Mil y un libros para asomarse al mundo árabe

Islam, Marruecos, Oriente Próximo o Al Ándalus son los asuntos más tratados por los libros de temática árabe en español: un sector en crecimiento, pero menor que en otras lenguas.

Daniel Gil

En España se edita cada año una cantidad nada desdeñable de libros relacionados con el mundo árabe aunque sin duda menos de que los que aparecen, por ejemplo en francés o inglés, sobre todo en el terreno del ensayo. Sin embargo, el gran problema de los libros de temática árabe y afín en España es su escasa visibilidad, debida, entre otras cosas, a lo disperso de su edición y a su débil presencia en las agendas culturales y otros eventos y espacios –bibliotecas, librerías– susceptibles de darles difusión.

Casa Árabe, en el marco de su esfuerzo por dar a conocer las expresiones árabes contemporáneas, ha venido promoviendo el libro de autor o tema árabe a través de diferentes iniciativas: presentación de obras recientes, presencia en ferias del libro, establecimiento de una librería especializada, promoción de autores árabes en eventos literarios y confección de guías de lectura, unos cuadernillos de distribución gratuita en los que se recogen y reseñan brevemente títulos recientes de temática diversa relacionados con el mundo árabe.

La guía Mil y un libros para asomarse al mundo árabe apareció en 2007 coincidiendo con la Feria del Libro de Madrid y con el objeto de que el público pudiera hacerse una idea de la dimensión y diversidad de publicaciones de tema árabe y afín existentes en España. Presentaba 235 títulos posteriores al año 2000, de tema variado, aunque se privilegiaron en aquella ocasión las obras no excesivamente académicas y los autores literarios menos conocidos. Su tirada de 5.000 ejemplares tuvo una vida útil que rebasó ampliamente el marco de la feria.

La buena acogida de la iniciativa determinó su continuidad, con el mismo formato pero con más reseñas y una tirada de 20.000 ejemplares. Un rastreo más sistemático de títulos en catálogos editoriales y bases de datos –la del ISBN en particular– y la colaboración de varios editores con el envío de reseñas y ejemplares de sus títulos recientes, hizo que, en 2008, Mil y un libros reuniera 542 títulos, de los cuales aproximadamente unos 150 procedían de la guía del año anterior y el resto era de nueva localización. El esquema se repitió en 2009, con 563 títulos reseñados.

La preparación de la guía 2010 ha dado con menos títulos, debido probablemente a que el caladero de las bases de datos empieza a agotarse –a pesar de lo cual se siguen encontrando títulos desconocidos– y quizás a que en 2010 el quehacer editorial esté acusando el impacto de la crisis. Las novedades en sentido estricto (los libros de tema árabe publicados en los 12 meses anteriores a la elaboración de cada una de las guías, reediciones incluidas) rondan los 200 títulos por año. Siguiendo la estela de Mil y un libros, en enero de 2008 apareció Simsim: libros infantiles y juveniles para asomarse al mundo árabe, una guía dedicada a la literatura infantil y juvenil (LIJ) de tema árabe, fruto de la colaboración de Casa Árabe con A Mano Cultura, un colectivo de gestores culturales con larga experiencia de trabajo en el terreno de la LIJ. Con un diseño mucho más colorido que el de las más sobrias Mil y un libros, Simsim recoge 76 títulos.

Otra iniciativa en la misma línea ha sido la guía en catalán La mar de llibres per endinsar-se en el món àrab, similar en finalidad, contenidos y formato a Mil y un libros, coeditada en 2009 por Casa Árabe y el Instituto Europeo del Mediterráneo (IEMed) y que reseña 348 títulos de tema árabe publicados en lengua catalana en los últimos 10 años. Las guías Mil y un libros ofrecen una gran variedad de géneros y temáticas, agrupadas en bloques de ensayo, literatura, religión, lengua árabe, literatura de viajes, literatura infantil y juvenil, arte e imagen y una amplia miscelánea que abarca desde cocina hasta cómic. A su vez, se dividen en subsecciones. Toda esta arquitectura de categorías, que registra alguna variación de año en año, se ha creado en función de las cantidades de libros disponibles sobre unos temas u otros, en un intento de dotar de cierto orden a los títulos reseñados con el objeto de facilitar la lectura y las búsquedas.

Ensayos y literatura

Si bien las guías no son exhaustivas, una ojeada permite hacerse una idea aproximada de qué tipo de “libros árabes” se publican en España. Los datos varían poco entre unos años y otros. Entre un 30% y un 40% de los libros reseñados son ensayos, generalmente culturales, de tema histórico o de política contemporánea, aunque ocupan un lugar cada vez más destacado los estudios sobre migraciones o género.

