Novedades euromed bajo presidencia española

Julia Anglès y Bruno Ramos Carrascosa, IEMed

El semestre de presidencia española de la Unión Europea, que termina a finales de junio, ha estado marcado en el ámbito euromediterráneo por el conflicto israelo-palestino. Uno de los objetivos de la presidencia española era consolidar el papel de la UE en el Mediterráneo, sobre todo mediante el impulso de la Unión por el Mediterráneo (UpM). Si bien se presentó oficialmente el secretario general y la Secretaría UpM en Barcelona, este semestre se ha caracterizado por sus claros y oscuros en los asuntos euromediterráneos. Así, destacan positivamente el Foro Civil Euromed, el Foro de autoridades locales y regionales euromed, la Conferencia Euromediterránea de ministros de Turismo y la reunión sobre el Plan Solar Mediterráneo. Por el contrario, como episodios frustrantes están la Cumbre ministerial Euromediterránea sobre el Agua y el aplazamiento de la II Cumbre de la Unión por el Mediterráneo.

La IV Conferencia ministerial Euromediterránea sobre Agua se celebró el 13 de abril en Barcelona. Su principal objetivo era la aprobación de la Estrategia para el Agua en el Mediterráneo (SWM, en sus siglas en inglés). Este documento se enmarca en uno de los objetivos del proyecto UpM de unificar las políticas y potenciar la cooperación entre los países del Mediterráneo para la protección y la gestión sostenible de los recursos hídricos de la región. La necesidad de esta estrategia a largo plazo se decidió en la III Conferencia ministerial Euromediterránea sobre el Agua celebrada en diciembre de 2008 en Jordania. La SWM recoge una serie de principios, orientaciones y recomendaciones para objetivos y acciones regionales y nacionales.

Los objetivos a largo plazo son conservar la calidad del agua, la gestión de los recursos hídricos para lograr un crecimiento regional sostenible y la prosperidad social, garantizar el acceso al agua y la protección y la rehabilitación medioambiental. Las líneas de acción de la SWM son la mejora de las políticas de agua para conseguir una gestión integral de los recursos acuíferos, adaptación de los recursos hídricos al cambio climático, mejora de los sistemas de abastecimiento de agua y saneamiento, gestión de los recursos hídricos no convencionales y financiación de recursos hídricos innovadores. Desafortunadamente, el resultado de la Conferencia no fue el esperado. La Estrategia para el Agua en el Mediterráneo no fue aprobada por desavenencias entre las delegaciones israelí y las de los países árabes sobre la mención de los territorios palestinos.

La SWM sobre el Agua representaba la primera gran estrategia en el marco de la UpM. El resultado de la conferencia puso en evidencia el escollo que representa el conflicto araboisraelí en el día a día de la UpM. La Conferencia sobre el Plan Solar Mediterráneo tuvo lugar el 11 y 12 de mayo en Valencia. “Energías renovables: El Plan Solar Mediterráneo” es uno de los seis proyectos de la UpM como instrumento para lograr un desarrollo sostenible y una mayor integración de la región. Los objetivos son subsanar las necesidades energéticas de los países del sur del Mediterráneo vía las energías renovables y el transporte parcial de la electricidad producida a los socios europeos.

El Plan Solar Mediterráneo (PSM) se presentó a finales de 2008 y supone una etapa más en el desarrollo de la política de cooperación euromediterránea en materia energética iniciada con el Proceso de Barcelona. El PSM se define como el incremento de las energías renovables y el refuerzo de la eficacia energética de la región, permitiendo así limitar las emisiones de gas y reducir la vulnerabilidad del sistema energético de cada país. A grandes rasgos el PSM se basa en la instalación de plantas de energías renovables (termo-solar, foto-voltaica y eólica) en el sur y este de la cuenca mediterránea. Se trata de aprovechar el alto potencial para generar energía a partir de fuentes renovables de estas zonas. El objetivo es la producción en 2020 de 20 GW de capacidad eléctrica renovable y la interconexión eléctrica con Europa. Un elemento sustancial para este fin es el establecimiento de un marco regulatorio específico.

