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Tendencias económicas

Economía azul sostenible: una marea que impulsa a todos los barcos

Adriana Salazar Alessandra Sensi
Experta en economia blava, departament d’Aigua, Medi ambient i Economia Blava, UpM Cap del sector Medi ambient i Economia Verda i Blava, UpM

Durante la última década, la economía azul sostenible (SBE por sus siglas en inglés) ha dado un importante salto adelante en la región mediterránea como potente motor y acelerador del desarrollo sostenible, capaz de aportar beneficios ambientales, sociales y económicos interconectados a ecosistemas únicos pero frágiles, a ciudadanos, y a las economías de la región.

A través de un enfoque integrado, interdisciplinar, multiactor y multisectorial, tanto orientado por políticas como operativo, el diálogo y la cooperación regional en materia de SBE han emergido como pilar sólido y fiable de la cooperación euromediterránea, como foco aglutinador, y como fuente de inspiración para otras regiones del mundo.

Con la adopción de la primera Declaración Ministerial de la Unión por el Mediterráneo (UpM) sobre Economía Azul en 2015, la región mediterránea fue pionera en declarar la SBE como un ámbito fértil, una vía y un motor para el desarrollo sostenible en la región, integrando de manera efectiva el concepto (entendido conjuntamente como un enfoque de las actividades marítimas, marinas y costeras que debe permanecer firmemente anclado en los principios del desarrollo sostenible) y estableciendo los fundamentos del diálogo regional para traducir prioridades políticas en soluciones tangibles sobre el terreno.

Uno de los motores de la adopción de la SBE por parte de los países miembros de la UpM sigue siendo el entendimiento compartido de que el diálogo regional regular es una vía y un vector efectivo para abordar algunos de los desafíos más urgentes de la región, en beneficio de todos los actores implicados. En parte, esto puede atribuirse a la naturaleza sólida pero flexible del diálogo regional sobre SBE, respaldada por prioridades políticas claras y estratégicas (actualmente expresadas en las 10 prioridades de la 2ª Declaración Ministerial de la UpM sobre economía azul sostenible adoptada por los 43 países miembros de la UpM en 2021), al tiempo que engloba, en un enfoque conjunto e integrado, una amplia gama de sectores económicos complementarios e interconectados, cada uno de los cuales aporta su propia complejidad técnica, cadenas de valor interconectadas, retos y oportunidades en constante evolución y complejas redes de actores clave.

El Mediterráneo, que alberga aproximadamente a un tercio de su población a lo largo de sus 46.000 kilómetros de costa y hogar de ecosistemas y recursos naturales únicos pero amenazados, se encuentra actualmente en una encrucijada, al enfrentar una serie de desafíos ambientales, socioeconómicos y geopolíticos complejos e interconectados, incluidos el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, y la contaminación (como punto crítico de la ‘triple crisis planetaria’); niveles de desarrollo económico e integración desiguales; así como inestabilidad geopolítica en un contexto global marcado por la erosión del multilateralismo y del orden internacional basado en reglas.

En este contexto es importante tener en cuenta que, aunque el camino hacia la economía azul sostenible en el Mediterráneo está en marcha, con avances iniciados y logrados en cada una de las 10 prioridades ministeriales de la UpM, y con el objetivo de situar la sostenibilidad, la circularidad y los enfoques basados en los ecosistemas y sensibles al cambio climático en el centro de cada sector, el desarrollo sostenible es un proceso continuo que requiere una gobernanza multinivel, así como una acción colectiva, coordinada, inclusiva, ambiciosa y constante.

