El Mediterráneo en emergencia y resistencia: la voz de la juventud de la región

Vicent Garcés

Presidente de la Fundación Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanas del Mediterráneo (FACM)

La crisis del Covid-19 ha hecho tambalear los cimientos del mundo entero y también de las sociedades del Mediterráneo, sumándose a la situación emergencia en la que ya se encontraba el Mediterráneo y que afecta a distintas variables: 

  • Económica: caracterizada por desigualdades económicas y sociales crecientes entre los países del Norte y el Sur de la región y dentro de los propios países. 
  • Climática y medioambiental: ataca especialmente al mar Mediterráneo y tiene especial incidencia en el avance de la desertificación. 
  • Social: se vislumbra especialmente en los permanentes flujos migratorios empeorados por la crisis de los refugiados y por los miles de muertos en los desiertos y el mar. 
  • Política: se observa en la creciente crisis de confianza de la ciudadanía hacia los representantes y las constantes exigencias ciudadanas de cambio de régimen. 
  • Cultural: manifestada por una tensión cada vez mayor de carácter religioso e identitario entre los pueblos del Mediterráneo y sus alrededores. 

Esta emergencia mediterránea se ve agravada por la presencia activa de nuevas y viejas potencias, interviniendo de diferentes maneras, y cuya manifestación extrema vemos en las guerras y los conflictos armados en la región y zonas adyacentes. 

Desde el año 2010/2011, en una primera etapa, aparece el fenómeno que vino a llamarse «primavera árabe», que se ha desarrollado de un modo diferente en cada país y ha tenido, asimismo, resultados distintos. En una segunda etapa, la que vivimos en la actualidad, la ciudadanía, desde Argelia al Líbano, sigue insistiendo en sus demandas iniciales de libertad, dignidad y justicia social. Similares revueltas ciudadanas, con sus especificidades, se dan en España, Francia, Grecia o Italia. 

En ese contexto de emergencia mediterránea y revuelta ciudadana, la Fundación Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanas del Mediterráneo (FACM) lleva practicando la diplomacia ciudadana en sus diez años de vida y ha construido una red de veintinueve círculos ciudadanos en veintinueve ciudades y veinte países de la región. La FACM ha celebrado ocho grandes encuentros temáticos en diferentes países, el último en noviembre del año 2019 en Barcelona, en el que se abordó la situación de la juventud en el Mediterráneo. El encuentro sirvió para impulsar un gran movimiento civil dirigido a las instituciones políticas para que pongan la cuestión de los jóvenes del Mediterráneo en el centro de sus agendas de forma urgente. La cita, que tuvo lugar en la sede del Instituto Europeo del Mediterráneo (IEMed), contó con el apoyo de la Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Barcelona, y con la presencia de instituciones euromediterráneas como la Asamblea Parlamentaria del Mediterráneo (APM), la Asamblea Local y Regional Euromediterránea (ARLEM), el Comité Económico y Social (CESE), o la red de ciudades mediterráneas Medcités, entre otras.  

La Fundación ACM se plantea contribuir a la construcción de una comunidad de los pueblos del Mediterráneo, en una época en que la democracia y la libertad —en realidad, los derechos humanos— están en peligro. Confluyen la desconfianza de la ciudadanía en sus representantes y la aparición de movimientos de extrema derecha que diseminan la xenofobia, el racismo y las respuestas autoritarias a las crisis. Desde hace mucho tiempo asistimos a un deslizamiento de placas tectónicas entre una Europa envejecida y las sociedades del Mediterráneo del sur donde la juventud vive sin futuro. Se ha instalado una desconfianza creciente y los miedos están arraigando en las tres orillas, al tiempo que crecen las dificultades y los enfoques insolidarios y violentos para solucionar los problemas. La juventud mediterránea nace y crece en un contexto de desigualdades crecientes y violencia, sin perspectivas, con una falta notable de oportunidades profesionales, una enseñanza de poca calidad y grandes dificultades para la movilidad. En los últimos años están emergiendo políticas nacionalistas excluyentes que en la ribera norte se traducen con el cierre de fronteras, aumenta la islamofobia y la seguridad se contrapone a la libertad para limitar, cuando no vulnerar, los derechos de la ciudadanía. 

Estamos, pues, asistiendo a un proceso por el que muchos seres humanos, sobre todo jóvenes, se ven obligados a abandonar sus países de origen, tratando de encontrar la paz, un trabajo y una forma de vida mejor y lo que encuentran fácilmente es la muerte, la marginación y la exclusión. La pandemia del Covid-19 ha venido a agravar todos los síntomas ya existentes. La falta de oportunidades profesionales anula las esperanzas de muchos jóvenes mediterráneos y la tasa de desempleo juvenil sigue siendo muy elevada, mientras que la edad de entrada en la vida laboral es cada vez más tardía, lo cual incrementa la dependencia de la familia y la exigencia de políticas asistenciales. Las perspectivas de un trabajo estable y digno se alejan para muchos jóvenes, de modo que la emigración aparece como un horizonte inevitable. 

