Mientras los gobiernos de la región del Norte de África intentan mantener una 'neutralidad positiva' ante la guerra, las poblaciones árabes parecen más partidarias de Rusia que de Ucrania.
Conferència d'Umut Özkirimli, investigador sènior a l’IBEI i investigador sènior associat al CIDOB. Moderada per Ana Ballesteros Peiró, doctora en Estudis Àrabs e Islàmics e investigadora sènior associada del CIDOB.
Debat sobre la situació a Tunísia amb dos dels col·laboradors de la revista afkar/ideas en ocasió de la presentació del número 64 de la revista.
It provides recommendations to Libyan policy-makers on how to manage this transitional process and to the international community on the suitable way to support Libya in this effort.
La presencia en Afganistán de Al Qaeda o ISIS y las relaciones de los talibanes con varios de estos grupos hacen temer que el país se convierta de nuevo en refugio terrorista.
La retirada de EEUU de Afganistán ha abierto una competición entre las grandes potencias -Rusia, China, Irán, India y Pakistán- que temen por las consecuencias de inseguridad.
Afganistán está llamado a ser terreno de tensiones e influencias regionales, mientras que la situación interna del país abre muchos interrogantes.
“(Gracias al juez Bitar) por primera vez, tenemos una batalla por la independencia judicial y los derechos de las víctimas. Otra evidencia del cambio total de paradigma de la política libanesa desde 2019”.
El presidente, presentándose como arquetipo de la integridad y la justicia, ha concentrado todos los poderes y sumido al país en un autoritarismo cuyo desenlace es incierto.
La UE debe ayudar a modernizar la economía, impulsar la democracia parlamentaria y el poder local, además de presionar a los actores externos que intentan influir en la política tunecina.
A lo largo de estos años de democracia, los tunecinos no han logrado alcanzar un horizonte de progreso social, de mejor distribución de los ingresos. Todo lo contrario.
Acechado por las guerras internas, el partido islamista, actor ineludible de la escena política tunecina, de los últimos años, se encuentra al borde de la escisión.