La energía española mueve el Magreb

Argelia y Marruecos están entre los nueve mercados prioritarios elegidos por la administración española para impulsar la expansión internacional de sus empresas.

José María Triper, director de Moneda Única

Proyectos emblemáticos como la construcción del gasoducto Medgaz, que unirá España con Argelia en 2008, y el proyecto de interconexión eléctrica con Marruecos, que lidera Red Eléctrica, han actuado como detonante de una escalada de inversiones españolas en los países ribereños del sur del Mediterráneo, que hacen del Magreb una región estratégica para la expansión internacional de las multinacionales energéticas españolas. No es por casualidad que dos países magrebíes, Argelia y Marruecos, figuren entre los nueve mercados prioritarios elegidos por la administración comercial española para impulsar la expansión internacional de nuestras empresas, a través de Planes Integrales de Desarrollo de Mercados.

Unos planes que, en el caso de los dos países norteafricanos incluyen la energía entre los principales sectores de oportunidad para el comercio y la inversión, tanto en petróleo y gas como en electricidad y en energías renovables, con el doble objetivo de impulsar la presencia de España y contribuir al desarrollo económico y social de los países de la región. Las modificaciones a ley de hidrocarburos aprobadas por el gobierno de Argel a primeros de septiembre, que restringen la participación y los beneficios de las petroleras extranjeras en Argelia, no afectarán, en principio, a la ejecución de los contratos firmados por las compañías españolas en el país, aunque si pueden modificar las condiciones.

Los cambios fundamentales en la legislación consisten en la imposición de una tasa a las compañías extranjeras de entre el 5% y el 50% sobre los beneficios siempre que el precio del crudo brent supere los 30 dólares barril, y en aumentar hasta el 51% la participación de Sonatrach, la petrolera estatal argelina en los contratos de exploración y explotación firmados con compañías extranjeras. Una reforma de marcado carácter proteccionista y nacionalizador, pero que responsables de Repsol-YPF confían en que “no afectará” a los contratos firmados. En el campo de los hidrocarburos, Repsol-YPF ha elegido el norte África como área estratégica de su expansión internacional hasta el punto de que la multinacional española ha aprobado un presupuesto de inversiones en la región de 1.900 millones de euros hasta 2009.

La compañía española había firmado ya, en diciembre de 2004, el mayor contrato para la realización de un proyecto de gas en Argelia llevado a cabo por un consorcio internacional en ese país. Se trata de un proyecto integrado de exploración, producción y comercialización conjunta de gas natural licuado (GNL) en la zona de Gassi Touil, al este del país y su desarrollo permitirá a Repsol-YPF conseguir una posición de liderazgo en Argelia y el acceso directo, por primera vez, a las reservas de gas natural para cubrir la creciente demanda del mercado. El proyecto, participado en un 60% por Repsol-YPF y en un 40% por Gas Natural, prevé una inversión conjunta de 1.628 millones de euros, e incluye también la construcción de una planta de licuación de gas natural en Arzew para comercializar conjuntamente el gas procedente de la zona de producción adjudicada. Repsol-YPF, la primera compañía petrolífera privada en Libia, tiene previsto desarrollar en estos dos países 83 nuevos pozos en el próximo trienio.

La idea es que estos pozos permitan aumentar las reservas probadas de hidrocarburos en la zona en un 170% y en un 50% la capacidad de producción. También Cepsa –que participa en el proyecto del gasoducto Medgaz con Iberdrola, Endesa, BP, Total, Gaz de France y la argelina Sonatrach– ha sido invitada por el gobierno de Argel a invertir en ocho plantas de refino y petroquímica, con una inversión total estimada de 6.500 millones de euros. En Egipto, la petrolera española ganó el año pasado, en colaboración con la compañía italiana IEOC, el contrato de exploración de hidrocarburos en el desierto occidental, para una extensión de 4.297 kilómetros cuadrados durante un periodo de tres años. Cepsa ha adquirido, además, una participación del 20% en un contrato de exploración en el Golfo de Suez.

La estrategia de Iberdrola

En el sector de la electricidad, Iberdrola es la compañía española más dinámica en el norte de África. La compañía tiene el 12% del gasoducto Medgaz, que unirá las ciudades de Beni Saf y Almería, y el 21 de diciembre de 2005 firmó un contrato con Sonatrach, para el desarrollo de los negocios gasista y eléctrico. El acuerdo permite a la eléctrica española ampliar la compraventa de gas natural suministrado a través del nuevo gasoducto hasta 1,6 bcm (1.600 millones de metros cúbicos) anuales desde 2007, y hasta 1,5 bcm anuales mediante buques metaneros. La empresa argelina, por su parte, entrará en el negocio de las centrales de cogeneración de Iberdrola, sector que lidera en España con 562 megawatios instalados.