La declaración ministerial de la UpM de 2021 sobre economía azul sostenible y su hoja de ruta –adoptada en 2022 como plan de acción ‘vivo’ y regularmente actualizado, respaldado por un sistema de monitoreo, evaluación, e informes periódicos–, la cooperación y el diálogo regionales ofrecen un marco único, demostrablemente resiliente y mutuamente beneficioso para acelerar conjuntamente los esfuerzos (en beneficio de todas las orillas del Mediterráneo) hacia la resolución de desafíos comunes que solo pueden abordarse mediante el diálogo y la cooperación técnica y política enfocados en el fortalecimiento de capacidades y el intercambio de conocimientos, saber hacer, mejores prácticas y experiencias.
A continuación ofrecemos una visión general de las 10 prioridades regionales recogidas por la Declaración Ministerial de la UpM.

Gobernanza y el futuro de las estrategias de cuenca marítima en la región del Mediterráneo

La Plataforma Regional de la Unión por el Mediterráneo sobre SBE es clave en el marco de su mandato dedicado a reforzar el diálogo regional. Se reúne regularmente para maximizar convergencia política, técnica y financiera en el ámbito regional, así como para impulsar la coordinación y las oportunidades de cooperación, ampliación y replicabilidad. La Plataforma reúne a países, observadores y expertos para guiar y apoyar la implementación de la Declaración Ministerial de 2021 y su hoja de ruta, moldeando y promoviendo la agenda regional de la UpM en materia de economía azul sostenible.

Más recientemente, en el marco del Pacto por los Océanos de la UE, puesto en marcha por la Comisión Europea como estrategia integrada “para un océano saludable, una economía azul competitiva y comunidades costeras prósperas”, se reconoce el papel de la UpM por sus contribuciones al fortalecimiento de la SBE en el Mediterráneo. Con el objetivo de equilibrar el apoyo regional en materia de SBE, el Pacto también prevé un apoyo reforzado a la economía azul sostenible en el Mediterráneo oriental, con una estructura específica similar a la iniciativa WestMed y contando con la UPM como socio principal.

Puerto de Barcelona/Jorge Castellanos/Sopa Images/Lightrocket via Getty Images

Alimentación sostenible proveniente del mar, pesca y acuicultura

La pesca ha sido históricamente un importante sustento de las comunidades costeras y las economías locales del Mediterráneo, es el núcleo de importantes valores socioeconómicos y culturales compartidos, y representa una piedra angular de la dieta mediterránea. El sector es clave para la seguridad alimentaria y los medios de vida de la región, con más de 300.000 personas empleadas directamente en buques pesqueros en el Mediterráneo, además de los empleos indirectos. Sin embargo, la sostenibilidad de la pesca y la acuicultura en el Mediterráneo está actualmente en riesgo, ya que más del 85% de las poblaciones evaluadas científicamente se capturan por encima de los límites biológicos seguros.

Garantizar la sostenibilidad futura de los sectores pesquero y de la acuicultura requiere la gestión sostenible de los recursos y la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (IUU por sus siglas en inglés). Los países miembros de la UpM han hecho un llamamiento para “cumplir las recomendaciones de gestión adoptadas por la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (CGPM) de la FAO con vistas a gestionar de forma sostenible las poblaciones clave de la región y desarrollar una acuicultura sostenible”. La UpM también ha apoyado la creación y las actividades relacionadas con la Plataforma de Sistemas Alimentarios Sostenibles para el Mediterráneo (SFS-Med) y trabaja para aumentar las capacidades y la concienciación sobre los principales retos a los que se enfrenta la acuicultura sostenible.

Transporte marítimo y puertos sostenibles, neutrales en carbono, y libres de contaminación; seguridad y protección marítima de las actividades de la economía azul

El transporte marítimo desempeña un papel estratégico en el Mediterráneo. Asegurando la conectividad entre los países miembros de la UpM, el transporte marítimo comercial es crucial para los flujos de comercio marítimo intra-mediterráneo (representa alrededor del 80% del comercio global). Asimismo, el Mediterráneo es actualmente el segundo mayor mercado de cruceros del mundo. Sin embargo, el sector hace frente a una serie de desafíos ambientales y socioeconómicos. La descarbonización del transporte marítimo y de los puertos sigue siendo una de las prioridades más apremiantes para la región.

