Un siglo de expolio y abandono en Palestina

Un siglo de expolio y abandono en Palestina
Bichara Khader, La Catarata, CEARC, Madrid, 2025.173 p.
La célebre frase de Theodor Adorno “escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie” puede completarse hoy con esta otra de El mundo después de Gaza, de Pankaj Mishra: “Gaza ha extendido la sombra de la Shoah sobre mucha más gente que la totalidad de los judíos del mundo”. Se trata de un desbordamiento de la memoria de las víctimas del pasado que sirve a Israel para justificar la estrategia de tierra quemada aplicada en la Franja y para opacar Holocaustos anteriores en tierra de Palestina. Una asimetría que se agrava en la llamada por Mary Fullbrook “sociedad de espectadores” cuando ocupan las portadas otras crisis – ahora la guerra de Irán– y la tragedia gazatí cae, si no en el olvido, sí en prolongados silencios.
La lectura de Un siglo de expolio y abandono en Palestina, del profesor Bichara Khader, tiene la virtud de abordar el desposeimiento del que ha sido víctima la comunidad palestina, que es la suya –nació cerca de Yenin en 1944–, desde la desigualdad de fuerzas en el conflicto con Israel, la ocupación y anexión de tierra y la justificación bíblica o sacralización de todo ello, invocada por el fundamentalismo mosaico. “Israel sigue siendo el único país del mundo que nunca ha declarado sus fronteras ni ha reconocido el Golán, Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este como territorios ocupados –escribe Khader. Al contrario, los reclama como tierras liberadas, prometidas por Dios al pueblo elegido de Israel”.
Hace más de 40 años, en Les palestiniens, el periodista y diplomático francés Éric Rouleau concretó en el verbo sobrevivir la primera misión de la sociedad palestina, a la que llamó “un pueblo de más” (a ojos del sionismo), “a merced de conflictos armados, masacres o persecuciones”. De la larga y documentada exposición de Bichara Khader es fácil colegir que esa condición de “pueblo de más” ha sido determinante en dos direcciones: la limpieza étnica, descrita por autores como Ilan Pappé, y “la ocupación israelí y su política de colonización progresiva”, que cita Khader y que enlaza con los rasgos esenciales de la crítica de Edward W. Said a los acuerdos de Oslo (1993), que definió en cierta ocasión como “el camino que conduce al precipicio”.
‘Un siglo de expolio’ corrige la tendencia muy extendida de entender la crisis gazatí como algo que empezó el 7 de octubre de 2023
Es difícil oponer argumentos a tal diagnóstico después de más de 70.000 muertos en Gaza por la respuesta israelí al ataque terrorista de Hamás del 7 de octubre de 2023: 1.195 muertos y 251 rehenes. Ni la tregua o alto el fuego pergeñado por Estados Unidos, ni la creación de una Junta de Paz pilotada por Donald Trump, ni los proyectos inmobiliarios para la Franja contienen elementos que corrijan a Said. Khader lo resume así: “Se percibe un sentimiento creciente de que Occidente ha traicionado a los palestinos al dar la espalda a sus reivindicaciones legítimas”. Con una derivada europea: “El problema de la UE no es su falta de claridad o de visión, sino su incapacidad para traducir sus declaraciones en acciones concretas”.
La reciente publicación de Cuando el mundo duerme, de Francesca Albanese, la relatora de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en los territorios ocupados, humaniza sin asomo de grandilocuencia el relato estructural de la crisis desde 1897 que firma Khader. Las historias de los diez personajes a partir de los que se articula el libro de Albanese emiten una señal de auxilio, un requerimiento a convertir las grandes proclamas en compromisos efectivos. Hay en su testimonio una ratificación de primera mano de cuanto se deduce del inacabable conflicto contado por el politólogo palestino.
El libro de Albanese es, en cierto sentido, complementario del de Khader al poner rostros y vidas al drama humano y paliar la inevitable sensación de insuficiencia que se experimenta siempre que se intenta explicar cuáles son las dimensiones del agravio palestino. Hacer referencia a la proliferación de la lógica del apartheid según se multiplican los asentamientos en Cisjordania o a la transformación de Gaza en un inmenso campo de concentración devastado por las bombas adquiere una nueva dimensión si lo acompaña la voz de las víctimas.
Por lo demás, Un siglo de expolio corrige la tendencia muy extendida de entender la crisis gazatí como algo que empezó el 7 de octubre de 2023. Se diluye así en el torrente de la historia más de un siglo de conflictividad, episódica al principio, más tarde frecuente y hoy permanente. El periodista Miguel Ángel Bastenier dio a la imprenta en 2002 Israel-Palestina, la casa de la guerra, un título tan categórico como vigente. Un año después, en el transcurso de una sesión académica, afirmó que cuanta más represión hubiera en Gaza, más crecería Hamás, y cuanto menor fuese, menor sería la influencia de Hamás; luego, en 2006, Hamás ganó las elecciones en la Franja. Así estaban y están las cosas y el libro de Bichara Khader lo ratifica.
— Albert Garrido, periodista