No hay nada peor para una sociedad que generar una juventud sin horizontes. Algunos se radicalizan, matan y se suicidan en nombre de un ideal ilusorio. Todo puede pasar en las generaciones que han crecido al ritmo del desempleo endémico, la marginalidad y la sospecha. Una parte del sistema político empieza a asocia la defensa de una sociedad multicultural con una pérdida de votos en las elecciones, de las cuales, por otra parte, desconfían cada vez más los jóvenes pobres y más necesitados. Así, crece la abstención electoral y la desafección del sistema democrático (Begag y Boussois, 2018). 

La FACM sostiene que este peligro no se puede combatir con la conversión de la Unión Europea en una fortaleza mediante la construcción de más muros, sino avanzando hacia unos imprescindibles cambios políticos y económicos que den respuesta a las demandas ciudadanas y, en especial, de los jóvenes. También es necesario mejorar todos los ámbitos de relación e integración de los pueblos mediterráneos. 

En este camino es fundamental acercar la diplomacia parlamentaria, gubernamental y local a la que practica la ciudadanía, que denominamos diplomacia ciudadana. En esta década de acción de la FACM, esta diplomacia ha generado ya un debate serio sobre el significado de la ciudadanía, su capacidad para elegir a sus representantes y su derecho a participar plenamente en el proceso de desarrollo de las instituciones públicas representativas. 

El compromiso de la juventud y el viii encuentro de la FACM

La juventud del Mediterráneo, conformada por los millones de jóvenes de la región, es la que mejor expresa la preocupación por lo que hemos denominado «emergencia mediterránea». Su voluntad de resistencia viene de la mano de la desafección de los sistemas políticos, así como de su exigencia de cambio. Las primaveras árabes, las revueltas actuales en Beirut y Argel, pero también los hechos ocurridos fuera del ámbito oficial en Egipto o Marruecos, o en Francia, Italia y España, donde surgen todo tipo de movimientos espontáneos, son ejemplos nítidos de esas situaciones que venimos describiendo. La unicidad producida por la globalización que conocemos se expresa a través del fenómeno de la ciudadanía en movimiento no solo en el Mediterráneo, sino también en otras partes del mundo. Valgan como ejemplo las movilizaciones populares en América Latina en países como Argentina, Uruguay, Chile, Perú, Brasil o Bolivia. Es la juventud la que hace de motor de los cambios. 

El viii Encuentro de la FACM propuso un gran debate en libertad, abierto a jóvenes de todo el Mediterráneo, a las instituciones públicas y a los expertos/as, sin distinción de origen, credo, cultura o estatus jurídico. El encuentro ofreció la oportunidad única de radiografiar, diagnosticar y proponer desde muchas perspectivas. Todo ello ha quedado registrado en la Memoria del viii Encuentro (FACM, 2020), ya publicada y difundida entre la sociedad civil y numerosas instituciones públicas presentes en el Mediterráneo, así como en el manifiesto que se redactó en el marco del encuentro.   

Cuatro ágoras para buscar nuevos horizontes en el Mediterráneo

Para las instituciones catalanas, el viii Encuentro de la FACM Jóvenes del Mediterráneo enlazaba con las actividades que el año 2020 se iban a celebrar con motivo del veinticinco aniversario de la Declaración de Barcelona, firmada en 1995 con el objetivo de crear una región mediterránea de paz, seguridad y desarrollo compartido. Esta conmemoración, que hará una relectura del Proceso de Barcelona y de su sucesor, la Unión por el Mediterráneo, marcará la agenda mediterránea para los próximos años, reivindicando la ciudadanía y el papel de las ciudades como actores internacionales de diálogo, cooperación, cohesión social y convivencia en la diversidad. 

Con ciento veinte participantes procedentes de dieciocho países y veintiséis ciudades de la cuenca mediterránea, el viii Encuentro de la FACM abordó cuatro ejes temáticos: cultura e identidad; economía, movilidad y cambio climático; empoderamiento y ciudadanía, y nuevas tecnologías y democracia. En formato de ágoras, que permiten un debate horizontal y plural, los participantes, con un promedio de edad de treinta y cuatro años, junto a expertos y representantes de instituciones euromediterráneas y entidades del sector civil, establecieron un diagnóstico de la situación y plantearon un abanico de propuestas. El viii Encuentro concluyó con la adopción de la Declaración del Consejo Consultivo de la FACM y con la lectura del Manifiesto elaborado por los jóvenes participantes en la cita.   