Por áreas geográficas, parece claro que son Marruecos y Palestina las dos zonas del mundo árabe que más suscitan el interés de los editores españoles –entre un 15% y un 20% de los ensayos–, además de Al Ándalus (incluidos los moriscos, en estos años cercanos al cuarto centenario de su expulsión), al que se dedica alrededor de un 12% de ensayos. Siguen, a bastante distancia, los títulos que tratan la historia o la “situación” de Oriente Próximo o el Magreb considerados de un modo general y los que se centran en la actualidad y la historia reciente de Irak y el Sáhara Occidental. Los ensayos sobre otras áreas son más escasos o directamente inexistentes.

Este reparto de títulos puede dar pistas sobre las preferencias de los editores, pero para saber qué lee el público habría que tener en cuenta variables como las grandes diferencias de tirada, visibilidad y distribución que existen entre unas editoriales y otras. Aunque es un tema que merecería un análisis más detallado, da la impresión de que el ensayo sobre pautas culturales o sobre conflictos en curso tiende a aparecer en mayor medida en editoriales generalistas, pertenecientes en muchos casos a grandes grupos editoriales, mientras que el ensayo político, económico o histórico no vinculado al debate mediático aparece en mayor medida en sellos especializados, institucionales y académicos, y, por tanto, cabe suponer una menor difusión.

La literatura constituye alrededor de un 30% de los títulos reseñados e incluye historia y crítica de la literatura, narrativa (y teatro, aunque es puramente testimonial), poesía y biografías y memorias. La narrativa ocupa la mayor parte y la integran en igual medida obras de autor árabe y obras de tema árabe, es decir, obras escritas por autores no árabes cuya acción transcurre en un ambiente árabe, muy a menudo ficciones históricas, dentro de las cuales ocupan un lugar importante las recreaciones de Al Ándalus. En cuanto a las obras de autor árabe, un primer dato que llama la atención es que los autores que escriben en árabe son tan numerosos como los que se expresan en otras lenguas, generalmente francés o inglés, pero también castellano en algunos casos.

Esta proporción no refleja, desde luego, la realidad de la creación literaria en los países árabes, que se hace mayoritariamente en árabe. Buena parte de los títulos que recogen las guías tienen que ver con el islam, bien como fenómeno sociológico y cultural, bien como fenómeno religioso. Aunque no siempre es fácil establecer los límites, se han agrupado los de temática específicamente religiosa en una sección que concentra aproximadamente el 10% de los títulos y es por tanto el tercer bloque en importancia.

En primer lugar, existen numerosos trabajos sobre el islam de carácter tanto divulgativo como académico (traducciones del Corán, religiones comparadas, historia, derecho islámico, etcétera). Además, hay una cantidad creciente de títulos (más, en realidad, de los que se recogen en las guías, ya que hemos obviado deliberadamente los que tienen un carácter más doctrinal) publicados en castellano por y para musulmanes, algunos de cierto calado como exégesis coránicas, reflexiones sobre tradición y reforma y traducciones de tratados clásicos entre los que destacan las colecciones de hadices.

Por otro lado, una cuarta parte de los libros de tema religioso se dedica específicamente al sufismo, y aquí nuevamente se constata cierto aumento de la calidad y complejidad de los títulos: a los libros más divulgativos, que podrían dirigirse al lector aficionado a las filosofías orientales (introducciones al sufismo, colecciones de aforismos, cuentos y poemas sufíes) se han añadido obras de más envergadura, entre las que destacan, nuevamente, traducciones de clásicos. Los demás títulos reseñados (algo más de un 20% del total) son de tema muy diverso.

En primer lugar, la sección de lengua árabe añade a las gramáticas y diccionarios de árabe estándar que ya existían hace una década, y que se siguen reimprimiendo, nuevos materiales didácticos, estudios y diccionarios especializados, y puede constatarse un aumento del interés por la dialectología, muy especialmente por el árabe marroquí. La literatura de viajes, en segundo lugar, también tiene una presencia destacada, tanto los estudios como, sobre todo, las narraciones –contemporáneas, románticas, coloniales, rihlas clásicas.

