Aumentar la inversión privada, clave para un crecimiento más rápido

Segundo North African Business Forum Barcelona 29 y 30 de septiembre de 2003.

Domingo del Pino

Las inversiones privadas constituyen un elemento esencial para alcanzar un crecimiento económico rápido, crear empleo y reducir la brecha en renta per cápita entre las dos orillas del Mediterráneo que, según algún participante, es la más importante entre zonas del mundo. Organizado por el Instituto Europeo de la Mediterranía y la Cámara de Comercio de Barcelona, tuvo lugar los pasados días 29 y 30 de septiembre en la Ciudad Condal la segunda edición de North African Business Forum (NABDF). Un centenar de destacadas personalidades de los gobiernos de la región, empresarios, banqueros y académicos, acudieron a la cita que esta vez les invitaba a debatir juntos el tema de las Inversiones privadas, clave para el desarrollo.

En el preámbulo de presentación del segundo NABDF se señala que aunque los cinco países del norte de África –Argelia, Libia, Mauritania, Marruecos y Túnez– han atraído cada vez mayor cantidad de inversión extranjera directa (IED), su mayor dependencia de los mecanismos de mercado ha acrecentado la importancia de los inversores del sector privado. No obstante, se añade, el montante de IED tiene que aumentar sustancialmente si se quiere que el ritmo de crecimiento de la región alcance un nivel que ofrezca suficientes puestos de trabajo para los que se incorporan anualmente al mercado laboral.

Además de las dificultades técnicas propias de unos países cuyo comercio intra- regional es muy limitado, cuyos productos elaborados y manufacturados son poco competitivos, y cuyas respectivas producciones son relativamente similares, los organizadores del Foro resaltan que el precio del no-Magreb, la inexistencia de una unión magrebí, formalmente realizada sin embargo desde la conferencia de Marraquech de 1989, pero paralizada en la práctica debido a los conflictos políticos entre algunos de sus miembros, no sólo niega a la región el peso que le corresponde en los asuntos internacionales, sino que constituye un importante impedimento para su crecimiento rápido. Las numerosas intervenciones en los diferentes paneles en que se distribuyeron los trabajos del Forum pusieron de manifiesto, como era de esperar, la diferencia de enfoque de la cuestión por los participantes de una y otra orilla del Mediterráneo.

Esas diferencias las podríamos resumir en el convencimiento de los magrebíes de que los inversores privados del Norte no realizan un esfuerzo suficiente de inversión en el Sur, mientras que políticos, banqueros, empresarios y potenciales inversores del Norte entienden que la inversión privada necesita un marco legal, reglamentario y retributivo incitativos que aún tiene que mejorar para atraer al capital privado. Algunas intervenciones que resumimos a continuación reflejan esas diferencias de opinión y que sin duda contribuirán a que por ambas partes se lleva a cabo una profunda reflexión sobre cómo superar las actuales diferencias.

Karim Djoudi

Ministro delegado encargado de la Participación y la Promoción de la inversión. Argelia

El ministro argelino a cargo de la participación y la Promoción de la Inversión, Karim Djoudi, señaló que en Argelia la IED dispone ya de un contexto de “profunda rentabilidad, perfecta movilidad y profunda seguridad”. Después de recapitular sobre las convenciones internacionales en materia de inversiones que Argelia ha ratificado, especialmente la de Nueva York de reconocimiento y ejecución de sentencias arbitrales y el Acuerdo Multilateral de Garantía de inversiones, Karim Djoudi enfatizó que desde 1993 Argelia ha perfeccionado el marco reglamentario de las inversiones extranjeras inspirando en aquéllos en vigor en las economías liberales, legislación que alcanzó su punto culminante con las reformas introducidas en agosto de 2001 sobre la libertad de inversión y de transferencia de la inversión y las rentas derivadas. Como parte de esas reformas el ministro señaló la privatización, y la apertura de las grandes empresas públicas al capital extranjero. Entre las operaciones que considera más importantes en este dominio mencionó la cesión de un sector completo de la siderurgia argelina al grupo LNM ISPAT, el partenariado en el complejo de detergentes ENAD con el grupo Henkel para la producción y comercialización, la colaboración entre el grupo farmacéutico SAIDAL y los grupos internacionales Pfizer, Aventis, GPE, Joras, y otros programas de cesiones ya completados o en curso. Es el caso concreto de España, el ministro señaló que Cataluña ocupa el primer lugar de las regiones de España en las relaciones económicas con Argelia tanto por el volumen de los intercambios comerciales como por el número de empresas españolas presentes e el mercado argelino y señaló concretamente proyectos como el Puente Logístico integrado Orán-Argelia, el proyecto de nuevo gasoducto Orán-Almería, así como el interconexión eléctrica y los proyectos en el sector de la pesca. En ese sentido indicó que la última reforma legislativa de febrero 2002 suprimió el monopolio de producción y distribución de electricidad ostentado hasta ahora por la empresa Sonelgaz.