La UpM promueve y apoya el papel de los puertos mediterráneos como centros de energía y economía circular, de modo que los puertos ya no se entiendan únicamente como nodos de transporte, sino como plataformas multifuncionales con un papel importante que desempeñar en el impulso de la transición energética y la promoción de la eficiencia de los recursos mediante, por ejemplo, la recuperación, el tratamiento y la reutilización de los residuos de los buques (residuos oleosos, plásticos, aguas residuales, incluidas las aguas de lastre); apoyando las actividades de modernización, reparación y reciclaje de buques, prolongando así el ciclo de vida de los buques, equipos y activos; y apoyando la logística circular, conectando también con el interior.

El sector está acelerando su preparación hacia el mercado de tecnologías de cero emisiones, lo que a su vez implica la movilización de inversiones significativas en equipos y adaptación para cumplir con estándares de sostenibilidad.

Aunque la digitalización tiene el potencial de conectar buques inteligentes, puertos e infraestructura, mejorando los flujos de datos y la toma de decisiones basada en datos, debe seguir estando impulsada por la sostenibilidad. La automatización puede desempeñar un papel importante en la mejora de las operaciones y flujos náuticos, la seguridad y la eficiencia energética, pero también deben tenerse cada vez más en cuenta los retos medioambientales y sociales.

En relación con esto y con el enfoque regional hacia la economía azul sostenible, un alto nivel de seguridad marítima es una condición esencial para que los sectores y actividades de la economía azul sostenible prosperen, protegiendo y adaptando las infraestructuras críticas al cambio climático, ayudando a garantizar las condiciones que permiten las inversiones, salvaguardando el medio ambiente, y combatiendo las actividades ilegales en el mar.

Planificación Espacial Marítima (PEM) y Gestión Integrada de Zonas Costeras (GIZC)

La Declaración Ministerial de 2021 de la UpM sobre la economía azul sostenible y su hoja de ruta incluyen la ordenación del espacio marítimo y la gestión integrada del espacio costero basadas en los ecosistemas como prioridades clave y facilitadores/aceleradores, encarnarnando verdaderamente la naturaleza interdisciplinaria, multiactores e integrada de la economía azul sostenible.

La Declaración de la UpM destaca la importancia de la PEM y la GIZC como herramientas vitales para apoyar y potenciar la economía azul sostenible, integrando la GIZC dentro de la PEM como forma de garantizar mayores sinergias a través del principio de interacción tierra-mar. Con enfoques basados en los ecosistemas como eje central, ambas herramientas han sido reconocidas como facilitadores importantes para atraer inversiones; mejorar la gobernanza, la seguridad jurídica y la toma de decisiones; y reducir los impactos sobre el medio ambiente derivados de la creciente competencia por el uso del espacio y los recursos en el Mediterráneo.

El marco regional de la UpM en materia de economía azul sostenible – que da prioridad a la cooperación Norte-Sur, el diálogo, la coordinación y la convergencia– ofrece un foro valioso para abordar los desafíos relacionados con la PEM y maximizar las oportunidades y la capitalización de los resultados en beneficio de la región, en coordinación con los proyectos e iniciativas relevantes relacionados con la PEM (como el Foro Azul Europeo o bien la Comunidad de Práctica (CoP) Mediterránea sobre la PEM, basándose en la experiencia en el marco de la Iniciativa WestMED).

El diálogo regional sobre PEM fomenta y se basa a la vez en el diálogo entre los sectores y actividades de la economía azul sostenible del Mediterráneo (por ejemplo, planificación y desarrollo de Energías Renovables Marinas, turismo marítimo y costero, transporte marítimo, etc.), mediante enfoques participativos que tengan en cuenta las necesidades y desafíos de las comunidades costeras, al tiempo que se busca equilibrar e integrar herramientas de gestión basadas en áreas, incluyendo las Áreas Marinas Protegidas (AMP).

