Conclusiones del Proyecto SEARCH

“Debe revisarse la idea de que la Unión Europea puede integrar países con sistemas de producción distintos y con niveles de bienestar significativamente más bajos, sin incurrir en ningún coste.”

ENTREVISTA con Jordi Suriñach por Javier Albarracín

Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Barcelona, Jordi Suriñach es director del Instituto de Investigación de Economía Aplicada Regional y Pública (IREA-UB) y del ámbito de transferencia del Grupo de Investigación de Análisis Cuantitativo Regional (AQR-IREA). Actualmente coordina el proyecto SEARCH, programa financiado por el Séptimo Programa Marco de la Unión Europea (UE), y formado por 19 centros de investigación, que tiene como objetivo estudiar cómo mejorar la interrelación entre los países de la UE y los países vecinos, tanto del Mediterráneo como del Este de Europa. Para ello, se analizan los flujos de bienes (comercio) y capitales (inversión extranjera), los de movilidad de personas (migración), los tecnológicos y de conocimiento (I+D+i) y, por último, los aspectos relacionados con el entorno institucional, cultural y religioso, entre otros.

AFKAR/IDEAS: En un momento de gran inestabilidad en el sur del Mediterráneo ¿se han visto afectados los flujos de comercio e inversión exterior en los países implicados en la política europea de vecindad (PEV)?

JORDI SURIÑACH: La PEV ha acelerado e intensificado los flujos económicos entre la UE y los países vecinos. Sin embargo, esta interacción no ha conseguido su máximo potencial y existe todavía un margen considerable para la expansión del comercio y los flujos de capital, lo que sugiere que la UE y los países de la PEV deben fortalecer más sus vínculos. El mecanismo principal de esta política de “condicionalidad” (Deep and Comprehensive Free Trade Agreements) no ha demostrado ser de gran ayuda. La PEV no ha producido los resultados esperados, no se ha reducido la brecha en cuanto a bienestar y la integración entre la UE y los países de la PEV es desequilibrada y asimétrica. Además, la interacción entre las dos partes genera efectos secundarios (o desequilibrios) que favorecen a las principales capitales y a las regiones más dinámicas de los países de la PEV, relegando a las menos desarrolladas. Por tanto, en términos políticos, debe revisarse la idea de que la UE puede integrar países con sistemas de producción distintos y con niveles de bienestar significativamente más bajos, sin incurrir en ningún coste.

A/I: ¿En qué medida el proyecto SEARCH ha permitido entender mejor la realidad migratoria en el Mediterráneo (motivos, flujos, connotaciones de capital humano)?

J.S.: El proyecto SEARCH ha hecho una aportación relevante, a través de numerosos trabajos de investigación, algunos de los cuales ya se han publicado en prestigiosas revistas internacionales y otros están en camino, y que se han acompañado de recomendaciones, Policy Briefs y Policy Notes. Se han analizado, entre otras, las desigualdades salariales, las menores oportunidades de los inmigrantes aunque tengan un nivel de cualificación elevado, las ventajas del retorno de los emigrantes a sus países de origen, las oportunidades que generan las remesas y las políticas de promoción de migración temporal.

A/I: ¿Cómo se puede mejorar la transferencia de innovación y tecnología entre la UE y los países del Mediterráneo?

J.S.: El proyecto demuestra que la proximidad espacial entre los agentes que participan en el proceso de innovación favorece la transferencia de conocimientos. Por otra parte, tal transferencia también se ve favorecida por las relaciones que se construyen dentro de las redes no espaciales, como las diseñadas por los lazos institucionales, tecnológicos, sociales y organizacionales. La cooperación entre empresas es el principal determinante de la adopción de innovaciones, y parece que el nivel de confianza de las personas dentro de cada país y los altos niveles de educación desempeñan un papel clave.

En resumen, se debe facilitar la emergencia de relaciones no espaciales así como mejorar los vínculos institucionales, culturales, cognitivos, sociales y organizativos que facilitarán el intercambio de conocimientos, fomentando así la difusión de la innovación y la creación de redes de investigación. Para ello, sin embargo, es necesario que los países del Mediterráneo generalicen la capacidad de absorción de conocimientos y esto pasa necesariamente por la mejora del nivel de formación. En todo caso, aun existen fuertes diferencias en términos institucionales, culturales, sociales o de riesgo económico que dificultan claramente un avance en este tema.