Los resultados de la conferencia fueron positivos a pesar de lo ambicioso de sus propósitos (producción de energía limpia, impulso del desarrollo sostenible, mejora de las condiciones de vida, lucha contra el cambio climático, mayor integración regional…). Se enfatizó la necesidad de reforzar la cooperación en torno a los sistemas regulatorios de los mercados, potenciar la interconexión eléctrica y coordinar los proyectos actuales al PSM como Desertec, Transgreen… De la conferencia se concluye que los principales retos a los que se enfrenta el PSM son: altos costes económicos y financiación, necesidad de un contexto institucional estable que favorezca las inversiones y la eliminación de barreras legales e institucionales que persisten en muchos países.

El Foro Civil Euromed celebrado los días 14, 15, y 16 de mayo en Alicante reunió a más de 250 representantes de la sociedad civil del Mediterráneo. Los foros civiles son una iniciativa no institucional para fomentar y coordinar el debate entre las organizaciones de la sociedad civil de la región mediterránea que remiten propuestas concretas a las instituciones y a los países euromed. Se centran en la defensa de los derechos humanos, la democracia, la igualdad de género, la soberanía de los pueblos y en los principios de justicia, solidaridad y paz. Están organizados por la Plataforma No Gubernamental Euromediterránea, una red de ONG del Mediterráneo.

La sociedad civil ha sido considerada desde el inicio del Proceso de Barcelona como un actor relevante y participativo del proceso y como un instrumento básico en la unión de los pueblos del Mediterráneo. Su importancia se refleja en el creciente número de ONG en los países del Partenariado y por el trabajo llevado a cabo por redes euromed como la fundación Anna Lindh, EuroMeSCo, FEMISE, EMHRN etcétera. Los participantes del Foro Civil de Alicante reafirmaron la necesidad de un partenariado euromediterráneo que no se fundamente únicamente en proyectos económicos. Éste se tiene que basar en el acervo del Proceso de Barcelona (compartir un destino común, respeto a la diversidad de las sociedades, intangibilidad de los valores, respeto a las libertades y principios de la Declaración Universal de Derechos Humanos…).

Se manifestó también el rechazo a toda discriminación por razón de género, origen, raza, religión u orientación sexual, constatando su crecimiento en todo el Mediterráneo. Las recomendaciones a las políticas euromed del Foro Civil pusieron el acento en el hecho de que los Estados deben asegurar la libertad de conciencia, expresión y creación. Además, se inisitió en la necesidad de preservar la independencia de la Plataforma No Gubernamental Euromed, fomentar la igualdad de género, integrar las opiniones de la juventud, respetar los derechos de los emigrantes, así como los derechos humanos, los principios de democracia y buen gobierno, revisar los acuerdos de libre cambio teniendo en cuenta las necesidades sociales, dotar de una estrategia contra el cambio climático de la UpM y desarrollar los medios destinados a la educación y al acceso a las nuevas teconologías de la comunicación.

Todas estas recomendaciones quedaron en segundo término frente a las exigencias a la UpM, a los gobiernos y a toda la comunidad internacional el fin de una política de doble rasero ante el conflicto israelí-palestino, de imponer a Israel el respeto de las resoluciones internacionales en relación con los territorios palestinos y el apoyo a las recomendaciones del informe Goldstone. El 19 y 20 de mayo se celebró en Barcelona la II Conferencia Euromediterránea de ministros de Turismo, con el objetivo de impulsar una coordinación del turismo bajo los parámetros de de la sostenibilidad. El turismo representa uno de los principales sectores para las economías de los países mediterráneos. También, supone un instrumento clave en el desarrollo de zonas rurales, periféricas o emergentes, contribuyendo a la cohesión territorial.

Además es una valiosa herramienta para la conservación del patrimonio cultural y natural. El desafío es continuar desarrollando la industria turística bajo los principios de la sostenibilidad social, cultural y medioambiental. Una mayor cooperación en este campo supondría una mayor consolidación de la identidad mediterránea. En la conferencia se resaltó la importancia de una mejor utilización de la información y las tecnologías de la comunicación. De hecho, el leitmotiv fue el desarrollo de un turismo sostenible, con medidas que apoyen el I+D y la formación. Uno de los mayores retos planteados fue compaginar a largo plazo el desarrollo de la industria turística con la protección medioambiental.

La clave es compaginar dichos procesos convirtiendo esta fusión en el principal activo, todo ello siendo más competitivos. Según datos de Plan Bleu, el turismo será uno de los principales factores de degradación medioambiental de las costas mediterráneas. Por eso, la sostenibilidad del turismo debe erijirse en un instrumento más en la lucha contra el cambio climático.