Turismo costero y marítimo:

El turismo costero y marítimo es uno de los sectores más estratégicos para los países mediterráneos. Como fuente importante de crecimiento, empleo y desarrollo local, el sector también ejerce presiones significativas sobre el medio ambiente y las poblaciones locales.

Seguir fomentando la innovación, crear entornos políticos favorables y aplicar una gobernanza multinivel para diversificar la oferta turística y hacer frente al exceso de turismo, reducir la estacionalidad e impulsar enfoques basados en los ecosistemas con el fin de protegerlos y preservar la sostenibilidad y la resiliencia a largo plazo siguen siendo prioridades clave.

Se están incrementando los esfuerzos para promover un turismo ‘lento’, basado en experiencias y en la naturaleza, incluyendo la posibilidad de integrar actividades turísticas dentro de Áreas Marinas Protegidas de manera sostenible y cuidadosamente regulada.

Posicionar al Mediterráneo como destino turístico más sostenible también requerirá la aplicación efectiva de principios de eficiencia de recursos, economía circular y neutralidad de carbono; enfoques innovadores para apoyar la transformación de cadenas de valor complejas e interrelacionadas (hostelería, logística, operadores, alimentos y bebidas, puertos, marinas, cruceros, yates, etc.); apoyo a los jóvenes emprendedores y a mipymes; y nuevos programas formativos y oportunidades de capacitación específicos.

Energías renovables marinas

La energía renovable marina en el Mediterráneo puede desempeñar un papel importante en el cumplimiento de los objetivos de reducción de gases de efecto invernadero; para impulsar la innovación, proporcionar nuevas oportunidades de inversión, crear empleos y promover la seguridad y la diversificación energéticas.
La energía eólica flotante se posiciona actualmente como la fuente de energía renovable marina más comercialmente viable en el Mediterráneo. Esta tecnología permite aprovechar la energía eólica a pesar de las aguas profundas del Mediterráneo, que representan un desafío para los aerogeneradores fijos en el fondo marino. También se observa un interés emergente en la energía fotovoltaica solar flotante, aunque se encuentra en una fase piloto.

Los clústers marítimos son cada vez más reconocidos como impulsores esenciales de la innovación y la diversificación de la economía azul sostenible, conectando también con el interior

En un mar especialmente vulnerable como el Mediterráneo, hogar de una multitud de actividades marítimas y costeras, los efectos ambientales de las energías renovables marinas requieren una evaluación y consideración detallada. En este sentido, la Planificación Espacial Marítima basada en ecosistemas, puede desempeñar un papel clave en la evaluación y reducción de impactos sobre los ecosistemas, crear sinergias entre sectores y aumentar el diálogo transfronterizo y entre sectores, con el fin de garantizar el uso más sostenible del espacio marítimo disponible, equilibrando las consideraciones ambientales, sociales y económicas. Diseñado explícitamente como enfoque multiactor, la PEM también puede ayudar a abordar desafíos como la aceptabilidad social.

Inversiones sostenibles en la Economía Azul

Las inversiones innovadoras en los sectores y actividades de la economía azul sostenible, que han suscitado un gran interés en los últimos años, son esenciales para transformar las políticas en impactos tangibles.

En junio de 2022, la UpM organizó la primera Conferencia sobre Finanzas Azules en el Mediterráneo en Barcelona, con el objetivo de fomentar inversiones en proyectos e iniciativas en materia de economía azul sostenible, especialmente en las costas sur y este de la cuenca. Ese mismo año, durante la COP27 en Sharm El-Sheij, el BERD, el BEI, la CE, la UpM y otros socios donantes iniciales pusieron en marcha el Fondo Partenariado Azul Mediterráneo (BMP, por sus siglas en inglés), creado para movilizar inversiones en la economía azul sostenible, aunando recursos públicos y privados de manera coordinada, en consonancia con la Declaración Ministerial de 2021 de la UpM sobre la economía azul sostenible, y centrándose en las necesidades y prioridades de los países del sur del Mediterráneo en este ámbito.

