costa occidental son mucho más dinámicas que la región oriental. El interés de ITAN se centra en comparar el grado de desigualdad territorial con el de otras zonas mediterráneas, incluidas las europeas. Esto determina el interés de la cooperación necesaria entre Turquía y Europa en cuanto a políticas de cohesión territorial.

A/I: ¿Cuáles son las próximas etapas del proyecto?

P.B.: La próxima etapa consiste en construir una red, junto a otros proyectos de investigación que hayan trabajado con datos locales de los países vecinos, que permita crear una herramienta con la que ejercer presión de manera coordinada sobre los donantes, mostrar la importancia del enfoque territorial en las políticas de vecindad y lograr que se entienda mejor la necesidad de acceder a los datos locales. También queremos definir las herramientas cartográficas habituales; ¿qué mejor forma de compartir una visión de nuestra región común que mediante los mapas? La etapa siguiente es, por tanto, colectiva, por la construcción de una plataforma técnica y política al mismo tiempo, capaz de proporcionar a los interesados análisis sobre las transformaciones actuales y futuras de los territorios mediterráneos.