Cultura e identidad

En esta ágora, dedicada a la cultura e identidad, se centró la atención en la situación actual de la enseñanza. Fueron objeto de análisis la privatización de la educación, los clichés y estereotipos que se repiten en los diferentes países del Mediterráneo y la evolución hacia modelos de enseñanza conservadores y basados en valores como la meritocracia. Desde la perspectiva de la identidad se señaló el hecho de que los roles patriarcales se reproducen en las dos orillas del Mediterráneo con secuelas graves, como la violencia hacia las mujeres. Asimismo, el encuentro denunció el creciente racismo, que tiene su contraparte en la radicalización, y deja así patente el fracaso de determinadas políticas de integración. 

Hay que destacar, asimismo, la propuesta de crear una plataforma digital en formato radiofónico o podcast para que los y las jóvenes de los distintos países pudieran compartir contenidos desde una programación plural y libre. También cabe destacar el hecho de que la Fundación ACM y entidades similares deben generar herramientas de consulta sobre derechos y libertades, así como programas de promoción y defensa de los derechos humanos en el Mediterráneo. Por otra parte, las nuevas tecnologías deben servir para desarrollar herramientas útiles para la enseñanza, que combatan los clichés existentes y se apoyen en un conocimiento transversal y coordinado en el Mediterráneo. 

Economía, movilidad y cambio climático  

El debate se centró en cuestiones multisectoriales como la ligazón de un modelo económico neoliberal, la crisis climática y las migraciones. Desde esta perspectiva, las proposiciones del ágora reivindican como cuestión urgente el cambio hacia un sistema de economía sostenible, especialmente orientado a la juventud. Para ello, se proponen más acciones de sensibilización que a su vez incidan sobre las agendas políticas. A este respecto, destaca la actividad que desde hace años lleva patrocinando la Fundación ACM y que consiste en una acción conjunta y simultánea de limpieza de playas y litorales mediterráneos y que, en la última edición de abril de 2019, contó con más de dos mil participantes voluntarios en nueve países de la región y dieciocho playas. A este respecto, se ha propuesto que el programa Intereg Med amplíe su ámbito de incidencia hacia una sensibilización claramente ligada al cambio climático.  

Por lo que respecta a la movilidad, claramente centrada en la crisis migratoria, cada vez más acrecentada no únicamente por los conflictos y las desigualdades económicas, sino por la urgencia climática, el debate hizo patente la necesidad de un cambio de modelo de acogida y refugio, especialmente en los países desarrollados de la franja norte. Se ha revalorizado el proyecto que la Fundación ACM lanzó junto a la entidad AMEL International y SamuSocial, consistente en un movimiento euromediterráneo de solidaridad con las personas en el exilio. Una iniciativa de la que ya forman parte más de cien entidades de toda la región y que persigue un cambio en las políticas de acogida, especialmente en lo relativo a la criminalización de la solidaridad. 

Empoderamiento y ciudadanía

Los debates destacaron la dificultad de hacer partícipes a los y las más jóvenes dentro de los espacios de decisión política. En particular se señalaron como cuestiones más relevantes los enormes obstáculos para tener un acceso equitativo a los bienes públicos, las guerras y la inestabilidad política y social. Todo ello acrecienta enormemente la brecha de la desigualdad, la restricción de la libertad de expresión y las perspectivas de futuro.   

Esta ágora propone que desde el ámbito regional se cree una instancia dedicada a la juventud del Mediterráneo, con acciones coordinadas y permanentes para fomentar la participación y el activismo social de millones de jóvenes de la región, así como el refuerzo de espacios mediáticos independientes que visibilicen la cuestión de la juventud, permitiendo incidir en las agendas políticas. 

Nuevas tecnologías y democracia 

Esta ágora partió del análisis del enorme potencial de las nuevas tecnologías para un sector de la población compuesta por nativos digitales en toda la región a pesar del acceso desigual a estas herramientas. Se pusieron como ejemplo algunos movimientos populares como las rebeliones ciudadanas de Líbano o Argelia y el rol de la juventud en la búsqueda de cambios hacia sociedades más democráticas e igualitarias. En ambos casos, las redes sociales han sido la principal herramienta de coordinación y comunicación. El ágora propuso crear una plataforma en línea, a modo de observatorio, que monitorice de forma permanente las cuestiones que preocupan a la juventud mediterránea según las cuatro temáticas debatidas en el propio encuentro. Este espacio digital podría ser una continuación del propio encuentro para seguir profundizando en los proyectos presentados y en el desarrollo de nuevas iniciativas colaborativas.  

