En 2017 se cumplen 100 años de la Declaración de Balfour, en la que el gobierno británico anunciaba su apoyo al establecimiento de un “hogar nacional” para el pueblo judío en Palestina, por entonces parte del Imperio Otomano. Unas líneas que supusieron un giro decisivo en la historia de Palestina y del mundo árabe y que hoy unos alaban y otros condenan. Cien años después, el conflicto palestino- israelí sigue siendo el más duradero y divisivo de la zona y con pocas posibilidades de alcanzar una solución a corto plazo. Y ello a pesar de las promesas del presidente Donald Trump y de las novedades en el entorno regional, donde Arabia Saudí y sus aliados del Golfo empiezan a dar muestras de acercamiento a Israel, movidos por su enemistad hacia Irán.
Otro factor positivo es la reconciliación palestina, con el apoyo egipcio, impulsada por el agravamiento de la crisis económica en Gaza y la elección de Yahya al Sinwar como líder de Hamás en la Franja. Sin embargo, persisten fuertes elementos que se oponen a una solución. Por un lado, la parálisis del movimiento palestino, con Abbas a la cabeza y, por otro, la postura del gobierno y, sobre todo, de la sociedad israelí, inmersa en una negación continua de la ocupación.
Consulta el Gran Angular dedicado al contencioso con los siguientes artículos:
- Cien años después de la Declaración de Balfour, Kawthar Guediri
- La sociedad israelí, favorable al ‘statu quo’, Gideon Levy
- Hamás en busca de su ideología, Leila Seurat
- Trump y la nueva geopolítica en Oriente Medio, Ian Black