Con Jordania, Egipto y Marruecos como países beneficiarios iniciales y abierto a todo el Mediterráneo, el Fondo ya está en funcionamiento, con contribuciones de Francia, Alemania, España y Suecia, y proyectos aprobados que incluyen un estudio sobre energía eólica marina en Marruecos –con vistas al primer proyecto eólico marino a gran escala del país– y la restauración del ecosistema coralino en el oasis de Ayla, en Aqaba (Jordania).

Investigación e innovación marinas, competencias, carreras y empleo en el sector marítimo

La investigación e innovación en los sectores y actividades de la economía azul sostenible ofrecen oportunidades clave para que los países mediterráneos utilicen y desarrollen sus recursos de manera sostenible en beneficio de sus economías, ciudadanos y el medio ambiente. Representan un factor clave para abordar algunos de los desafíos compartidos más urgentes a los que se enfrenta el Mediterráneo. La investigación e innovación también son esenciales para impulsar la recopilación de datos científicos sólidos que permitan una toma de decisiones basada en la evidencia.

Los clústers marítimos son cada vez más reconocidos como impulsores esenciales de la innovación y la diversificación de la economía azul sostenible, conectando también con el interior. Son vectores cruciales para la transferencia de tecnología, la internacionalización, la comercialización y la innovación interdisciplinarias, reuniendo a diversos actores, incluidas las pymes y grandes empresas ‘azules’, centros de investigación y universidades, así como aceleradoras e incubadoras. También actúan como actores clave para promover inversiones sostenibles en la economía azul y como polos de investigación e innovación público-privados.

El empleo y las oportunidades profesionales en todos los sectores de la economía azul se han acelerado en la región durante la última década. Como prioridad clave para el futuro de la juventud de la región, el apoyo de la UpM en este ámbito se centra en abordar la brecha de competencias entre la fuerza laboral y las necesidades del mercado; promover la adopción de programas innovadores de formación y educativos (incluyendo la educación y formación técnica y profesional y el aprendizaje a lo largo de la vida) dirigidos a una amplia gama de nuevas competencias; apoyo a emprendedores del sector azul y acceso a financiación; y sensibilización sobre empleos y trayectorias profesionales en los sectores de la economía azul, con un enfoque en la identificación de oportunidades para jóvenes y mujeres.

Interacciones entre los desechos marinos y la economía azul

El mar Mediterráneo es uno de los más afectados del mundo por los desechos marinos. Los macro y microplásticos son omnipresentes en los entornos costeros y marinos del Mediterráneo, y los plásticos de un solo uso representan el 80% de todos los desechos marinos recogidos.

Abordar este desafío es una prioridad máxima para la UpM, que ha dado pasos importantes para ampliar la cooperación regional e integrar los desechos marinos en las agendas de cooperación Norte-Sur, por ejemplo a través de la Iniciativa “Plastic Busters”. Tras cinco rondas de financiación apoyadas por la UpM, Plastic Busters es hoy un proceso euromediterráneo y un modelo de cooperación transfronteriza que aborda todo el ciclo de gestión de los desechos marinos, desde la monitorización y evaluación, hasta la prevención y mitigación.

Para apoyar la transición hacia enfoques, innovaciones, soluciones y modelos de negocio basados en la economía circular, también es necesario abordar de manera eficaz la crisis de los residuos marinos en el Mediterráneo. Esto puede abarcar desde la mejora de los sistemas de recogida de residuos en los municipios costeros, la promoción del diseño ecológico y la responsabilidad ampliada del productor (por ejemplo, a través del proyecto TouMaLi, labelizado por la UpM, para combatir los residuos marinos procedentes de la industria turística en Marruecos, Egipto y Túnez), o aprovechando los puertos y marinas como “centros” de economía circular (por ejemplo, mediante “programas de pesca de residuos” o alineando los sistemas portuarios con las instalaciones locales./municipales de reciclaje y tratamiento de residuos)./

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