Nace la Asamblea Regional y Local Euromediterránea (ARLEM)

Julia Anglès y Joana Ricart, IEMed

La voluntad de implicar plenamente a los actores locales y regionales en los asuntos euromediterráneos no data de ayer. El programa de trabajo de la Declaración de Barcelona (1995) ya estipulaba que: “Las autoridades municipales y regionales deberán participar activamente en el funcionamiento de la colaboración euromediterránea. Se animará a los representantes de las ciudades y regiones a que se reúnan anualmente para hacer balance de sus problemas comunes e intercambiar experiencias”. A pesar del reconocimiento explícito sobre el papel, las instituciones europeas y mediterráneas han fomentado sobre todo la participación de actores no gubernamentales (sociedad civil) para poner en práctica el capítulo de gobernanza y democratización del Partenariado Euromediterráneo (PEM). Curiosamente, se ha dejado en segundo plano a las colectividades territoriales que, en última instancia, tienen legitimidad electoral.

Pese a ello, son numerosas las iniciativas territoriales con vocación mediterránea. En 1990 se constituye la Comisión Intermediterránea (CIM) de la Conferencia de Regiones Periféricas y Marítimas (CRPM); en 1999, el Arco Latino; un año más tarde, el Comité Permanente para el Partenariado Euromediterráneo de los Poderes Regionales y Locales (COPPEM); y en 2004, la Comisión mediterránea de las Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU). Sin embargo, 2005 se erige como fecha clave para las colectividades territoriales mediterráneas y las redes anteriormente citadas. En primer lugar, la política europea de vecindad (PEV), pone el acento en la cooperación transfronteriza a lo largo de sus fronteras terrestres y marítimas. A través de su nuevo instrumento financiero (el Instrumento Europeo de Vecindad y Asociación, IEVA) la UE pretende promover la cooperación entre entes locales y regionales y la sociedad civil de ambas orillas del Mediterráneo.

En este sentido, cabe destacar la apertura de los fondos estructurales a los países vecinos a través de los programas de cooperación transfronteriza (ENPI-CBC, en sus siglas en inglés). Por otro lado, la PEV pone a disposición de los países vecinos mediterráneos las exitosas formas de asistencia técnica aplicadas en la política de ampliación: la asistencia de expertos de la Oficina de Intercambio de Información y de Asistencia Técnica (TAIEX) y los hermanamientos de las administraciones nacionales locales y regionales de los países vecinos con las administraciones en todos sus niveles de los países miembros de la UE.

Por último, se introduce el Mecanismo de Ayuda a la Gobernanza, que premia con ayuda adicional a los países vecinos que hayan hecho mayores progresos y reformas en relación con la aplicación de las prioridades de gobernanza fijadas en sus planes de acción como la descentralización y la reforma del gobierno local. Se da un segundo impulso a la dimensión territorial del PEM con motivo de la Cumbre de jefes de Estado y de gobierno Euromed Barcelona +10, el 27 y 28 de noviembre de 2005. Dos días antes de la cumbre se celebran la Conferencia de Ciudades Euromed +10 y la Conferencia regional Euromed BCN +10. Por primera vez, las autoridades regionales y locales firman una declaración conjunta en la que se pide la creación de un foro permanente de autoridades locales y regionales euromediterráneas que tenga el apoyo y reconocimiento del PEM.

Frente a la gran movilización de las colectividades territoriales de 2005, el Comité de la Regiones de la UE (CdR) publica en octubre de 2005 un dictamen sobre el “Décimo aniversario de la Asociación Euromediterránea: Programa de trabajo para afrontar los retos de los cinco próximos años”. En él se insiste en la creación de un foro en el seno institucional euromediterráneo que reúna las entidades regionales y municipales de los países mediterráneos. Tres años más tarde, en junio de 2008, se celebra en Marsella el Primer Foro de Autoridades Locales y Regionales del Mediterráneo. Sólo cuatro meses más tarde, el CdR publica una opinión, El Proceso de Barcelona: Unión por el Mediterráneo. Implicaciones para las Autoridades Regionales y Locales, en la que anuncia su intención de promover el establecimiento de una asamblea regional y local Euromed.