Mustafá Mechahouri

Ministro de Comercio Exterior, Marruecos

Según Mechahouri, Marruecos desea que se concreten todos los esfuerzo de integración regional en África mediante la reactivación de la Unión del Magreb Árabe (UMA) y la firma de un acuerdo de libre cambio con los países del oeste africano. En el mismo sentido prosigue sus negociaciones para la construcción de una zona de librecambio Marruecos-Estados Unidos que es paralela con su voluntad de mantener relaciones privilegiadas con sus socios tradicionales. Señala que desde los años ochenta los países de África del Norte, con ritmos diferentes, preparan reformas estructurales importantes tendentes a lograr los equilibrios macroeconómicos y garantizar la apertura de su economía a nivel regional e internacional, aunque son conscientes de que tienen un socio imprescindible y que son muy dependientes de la Unión Europea (UE).

Para él “los países de la UE deberían hacer un esfuerzo mayor para incitar al capital privado a invertir en la región y contribuir así a la edificación de un auténtico partenariado”. Marruecos ha hecho grandes esfuerzos para facilitar la inversión privada, desde la Carta de la Inversión de 1996 hasta el presente ha llevado a cabo acuerdos de protección y garantía de las inversiones y para evitar la doble imposición, ha creado centros regionales de inversión, zonas francas y lugares financieros off-shore, tribunales de comercio, y promulgado leyes sobre la libertad de precios y de competencia, y de protección de la propiedad intelectual e industrial.

Según el ministro y en paralelo a las reformas anteriores, Marruecos ha reformado el sector financiero; simplificado y racionalizad la fiscalidad; liberado el sector de transporte por carretera y proyecto hacer lo mismo con el transporte aéreo y marítimo; ha simplificado los procedimientos de comercio exterior; y ha iniciado un amplio programa de privatización de empresas públicas; lleva a cabo un vasto programa de refuerzo de las infraestructuras de base.

Al igual que hicieron los altos representantes de los gobiernos que intervinieron en el Forum, Mechahouri, se refirió a la importancia del papel de España en la concretización del Proceso de Barcelona, y señaló que unas 1.000 empresas españolas están ya implantadas y operan en diferentes sectores de la economía marroquí; que entre 1997 y 2002 España invirtió en Marruecos 503,4 millones de euros, el 5,7% de las inversiones que coloca a España en el quinto lugar de los países inversores en Marruecos; que las importaciones crecieron un 29% entre 1999 y 2002 y pasaron de 1.000 millones de euros a 1.600 millones, mientras que las exportaciones lo hicieron un 72% pasaron de 780 millones en 1999 a 1.300 millones de euros en 2002, alcanzando el 16% del total. España sigue siendo el segundo país emisor de turistas a Marruecos. El ministro marroquí concluyó su intervención señalando que el 20% de los marroquíes residentes en el extranjero están instalados en España y que entre los dos países existen ya 78 acuerdos en el terreno político, económico y social.

Hamuda Hamdi

Secretario de Estado para la cooperación internacional y la inversión exterior del ministerio de Desarrollo y Cooperación internacional de Túnez

Hamuda Hamdi, se declaró por su parte convencido de que la apertura constituye el mejor medio para reforzar la competitividad y señaló que Túnez escogió el espacio euromediterráneo para su integración progresiva en la economía mundial·y está “decidida a ser un socio activo en la construcción del partenariado euromediterráneo. Túnez armonizó su sistema fiscal con las exigencias del desmantelamiento tarifario, extendió la TVA al conjunto de sectores de actividad, puso al día sus empresas con el apoyo del estado, y mejoró su estructura financiera. El Secretario de Estado cree que todo ello permitió a las empresas tunecinas aumentar su cifra de negocios en un 11% anual y sus exportaciones en un 13%.

Túnez, dijo Hamuda Hamdi, mejoró la calidad de sus recursos humanos dedicando 7% del PIB al año a financiar la educación, la enseñanza superior y la formación profesional, multiplicó el número de institutos de estudios tecnológicos y mejoró la interacción entre la formación y el sistema productivo. Túnez asimismo ha llevado a cabo un programa de privatización de las empresas publicas desde 1987 en sectores competitivos y ampliado progresivamente la cesión de grandes empresas como cementos y bancos comerciales y la realización de grandes proyectos en el campo de la energía y las comunicaciones en forma de concesiones.