Ambas compañías estudiarán inversiones conjuntas en exploración y explotación de gas y en licuefacción y transporte. Iberdrola firmó también, a finales de diciembre de 2005, un convenio de cooperación con la Office Nationale de l’Electricité (ONE) de Marruecos, para el desarrollo de parques eólicos y centrales de ciclos combinados, tecnologías en las que España es una potencia mundial. Este convenio, con una duración de cinco años prorrogables, permite a la ONE desarrollar nuevas tecnologías de producción de energía eléctrica y a Iberdrola participar en el desarrollo energético de Marruecos.

El primer proyecto en estudio será el parque eólico de Taza, ubicado cerca de la ciudad de Fez y que contará con 70 megawatios de potencia instalada. Iberinco, la filial de ingeniería y construcción de Iberdrola, ganó el verano de 2005 el contrato para modernizar la red eléctrica de la región argelina de Constantina y, también el año pasado, un consorcio liderado por Iberinco se adjudicó el proyecto para modernizar la red eléctrica de seis regiones de Túnez, por un importe de 26 millones de euros, tras ganar la licitación pública internacional convocada por la Société Tunisienne de l’Electricité et du Gaz (STEG). La filial de Iberdrola llevará a cabo las actuaciones para mejorar el suministro eléctrico en dichas zonas en un plazo de año y medio.

Estas actuaciones incluyen la construcción y puesta en funcionamiento del Centro Nacional de Distribución, en la capital tunecina, y de cinco sedes en Susa, Grombalia, Yenduba, Gabés y Gafsa, que albergarán sendos centros regionales. Iberinco participará también, junto a Red Eléctrica en un proyecto para optimizar la explotación de la red de distribución eléctrica de Libia, propiedad de la compañía eléctrica estatal GECOL. Entre los diversos proyectos de ingeniería que se están realizando en la zona ha sido también una española, la empresa de servicios industriales de ACS, MASA, la ganadora del primer contrato del gasoducto Medgaz, en consorcio con la constructora argelina Cosider.

El contrato asciende a 74 millones de euros para el diseño, suministro y construcción de una tubería de acero de 300 kilómetros de longitud y 1,22 metros de diámetro. Estas obras tienen como finalidad el transporte de gas natural desde los campos argelinos de Hassi R’Mel hasta la localidad de Sugueur. Otra eléctrica española, Unión Fenosa, aunque centra su estrategia de reactivación internacional en Europa del Este, está implantada en Egipto y Túnez a través de su filial Soluziona, y ha reforzado su posicionamiento en el cuerno de África con un nuevo contrato en Etiopía, con la Etiopian Electricity Power Corporation.

La interconexión eléctrica

El Magreb es también zona prioritaria en los proyectos de expansión internacional de Red Eléctrica que, al margen de la interconexión entre España y Marruecos, está desarrollando proyectos de asesoría y consultoría en este país para la ONE, dirigidos a calcular la potencia eólica que podría asumir el sistema eléctrico marroquí en el horizonte 2010. Asimismo, y con objeto de permitir una mayor capacidad de intercambio de energía entre las dos orillas del Estrecho de Gibraltar, Red Eléctrica y la ONE han puesto en marcha el proyecto de Refuerzo Eléctrico Mediterráneo Occidental (REMO), que consiste en la construcción de un segundo circuito de características similares al ya existente.

Este nuevo circuito está constituido por un tramo submarino y dos tramos subterráneos a cada lado del Estrecho. Es la única interconexión entre Europa y el Magreb y, además, se trata de la única interconexión mundial submarina entre dos continentes. El proyecto ha sido declarado de interés por la Unión Europea, cuenta con financiación comunitaria, del Banco Europeo de Inversiones y del Banco Africano de Desarrollo. Responsables de la compañía española afirman que la ventaja fundamental del tendido de un segundo circuito en la interconexión entre España y Marruecos “se traduce directamente en el aumento de la fiabilidad asociada, al disponer de dos elementos de conexión”.

El crecimiento de la demanda de energía en los países del Magreb, los grandes recursos de petróleo y gas natural disponibles en Argelia y en otros países situados más al Este, y los movimientos hacia la liberalización económica, las privatizaciones y la apertura al exterior de los mercados norteafricanos, hacen que día a día se refuerce el interés de las multinacionales españolas del sector de la energía por una región vecina y cuya industrialización definitiva serviría también para frenar el grave problema humano y económico derivado de la inmigración ilegal.