Finalmente, en la Declaración de Marsella (Conferencia Ministerial Euromed del 3-4 de noviembre de 2008) se dará el visto bueno a la creación de la nueva institución. El 21 de enero de 2010 nace la Asamblea Regional y Local Euromediterránea (ARLEM) con el objetivo de aportar una dimensión territorial a las políticas de la UpM. Se oficializa así la apuesta por la gobernanza multinivel, destinada a acercar los ciudadanos a la UpM y viceversa, y enriquecer las políticas y estrategias Euromed.

Composición de la ARLEM

■ Asamblea

Se trata de una asamblea de carácter permanente y paritario ya que consta de dos grupos de 42 miembros cada uno. Por un lado, el grupo de la UE cuenta con 32 miembros del Comité de las Regiones y 10 representantes de asociaciones europeas de autoridades locales y regionales activas en la cooperación euromediterránea. Por otro, los asientos del grupo de los socios mediterráneos quedan repartidos siguiendo el criterio de peso demográfico: Egipto (5), Turquía (5), Argelia (4), Marruecos (4), Siria (3), Túnez (3), Albania (2), Bosnia-Herzegovina (2), Croacia (2), Israel (2), Jordania (2), Líbano (2), Mauritania (2), Autoridad Palestina (2), Mónaco (1) y Montenegro (1). Ser miembro es voluntario y el mandato es de dos años y medio renovables.

■ Copresidencia

Respetando el principio de paridad, la ARLEM será presidida por dos copresidentes. El copresidente de los socios mediterráneos será designado por su grupo por un periodo de dos años y medio a fin de mantener una coherencia con la copresidencia de la UpM. En la sesión inaugural de la ARLEM del 21 de enero la asamblea constituida nombró a Mohamed Boudra, gobernador de la región de Taza- Alhucemas (Marruecos), copresidente. Además se acuerda que la próxima copresidencia corresponderá a un representante egipcio. Por lo que respecta al otro copresidente, en el reglamento interior se estipula que sea el presidente del Comité de las Regiones, actualmente Luc Van den Brande (Bélgica).

■ Mesa

La mesa se compone de los dos copresidentes y seis vicepresidentes, que serán designados por los dos grupos de la ARLEM respetando el principio de paridad (tres por cada grupo). Los vicepresidentes electos en la primera sesión plenaria de la asamblea son: el gobernador de Argel, Mohamed Kebir Addu; el alcalde de Gran Tafila, Khalid Al-Hnaifat (Jordania); el presidente de la región de Istria, Ivan Jakovcic (Croacia); el primer vicepresidente del Comité de las Regiones, Michel Delebarre (Francia); el presidente de la comisión de Relaciones Exteriores del Comité de las Regiones, Istvan Serto-Radics (Hungría) y; el presidente de la región Provenza-Alpes-Costa Azul, Michel Vauzelle (Francia) y presidente de la Comisión Intermediterránea de la Conferencia de Regiones Periféricas y Marítimas. El mandato es de dos años y medio no renovable.

■ Comisiones

El reglamento interno de la ARLEM establece la posibilidad de crear comisiones (de 32 a 43 miembros) sobre temas específicos. Por el momento, en las primeras conclusiones de la asamblea se anuncia la creación de dos comisiones cuyos nombres provisionales son: Contaminación en el Mediterráneo, energías alternativas y protección civil y Autopistas del mar, pymes, desarrollo urbano y rural sostenible, interculturalidad y descentralización.

■ Sede

La ARLEM se ubica en Barcelona, en el Palacio de Pedralbes, sede de la Secretaría de la UpM.

■ Financiación

Los gastos de alojamiento de los miembros de la ARLEM corren a cargo de sus respectivas administraciones. No obstante, el Comité de las Regiones correrá con los gastos de alojamiento de los representantes palestinos y con los de interpretación.

Programa de trabajo 2010

■ Ámbitos de actuación para 2010

Los temas de trabajo de la ARLEM para 2010 abarcan: desarrollo sostenible urbano y territorial, proceso de descentralización, sociedad de la información, pymes, gestión local del agua, cooperación cultural y temas de migración e integración. Así pues, las administraciones locales y regionales promoverán los hermanamientos entre ciudades y la cooperación descentralizada en proyectos que cubran estos ámbitos.

