Está previsto que en 2005 se celebre un encuentro entre los profesionales del cine para abrir una vía de colaboración

El director del ICAA, Fernando Lara, cree que las relaciones entre España y Marruecos son propicias para establecer acuerdos en la coproducción y distribución.

ENTREVISTA a Fernando Lara por Cecilia Fernández Suzor

España y Marruecos, los más vecinos entre Europa y África, que no sólo tienen una historia común lejana y cercana, sino que comparten muchos problemas y también algunos modos de vida, son, sin embargo, los que más se desconocen entre sí. El cine siempre ha sido uno de los mayores instrumentos de conocimiento del otro. Prueba de ello es que ambos países, guste o no, saben mucho acerca de la sociedad americana, sus modos de vida, el american way of life, incluso a menudo, mejor que sus propias realidades.

No obstante, ver una película española en Marruecos (excepción hecha de algunos títulos concretos que probablemente se deban más a su distribución vía Francia que vía España, o los ciclos de cine español que forman parte de la programación estable de los institutos Cervantes en ese país), o marroquí en España es prácticamente imposible y ello no parece contribuir a un acercamiento que redunde en la normalización de las relaciones. AFKAR/IDEAS ha tenido la oportunidad de hablar con Fernando Lara, director general del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales de España, sobre el futuro de las relaciones hispano-marroquíes.

AFKAR/IDEAS: A su juicio, ¿qué medidas podrían adoptar ambas administraciones, española y marroquí, para romper esta lejanía?

FERNANDO LARA: El primer paso fundamental es organizar un encuentro común para plantearnos posibilidades de colaboración en los campos de la coproducción, la distribución, los apoyos a ambos cines para su exhibición en otro país, etcétera. De hecho, ya estamos trabajando en un primer encuentro profesional, que se llevará a cabo en el primer semestre del año en Marruecos, y está previsto que se celebre uno más en 2006 en España. Con esto creemos que abriremos una vía que puede ser muy fructífera.

A/I: ¿Serían viables, por parte de las instancias públicas, ayudas que podrían ir desde el apoyo a foros alternativos de programación cinematográfica como ciclos concretos en filmotecas, universidades, etcétera hasta ayudas a la subtitulación o acuerdos de cooperación que incentiven la presencia de nuestras respectivas cinematografías en los dos países?

F.L.: Creo que es el momento de explorar esas posibilidades, nuestra respectiva capacidad presupuestaria e iniciar de forma realista un principio de colaboración, como pueden ser ciclos en filmotecas y entidades, y quizás el estudio de un convenio de distribución. En cualquier caso, ya ha habido muestras de cine en la Filmoteca Española y en entidades públicas y privadas con presencia de cine marroquí. En este sentido, se trataría de aumentar y consolidar esta presencia. Me gustaría destacar la estupenda y amplia sección que dedicó el Festival de San Sebastián al cine del Magreb en su penúltima edición, de 2003 (“Entre amigos y vecinos. Puerta abierta al Magreb”). Fue una oportunidad única para ver películas de las que tenemos noticias por festivales y premios pero que, por desgracia, son difíciles de encontrar en las salas comerciales.

A/I: Desde hace unos años, en España se exhibe, en los circuitos comerciales, mucho cine latinoamericano, sobre todo argentino, gracias a que este cine es producto de la coproducción hispanoamericana. ¿Qué medidas se deberían tomar para impulsar y favorecer la coproducción hispano-marroquí?

F.L.: No olvidemos la facilidad añadida a esa relación y esas coproducciones que conlleva un idioma común. Aun así el aumento de exhibición y de dar a conocer el cine marroquí y español en los respectivos países son elementos viables por las relaciones de cercanía y cultura, y por la política española favorable a la diversidad cultural. Para las coproducciones, las bases están sentadas. Tenemos un acuerdo bilateral de coproducción de 1998, y para fomentarlas posiblemente lo único que haga falta sea establecer unas relaciones reales entre los profesionales. En este sentido, confiamos mucho en los encuentros que he mencionado, y si en ellos se concluye la necesidad de modificar el acuerdo, estaremos dispuestos a hacerlo, tanto por nuestra parte como, con toda seguridad, por la marroquí.

A/I: ¿Cómo podría incentivarse la presencia de España en los festivales de cine en Marruecos, o la celebración de festivales como la Semana de Cine Español en Tánger,Tetuán, Rabat, Casablanca y Fez?

F.L.: No creo que haya problemas para que España participe en festivales de Marruecos siempre que se invite a las películas (nuestro Instituto de Cine, dependiente del ministerio de Cultura, apoya esas presencias de cine español en el exterior). Ya hay presencia regular de cine y cineastas españoles en el Festival de Marraquech y en el de Cortometrajes del Mediterráneo de Tánger, y se colabora siempre que se solicita. Este mismo año el Instituto de Cine va a organizar una muestra aprovechando la infraestructura del Instituto Cervantes, similar a las de Tánger, Tetuán, Rabat, Casablanca y Fez que se celebraron en 2001 y 2002, pero aumentando el número de películas, que pretendemos sean 10.