La yihad mediática

Bernat Aragó

Instituto Europeo del Mediterráneo

La campaña mediática de Daesh presenta un elemento distinto al de otras campañas propagandísticas de la historia: cuenta con la poderosísima arma de internet y las redes sociales, que multiplican la rapidez y eficacia de la difusión de sus contenidos. Asimismo, los receptores de los mensajes pueden difundirlos y añadir otros. Al estudiar la campaña mediática de Daesh vemos que ha evolucionado en los últimos años y ha ido cambiando sus estrategias. El análisis de una serie de materiales audiovisuales (videos y revistas) de Al Hayat Center, brazo mediático de Daesh, permite exponer una serie de rasgos comunes de este material con un objetivo claro: el reclutamiento de nuevos combatientes para luchar frente a la coalición en contra del Estado Islámico. Si bien en los últimos años se llamaba a los combatientes a trasladarse al «califato», la campaña ha dado un giro reciente para instar a sus simpatizantes a combatir por sí mismos en los territorios enemigos (los atentados de Niza o Berlín en 2016 presentan una metodología que sigue las recomendaciones de Daesh). Este giro se debe a tres razones principales: la internalización del conflicto, el cambio en los objetivos militares del «califato» y, por último, las dificultades para acceder a los territorios dominados por Daesh.   


Introducción: Propaganda, del poder a la subversión y viceversa

El mundo en que vivimos ha presenciado una gran cantidad de campañas mediáticas a lo largo de la historia contemporánea. Los formatos han ido variando a medida que las tecnologías han evolucionado: películas, carteles, televisión, panfletos, hasta los mismos hackers informáticos. Sin embargo, todas estas campañas que hemos vivido tienen dos puntos en común. En primer lugar, son campañas que siguen unas estrategias de comunicación concretas; están pensadas, estudiadas, meditadas, coordinadas y dirigidas por alguien. Nada es casual o aleatorio. En segundo lugar, estas campañas pretenden obtener unos resultados determinados y, por lo tanto, todo material propagandístico esconde unos objetivos concretos. Ignacio Ramonet defiende que el objetivo de cualquier propaganda es «maximizar el poder subordinando furtivamente a los grupos y a los individuos»[1] mientras que Antonio Gramsci sitúa la propaganda en el vínculo orgánico entre la prensa y el activismo político cuya función es agitar a las masas. En todo caso, a veces el objetivo de una campaña es simplemente la difusión de unas determinadas ideas y, en otros casos, se espera una reacción activa y concreta por parte del receptor, por ejemplo en una campaña de reclutamiento.

Los episodios más destacados de la historia han contado con su aparato de difusión. Tenemos ejemplos de todo tipo: el Ministerio de propaganda de Goebbels en la Alemania nazi, los cartelistas republicanos durante la Guerra Civil española, la industria cinematográfica revolucionaria de los soviets rusos o la mítica imagen del Tío Sam durante la Guerra del Vietnam coreando el «I want you for US army». Hoy en día también vivimos envueltos de propaganda, y no solamente hablamos de publicidad, ya que según la teoría de Noam Chomsky, los medios de comunicación aplican hasta cinco filtros sobre la realidad para vendernos su concepción del mundo, que a menudo es la concepción de los que tienen el poder.

La reciente campaña mediática de Daesh presenta un elemento radicalmente diferente a las otras: internet y las redes sociales. La dimensión que adquiere este nuevo canal en el siglo xxi multiplica por infinito las expectativas que cualquier otra campaña propagandística en el pasado hubiera podido esperar. François Caron asegura que «Internet es la tercera revolución industrial»[2]. No solamente se consigue una difusión mundial e instantánea del mensaje sino que, además, cuenta con la herramienta de la interactividad. Dentro de las redes sociales como Facebook o Twitter, cada usuario simpatizante puede rebotar el mensaje a todo su entorno, y así sucesivamente, llegando a una propagación global rapidísima. Ramonet se refiere a lo que ya se conoce como el efecto multiplicador de la información: todo este material propagandístico que propaga Daesh no solamente es emitido por la misma organización yihadista, sino que, además, los usuarios simpatizantes rebotan los contenidos a través de las redes sociales y añaden otros en circulación. Es decir, el receptor se convierte también en emisor.

El presente artículo parte de las principales conclusiones de una investigación llevada a cabo en el marco de un trabajo realizado para la facultad de comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona, tutorizado por Antoni Castel y con el título Análisis cualitativo de la campaña mediática del Estado Islámico: Al Hayat Media Center. El estudio se publicó en junio de 2015 aunque se ha ido actualizando y complementando para elaborar este artículo.