El viii Encuentro de la Fundación ACM ha servido de base, por tanto, para sentar los cimientos de un espacio de diálogo, propuesta y acción para futuras estrategias en lo que a la juventud de la región se refiere. También para afirmar la necesidad de espacios para la comunicación, la cooperación y la creación de iniciativas concretas de la juventud mediterránea.  

Mensaje a la juventud del Mediterráneo de un joven de noventa y ocho años

En la Fundación ACM tenemos la fortuna de que el gran pensador Edgar Morin nos haya acompañado durante los diez últimos años en cuanto que miembro del Consejo Consultivo de nuestra entidad. Pese a manifestarnos su voluntad de estar presente en el viii Encuentro, finalmente, y por desgracias, la edad no se lo permitió. Aun así. nos envió un valiosísimo mensaje audiovisual dirigido a la juventud del Mediterráneo:  

«Solo la fraternidad y el entendimiento pueden paliar la tragedia mediterránea. En este sentido, las civilizaciones del Mediterráneo podrán proseguir porque la “matria” equivale a una tierra de destino donde todos somos, ante todo, ciudadanos. No nos olvidemos de que el/la ciudadano/a es alguien que ha adquirido derechos y deberes, y tiene responsabilidades hacia aquello de lo que forma parte. Si consideramos esta responsabilidad, podremos sobreponernos a los conflictos, pero solo mediante el intercambio, la fraternización, los encuentros, la amistad y el entendimiento, con el fin de sacar a flote las raíces de las distintas civilizaciones y regenerarlas en el seno de un mar entendido como nuestra madre. Debemos entender que hay una comunidad de destino, un destino humano bajo amenaza, una amenaza que se cierne sobre todo el mundo, y ante la que los pueblos mediterráneos deberíamos ser los primeros en actuar. Los sureños deberíamos ser los primeros. ¿Por qué? Porque en el norte la gente ha desarrollado sobre todo la cultura del cálculo, del provecho, del dominio sobre las cosas, el mundo anónimo, un mundo devoto únicamente al negocio y a la posesión, mientras que el sur, que está siendo invadido por esa concepción del norte, aún defiende los grandes valores como la libertad, la autonomía de la vida, la comunicación, la extroversión y el diálogo. Conviene recordar que el diálogo nació en el Mediterráneo, en el diálogo de Sócrates y Platón. Somos la civilización del dialogo y es lo que necesitamos por naturaleza. Por ello felicito a la Fundación ACM por su coraje y esfuerzo, pues a pesar de la adversidad y de las dificultades, sigue defendiendo el gran espíritu mediterráneo, amenazado en el Mediterráneo mismo, y del que debemos ser portavoces y permanentes defensores». 

Un mensaje de resistencia de un «joven» de noventa y ocho años que ha reflexionado mucho sobre ese concepto porque él mismo fue resistente en una etapa de su vida, en una etapa negra de Europa. Setenta y cinco años después, Morin continúa practicando y ahondando en el concepto de resistencia como base para evitar que, nuevamente, vengan otras etapas negras como las que tuvimos en otras épocas. El mensaje de Edgar Morin a los jóvenes del Mediterráneo se resume en un breve lema: ¡Reflexionar, aprender de la realidad y resistir! Escuchémoslo y busquemos un futuro común de integración mediterránea, con toda su diversidad y junto a la juventud. Trabajemos por un Mediterráneo digno, humano y unido. 

Referencias

Begag, A. and S. Boussois, Lettre pour les jeunesses arabes, Paris, Encre d’Orient, 2018.

Departament d’Acció Exterior, Relacions Institucionals i Transparència Generalitat de Catalunya, “Joves, especialistes, institucions públiques i societat civil es reuneixen a Barcelona amb el propòsit d’analitzar, diagnosticar i proposar dinàmiques entre tots els pobles del Mediterrani”, 8th November 2019, available at: http://exteriors.gencat.cat/ca/detalls/noticia/20191108_fundacio_acm 

ACMF, Mediterranean Citizens’ Assembly Foundation 8th meeting: “Youth in Mediterranean” Report, November 2019, available at: http://www.fundacionacm.org/wp-content/uploads/2020/04/VIII-ENCONTRE.-MEMORIA_01.pdf

Morin, E., “Message aux jeunes de la Méditerranée à l’occasion de la viiième rencontre AMCF”, 2019, available at: https://www.fundacionacm.org/fr/2019/11/13/321-1113-edgar-morin-viii-rencontre-AMCF-les-assises-des-jeunes-de-la-mediterranee/