■ Puesta en marcha de las comisiones

En la próxima reunión de la mesa en Bruselas se aprobará el nombre y los contenidos de las comisiones. Así, una vez que las comisiones hayan sido formalmente constituidas serán nombrados ponentes para que elaboren un máximo de tres informes por comisión, sobre los temas que se consideren prioritarios. Para todo ello, los miembros deben enviar a la secretaría sus preferencias sobre la pertenencia a una u otra comisión y su disposición o no a elaborar dichos informes.

■ Próxima reunión: enero 2011

Marruecos se ha ofrecido para acoger la próxima reunión de la ARLEM. En ella, el relator de la ARLEM, el presidente de la Generalitat de Catalunya, José Montilla, deberá presentar el informe anual sobre la evolución de los trabajos de la asamblea tal y cómo reza su reglamento interno. Interrogantes y perspectivas

■ Introducir la ARLEM en el entramado institucional de la UpM

Ahora queda por saber cómo se articulará la ARLEM con el entramado institucional de la UpM (la secretaría, la copresidencia, la Asamblea Parlamentaria Euromediterránea- APEM). En este sentido, valdría la pena que tanto la APEM como la ARLEM fueran de consulta obligada en el proceso de toma de decisiones de la UpM. Actualmente, bajo mandato de los ministros de Asuntos Exteriores euromediterráneos, son los embajadores Euromed quienes deben considerar la posibilidad de participación de la ARLEM en la UpM. En las conclusiones de la sesión inaugural del 21 de enero, los miembros de la ARLEM hacen un llamamiento a la UpM para asistir como observador a todas sus reuniones. Además, han pedido estar presentes en la próxima Conferencia Ministerial de la UE de política territorial (16-18 marzo en Málaga). Por último, la ARLEM hará llegar sus primeras conclusiones a las instituciones de la UpM, en la Cumbre UpM del 7 de junio de 2010 y a las instituciones de la UE.

■ Articular la ARLEM con iniciativas anteriores

Ciertamente, las redes de colectividades locales y regionales estarán representadas en el grupo de la UE de la ARLEM. Eso no impide preguntarse cómo se articularán a partir de ahora las redes y asociaciones territoriales con la nueva institución. Según Antònia Sabartés, secretaria general de la Euroregión Pirineos Mediterráneo, será interesante observar cómo convivirán la Comisión Mediterránea de la CGLU y la ARLEM. A pesar de tener intereses comunes, la comisión es y será más vanguardista que la ARLEM pues en ella se trabaja con gran libertad (ya que ser miembro es de carácter voluntario). Así parece que redes y asociaciones de autoridades locales podrían ejercer un papel de lobby, además de apoyo, y empujar a la ARLEM a hacer propuestas más atrevidas.

■ Representatividad: ¿una institución demasiado estatal?

Al ser un órgano oficial, la elección de la mayoría de los miembros de la ARLEM (excepto los 10 escogidos por asociaciones europeas de autoridades locales y regionales) pasa necesariamente por designación estatal. Ello puede conducir a que sus conclusiones y posiciones sean más conservadoras que las de las redes y asociaciones locales y regionales. En efecto, éstas son más representativas de la dimensión territorial mediterránea porque el único requisito para formar parte de ellas es la voluntad de pertenecer a ellas de la autoridad local o regional (no se necesita la aprobación estatal). Así pues, la intervención del Estado en la elección de los miembros de la ARLEM podría traducirse en un menor activismo de ésta respecto al de los miembros de las redes y asociaciones en el Mediterráneo.

■ La capacidad de actuación de las autoridades locales y regionales en el sur y este del Mediterráneo

Las autoridades locales y regionales mediterráneas reclaman su inclusión en la configuración e implementación de estrategias, políticas y proyectos en el marco de la UpM. No obstante, cabe tener en cuenta la gran heterogeneidad en el grado de descentralización de los países mediterráneos, donde las autoridades locales y regionales no disponen de las mismas competencias políticas. En este sentido, las limitaciones financieras, de recursos humanos y autonomía podrían representar un freno en la implementación efectiva de las iniciativas. Sin embargo, Sabartés tiene una visión esperanzadora: “si los miembros de la ARLEM han sido reconocidos por los gobiernos nacionales es porque tendrán y se les reconocerá cierta capacidad de acción”. Esperemos que así sea.