La frontera como espacio geográfico es un lugar osmótico y poroso que define las identidades de los habitantes y las culturas que delimita. Se trata de un lugar muy interesante en cuanto al desarrollo de corrientes artísticas e ideológicas y, en general, de fenómenos híbridos. El Festival de Cine Africano de Tarifa recoge muchas de las singularidades contemporáneas que los perpetuos cambios en fronteras y límites producen en las culturas, sus habitantes, sus intérpretes, sus representantes y sus ideas asociadas, tal y como muestra el estudio dedicado a él: Una alfombra roja para África. Etnicidad y espectáculo en un festival de cine, de Eva de Andrés Castro, publicado por el CSIC en 2022. La obra problematiza muchas de las historias que se entrecruzan en el festival y explora varias líneas de análisis en torno al mismo.
Cuando hablamos de fronteras, es común pensar en espacios geográficos de división e intercambio, lugares que, sin una entidad propia, definen las identidades de los habitantes y las culturas que delimitan. Así ha sido como históricamente, entre cambios culturales y naturales a lo largo y ancho del planeta, se han ido forjando los bordes internos que delimitan algunas diferencias, y los contornos externos de comunidades que comparten, cuando menos, espacios y, muy a menudo, culturas y modos de vivir. La frontera es siempre osmótica, filtrando entre lado y lado parte de sus características más o menos exclusivas, y es, por tanto, porosa, absorbiendo parte de lo que se le cruza y haciéndolo propio, en mezcla diversa y única en cada ocasión. Por todo ello, las fronteras son lugares de especial interés en el desarrollo de corrientes artísticas e ideológicas, de nuevas aproximaciones a viejos problemas y de fenómenos híbridos en general.
De esta manera, y para los propósitos de este discurso, consideraremos la frontera como un lugar conceptual relevante en sí mismo, una expresión que va más allá de lo demarcado por ella, un cruce de caminos y una estructura ideacional representativa de la mezcla y la hibridación. La frontera como límite, como margen que distribuye sentido a aquello que está fuera de su existencia y su naturaleza, aquello que lo rodea. La frontera como lugar de paso y de reflexión.
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