A/I: ¿Cuál es la situación del entorno institucional en el Mediterráneo y en qué medida las políticas de la UE pueden tener un impacto en la región?

J.S.: La calidad de los entornos nacional e institucional es de suma importancia para asegurar el éxito de las actividades económicas, de innovación, las políticas de desarrollo y de crecimiento económico. El área mediterránea se caracteriza por una fuerte heterogeneidad en su contexto institucional, y en la mayoría de estos países este debe mejorar sustancialmente.

Los países mediterráneos todavía están muy por debajo de las normas de la UE en cuanto a la calidad de su entorno institucional, aunque existen marcadas diferencias entre ellos. Por lo tanto, es necesaria la cooperación y la integración institucional. En todo caso, es evidente que la cooperación institucional debe adaptarse a las particularidades de los países en términos de debilidades institucionales, obstáculos y desafíos.

A/I: ¿Cómo podría mejorarse la PEV a la vista de los cambios que se están produciendo en el Mediterráneo? ¿Y en la vecindad con Europa del Este dada la incertidumbre que surge de la cuestión de Ucrania?

J.S.:Nuestros resultados indican que la PEV ya no debe ser vista como una herramienta para inculcar valores “europeos” en sus países vecinos o para lograr los objetivos de mayor relación económica (acceso a los mercados) y política (seguridad y estabilidad). Nuestros resultados apuntan a la necesidad de aprovechar las experiencias locales y las características específicas que prevalecen en el ámbito local y tener en cuenta que los países vecinos no solo representan una oportunidad para reforzar la estabilidad de la Unión y para proveer oportunidades de mercado a los Estados miembros.

Los países de la PEV también deben ser vistos como potenciales socios, actuales y futuros, para el intercambio de conocimientos y habilidades, para la adaptación y mejora de las innovaciones y para compartir las experiencias respectivas. Asimismo, el enfoque de la política de vecindad sobre temas como la ampliación de mercado ha demostrado ser insatisfactorio, ya que no permite que la brecha entre los países de la UE y los vecinos se reduzca. Por tanto, es el momento de reforzar los factores de desarrollo y los mecanismos que podrían mejorar la capacidad de un país para beneficiarse de los conocimientos externos: instituciones, educación, etcétera.

A/I: ¿Cuáles son las principales lecciones y resultados del proyecto SEARCH con respecto al Mediterráneo y a su relación con Europa?

J.S.: Se necesita más cooperación. Y que Europa entienda las características diferenciales de los países del Mediterráneo. No se trata de homogeneizar a un modelo “estrictamente europeo”. Por otro lado, los países vecinos tienen que mejorar su entorno institucional, el capital social, y entender que debe haber un proceso de adaptación a unas normas de funcionamiento distinto, basado en la credibilidad y estabilidad inversora pero, sobre todo, se requiere mejorar la formación de la población y abrirse a las posibilidades de redes internacionales en el entorno científico. Para finalizar, quizá sea útil explicar que del Proyecto SEARCH salen unas recomendaciones de política económica, que han sido valoradas por expertos de estos países. Estas son las cinco mejor valoradas, y que serían las menos difíciles de implementar.

Por un lado, la PEV debería tener en cuenta las diferencias regionales entre los países vecinos de Europa en cuanto a capacidad de innovación en la formulación de sus políticas. La política europea tiene que reducir los costes de las remesas como las comisiones y la doble tributación. Por otro lado, la PEV también debería apoyar a los canales que permiten la difusión del conocimiento formulando políticas para promocionar el entendimiento mutuo de las culturas y las lenguas y una movilidad equilibrada de estudiantes de la UE y de los países de la vecindad, tanto en la esfera académica como en la industrial. Además debería favorecer la mejora de las infraestructuras para las transferencias electrónicas de dinero de los migrantes. Los que diseñan las políticas de la UE deberían considerar incrementar la asistencia técnica y las inversiones a los países vecinos para lograr mejoras a largo plazo en la calidad de las instituciones que apoyan la emergencia de nuevas empresas y su crecimiento.