La gastronomía (árabe en general; marroquí o libanesa en particular) ocupa un lugar importante, mayor incluso del que reflejan las guías, en las que se reducen los títulos divulgativos en favor de obras que incorporan análisis culturales, alimentarios o históricos. Por último, la pujanza de la novela gráfica en España ha dado cierta cantidad de cómics de calidad. El bloque dedicado a “arte, arquitectura e imagen” es un cajón de sastre de obras de contenido gráfico, integrado sobre todo por libros de fotografía, catálogos de exposiciones y algunos estudios sobre arte islámico. Sorprende la escasez de obras dedicadas a la creación artística árabe contemporánea, así como la de títulos recientes sobre música, actual o no, fuera de la recurrente belly dance.

La traducción

La elaboración de las guías permite intuir el estado de la traducción del árabe. En el terreno literario están igualadas las publicaciones de autores árabes que escriben en lenguas europeas –francés e inglés, sobre todo– y las de quienes lo hacen directamente en árabe. Si a ello añadimos que cierto número de estas últimas se han vertido al español de manera indirecta, podemos deducir que el contacto directo de los editores españoles con el mundo árabe es aún escaso y sigue vigente la pauta histórica de acercamiento a lo árabe a través de lo que se publica en terceros países, sobre todo Francia.

A todo ello no es ajeno, desde luego, el difícil momento que vive la edición en los países árabes: el descenso del número de lectores, las dificultades económicas, una producción escasa y orientada cada vez más a temas religiosos y una distribución deficiente han convertido la edición literaria en una aventura llena de voluntarismo y proporcionan mayores garantías de éxito a los autores que optan por escribir directamente en lenguas europeas. Esta tendencia parece abrumadora en el caso del ensayo. No obstante, el aumento de traductores de árabe y la reciente aparición de nuevos proyectos editoriales que implican a profesionales de los estudios árabes ha empezado ya a dar sus frutos y permite augurar un mayor volumen de traducción de literatura en lengua árabe en el futuro.

Acaso sirva también para ir rellenando las numerosas lagunas de autores clásicos –medievales o del siglo XX– que existen en una producción regida en gran medida por criterios de actualidad. Este aumento de la traducción es especialmente visible en el terreno de la poesía. Al contrario que la de narrativa, la sección poética de las guías recoge, ante todo, obras traducidas del árabe (además de una pequeña cantidad de literatura clásica persa que no hemos querido dejar de incluir).

Se tiende también a que los poemarios sean bilingües, en una búsqueda de calidad a la que seguramente no es ajeno el hecho de que la edición digital ha simplificado el trabajo con caracteres árabes. Los más de 350 editores presentes en las guías evidencian una edición muy dispersa. A título de ejemplo, baste decir que las cinco editoriales más recurrentes –Bellaterra, Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, Icaria, Los Libros de la Catarata y Almuzara–, que comparten cierto grado de especialización en temas árabes y afines, en conjunto representan menos de un 20% de las reseñas. Las colecciones especializadas de otras editoriales tienen aún muy pocos títulos.

Alianza es la editorial generalista con más títulos de tema árabe (una parte ínfima de su catálogo, por lo demás) y en el ámbito académico lo es la Universidad de Granada. En cuanto a la guía Simsim, tiene unos contenidos mucho más homogéneos. Sus 76 títulos aparecen agrupados en cinco secciones con el objeto de establecer cierta organización, pero la diferencia fundamental la marcan, en realidad, las franjas de edad a las que se dirigen. La inmensa mayoría de las obras podrían calificarse de narrativas. Buena parte de ellas –sean para “adolescentes” o para “pequeños”– contienen o están basadas en cuentos tradicionales. Otra gran parte –ésta dirigida más específicamente a “los más mayores”– es literatura de conflicto: Irak, Palestina, Sáhara, y también situaciones conflictivas ligadas a la inmigración (clandestinidad, choque cultural, racismo).

Por último, algunos títulos tienen carácter didáctico. Son escasísimos los textos propiamente árabes. ¿Cuáles son nuestras perspectivas de futuro? De momento, la aparición inminente de Mil y un libros 2010 y una nueva edición de Simsim, que incluirá títulos en catalán, gallego, euskera y asturiano. Y a medio plazo, seguir ideando canales de promoción del libro de tema árabe –incluyendo la traducción– y profundizar en el estudio esbozado en estas notas, con un ojo puesto en los cambios que sin duda acarreará la entrada en escena del libro electrónico, que abrirá caminos inéditos a la edición, la distribución y el conocimiento de las obras escritas. A todo ello se une la aportación de Casa Árabe en el ámbito editorial publicando obras diversas sobre las realidades árabes e islámicas en la colección Biblioteca de Casa Árabe.