Contemporary Islamist Opposition in Morocco. Resisting Inclusion and Moderation

Contemporary Islamist Opposition in Morocco. Resisting Inclusion and Moderation
Alfonso Casani, Edinburgh University Press, Edimburgo, 2025. 240 p.
El análisis de la vida política marroquí ha ocupado durante años un espacio privilegiado en el debate público español. El libro Contemporary Islamist Opposition in Morocco. Resisting Inclusion and Moderation, de Alfonso Casani, emerge como referencia indispensable para comprender el pasado y el presente de un actor de oposición clave en el país vecino, el movimiento islamista Justicia y Espiritualidad (al-Adl wa-l-Ihsane, AWI).
¿Qué es AWI y qué buscan sus integrantes? ¿Cómo actúan y cómo se organizan? ¿Cómo hacen converger la esfera política y la religiosa? ¿Cómo se relacionan con otros actores? A partir de estas preguntas, Alfonso Casani analiza las estructuras de movilización, el desarrollo organizativo y la elección de recursos religiosos y políticos de AWI en su labor de oposición desde sus orígenes hasta el contexto actual, marcado por el cierre de la ventana de oportunidad después de 2011. Casani traza el recorrido de AWI y, al hacerlo respetando su secuencia temporal y presentando el contexto de cada momento, no solo nos adentra en la toma de decisiones de este movimiento antisistema, sino también en las estrategias del régimen para controlar la arena religiosa y política del país. El enfoque secuencial de la politización de AWI permite observar cómo impactan en él hitos de la historia reciente del país –y de la región.
Para Casani, la politización de AWI es “una reacción a las oportunidades políticas y el cierre de la arena política y religiosa” (p.6). En este sentido, subraya varios momentos determinantes. Entre ellos, los atentados de Casablanca en el año 2003, cuando, en un contexto “restrictivo” y marcado por la “polarización entre islamistas y modernistas” y ante la imposibilidad de crear una “tercera vía”, AWI “gira su estrategia hacia un foco más político” (p.87). Casani plantea así un diálogo entre lo religioso y político y muestra cómo AWI se sitúa en estas dos dimensiones frente a la monarquía, que no olvidemos reclama para sí una doble legitimidad política y religiosa.
El análisis de la politización de AWI muestra, además, cómo se transforman las lógicas de alianza-contestación dentro del campo político (y religioso) marroquí y cómo evolucionan los clivajes a lo largo de las últimas décadas. La denominada primavera árabe –o mejor, las revueltas antiautoritarias de 2011– aparece(n) como un punto de inflexión: para AWI y su construcción como movimiento político antisistema, para la región y su mirada sobre el islamismo, para el régimen y su capacidad de resiliencia y para la propia ciudadanía. En este momento, AWI se suma al Movimiento 20 de Febrero y a sus demandas “que giran en torno a tres ejes centrales: libertad, justicia social y dignidad” (p.109), mientras busca de forma paralela marcar su impronta individual combinando “demandas políticas y socio-económicas con referencias religiosas” (p.112). A partir de entonces, AWI se presenta como un actor capaz de tejer una alianza clave con la izquierda antisistema a la vez que preserva su autonomía e identidad.
Este estudio de las dinámicas de oposición en contextos no democráticos es, probablemente, una de las principales aportaciones de este libro. Analizando la politización de AWI y sus estrategias de alianzas, movilización y resistencia, Casani reflexiona de forma más amplia sobre los espacios no institucionales de contestación en entornos autoritarios, sobre los repertorios de acción disponibles y sobre la construcción de discursos capaces de movilizar y congregar apoyos.
Casani no olvida la dimensión más interna y presta atención igualmente al desarrollo organizativo de AWI y las tensiones que emergen entre las diferentes posiciones dentro de este movimiento cuyo estatus sigue siendo no legal. La muerte de Abdessalam Yassine en 2012, fundador del movimiento y figura central en torno a la que AWI se constituye, funciona como catalizador del “proceso de politización que AWI llevaba desarrollando en los años anteriores” (p.125). A partir de aquí, se produce una reestructuración del movimiento mediante un “fórmula de consenso” que “preserva la influencia de la vieja guardia y su fuerte dimensión espiritual (…) mientras acomoda las inclinaciones políticas de la segunda generación de miembros” (p.169).
Esta mirada sobre las lógicas internas de AWI, sobre su proceso de toma de decisiones y sobre el impacto que en éstas tiene el contexto político del país y las estrategias del régimen solo es posible a partir de un profundo conocimiento del movimiento (y del país).
Las entrevistas con actores relevantes de AWI que Casani expone a lo largo del texto ponen en evidencia que el libro está avalado por un extenso trabajo empírico y por el acceso a las fuentes originales. Es precisamente esta combinación entre originalidad, análisis empírico y argumentación teórica la clave del éxito de un libro que cuestiona la tan manida tesis de la inclusión-moderación referida a los partidos y movimientos islamistas.
Alfonso Casani, en definitiva, trasciende el estudio de un movimiento político-religioso eminentemente marroquí para convertir su libro en referencia sobre los estudios de inclusión-exclusión-oposición-resistencia en entornos no democráticos.
— Beatriz Tomé-Alonso, UNED