Como consecuencia de todo ello el crecimiento pasó del 2,2% hace 20 años al 5% anual en los últimos cinco años. Sobre todo las exportaciones aumentaron en un 6% anual en los últimos cinco años. La inflación ha sido reducida al 2,3% y el servicio de la deuda al 15% de los ingresos corrientes. La renta por habitante fue elevada en un 4% por año aproximadamente y el índice de pobreza reducido al 4,2% y consolidada la estabilidad social gracias a un reparto equitativo de los diferentes frutos del crecimiento. Ahora Túnez quiere lograr un crecimiento del 5,5% anual y elevar la renta por habitante en un 4,5% anual y para lograrlo cuenta reforzar el papel del sector privado hasta que garantice el 60% de las inversiones previstas y lograr que el flujo de inversiones directas extranjeras aumente hasta cerca del 40% con respecto al período anterior Las inversiones españolas, mencionó Hamdi, pasaron de seis en 1990, que empleaban a 500 tunecinos, a 45 hoy que emplean a 4.000 tunecino. La inversión española más importantes en Túnez es la compra de la fábrica de cemento Uniland.

Ramón Gil Casares

Secretario de Estado del ministerio de Asuntos Exteriores. España

Expresando de una manera general el sentimiento de los participantes europeos, el Secretario de Estado español, Ramón Gil Casares, dijo que la evolución en los países del Sur de la cuenca mediterránea no es satisfactoria. “La principal consecuencia de esta decepcionante situación es que las diferencias en los niveles de renta entre el Norte y el Sur del Mediterráneo es cada día más profunda. Las débiles tasas de crecimiento económico no son capaces de absorber los fuertes crecimientos demográficos.

La línea de fractura en niveles de renta es la más acusada del mundo.” Faltan espacios económicos integrados suficientemente amplios, las reformas económicas y políticas llevadas a cabo son tímidas, y la e inversión doméstica y extranjera directa es escasa. Gil Casares dijo que “Se creó una burocracia pesada, ineficaz y, en algunos casos, corrupta”. El secretario de Estado aportó datos de la UNCTAD según los cuales la inversión extranjera en el norte de África sólo fue en 2002 el 0,05% de la inversión mundial y el 2% de la dirigida a países en desarrollo.

La población, sin embargo, es respectivamente 2,2 y 2,7% de la población mundial y de la de los países en vías de desarrollo. “Es decir, añadió, “ que los países del norte de África no llegan a la media de atracción de inversiones de los países en desarrollo.” ¿Las causas? Para Gil Casares que las reformas no se han aplicado con la decisión y profundidad deseadas, que las privatizaciones, principal motor de las inversiones extranjeras en los países de la zona, van retrasadas con respecto a los calendarios anunciados, que el inversor se debe enfrentar aún con numerosas dificultades burocráticas, que lo desaniman, y que las infraestructuras y otros bienes públicos no están al nivel deseado.

El secretario de Estado señaló que España orienta su política exterior a aumentar la presencia española en la región, que tiene vocación clara de desarrollar en el Magreb una acción que sea global y maximalista al mismo tiempo, y que el norte de África constituye una “prioridad estratégica de la acción exterior de España”. “El futuro de España”, concluyó Gil Casares, “depende en gran medida de la consecución de un espacio de prosperidad y estabilidad en esta parte del mundo. Ofrecemos en primer lugar nuestra experiencia de transición económica y de apertura a los gobiernos que deseen conocerla.”

Theodore Ahlers

Director del departamento Magreb, Mediterráneo Oriente y África del Norte del Banco Mundial

Quizá y de una manera más técnica que las intervenciones políticas de los ministros y altos funcionarios de los gobiernos participantes, Theodore Ahlers, resumía así las dificultades que impiden un flujo mayor de IDE al Magreb: la inversión privada hoy se rige por la capacidad de mantener la competitividad, des descubrir nuevos mercados, de inventar productos, de adoptar nuevas tecnologías y de responder a las condicione cambiantes del mercado tanto internas como internacionales.

Para el alto funcionario del BM en la década de lo años noventa el ratio de las inversiones privadas con respecto al PIB en el Magreb sólo fue del 13,7%, por debajo de los ratios de la otras regiones del mundo con la excepción del África subsahariana. Peor aún, dijo, esas inversiones privadas han crecido a un ritmo medio anual inferior al 0,5% en el mismo período, mientras que en el Este asiático y en el Pacífico crecieron a un 2,6%, en Europa y Asia Central a 1,4% y en América Latina y el Caribe a 1,1%.

En los mismos años e incluso en años anteriores, añadió Ahlers, el Magreb sólo ha conseguido ratios de IED/PIB del 1%, muy por debajo de otras regiones en desarrollo con la excepción del Sur de Asia. Los elementos básicos que generan un buen clima para la IED, según Thedore Ahlers, son los siguientes: una buena gestión del índice de cambio (los cambios en el Magreb están sobrevalorados), a buena salud del sector financiero, un marco general de buena gobernanza.