Se trata de un trabajo multidisciplinar y, por lo tanto, para llevar a cabo dicha investigación ha sido necesario desarrollar y construir una base teórica sólida para poder sentar cómodamente las conclusiones de la misma. Esta base está conformada por los tres ejes transversales que atraviesan el estudio: 1) El análisis crítico del discurso basado en autores como Ruth Wodak, Teun A. van Dijk, Michael Meyer o Siegfried Jäger; 2) La semiótica del audiovisual con teorías de Ansa Goicoechea, Jacques Aumont, Demetrio E. Brisset o el clásico Cómo analizar un film de Francesco Casetti; 3) Las ciencias políticas, a través de autores que tratan temas como el islam político y el mundo árabe, como François Burgat, Edward Saïd, Tariq Ali o Makram Abbès.

La campaña mediática de Daesh ha ido evolucionando a lo largo de los últimos años y ha ido cambiando sus estrategias. En este estudio focalizamos todo el material propagandístico audiovisual y editorial publicado en las redes por el grupo Al Hayat Media Center (Al Hayat M.C.). Hablamos de una muestra concreta de un objeto de estudio muy amplio, puesto que, desde sus inicios, cada semana aparecen nuevos vídeos y publicaciones en internet. Sin embargo, a causa de las evidentes complicaciones que supondría analizar material tan distinto y de diferente emisor y estrategia, en el presente estudio nos centramos únicamente en el mensaje «oficial» de Daesh: Al Hayat Media Center.

Reclutamiento y propaganda: La yihad mediática

Centenares de vídeos han llenado los telediarios y las plataformas multimedia online como YouTube. Las redes sociales se han inundado de mensajes y tuits apoyando a la causa yihadista. Navegando por la red podemos encontrar desde piezas audiovisuales grabadas y editadas en alta definición, hasta revistas maquetadas de manera profesional, pasando por pistas de audio con discursos de los líderes ideológicos del movimiento, especialmente del «califa» Abu Bakr al-Baghdadi. Esta campaña ha activado las alarmas de Occidente, puesto que no solo está destinada a promover y justificar sus acciones, sino que también interpela de manera directa a ciudadanos de Occidente –ya sean musulmanes, inmigrantes o no–, a veces con el fin de convencerlos de unirse a su causa. En definitiva, se trata  también de una campaña de reclutamiento.

Si nos centramos en la campaña de reclutamiento, es necesario recordar algunos antecedentes. Llamamientos al extranjero para luchar por una causa común ha habido siempre. En el pasado, miles de hombres y mujeres de distinta procedencia fueron a luchar a la Guerra Civil española con las Brigadas Internacionales para combatir el fascismo. En la guerra entre Afganistán y la Unión Soviética, las milicias talibanas hicieron un llamamiento a la yihad para atraer combatientes musulmanes de toda la península Arábiga y Oriente Medio. La Guerra de Bosnia en los 90 también fue otro ejemplo en cuanto a reclutamiento de extranjeros en el bando musulmán. A pesar de contar con varios casos a lo largo de la historia, es significativo que buena parte de los llamamientos se hayan producido en los bandos musulmanes. Stéphane Lacroix estudia los sectores del mundo árabe, especialmente de Arabia Saudí, que sucesivamente han apoyado logísticamente y enviado soldados voluntarios hacia Bosnia (entre 1992 y 1995) y Chechenia y para unirse a los talibanes de Afganistán[3]. La cuestión es que el pueblo musulmán, y más concretamente la identidad árabe, existen y algunas etapas de la historia como la nakba[4]palestina los han unido especialmente, a pesar de que haya muchos sectores que actualmente critican una falta de unión del pueblo árabe.

Más allá del contexto árabe, en el marco del siglo  también hay un ejemplo similar muy claro, no tan relacionado con la cuestión religiosa, sino más bien con la ideología y la identidad: es el caso de Ucrania, donde el conflicto entre el gobierno ucranio y las milicias pro-rusas que defienden la soberanía de las regiones de Donetsk y Luhansk ha atraído a centenares de extranjeros comunistas, socialistas y antifascistas de muchos lugares.[5]

En el caso de Daesh, varios periódicos actualizan día a día los datos sobre los soldados extranjeros combatiendo en sus filas y a sus países de origen. Tal y como asegura la prensa internacional, un informe de la ONU de 2015 aún no publicado fijaría en 25.000 el número de combatientes extranjeros que han emigrado a Siria e Irak para unirse a Daesh. Sin embargo, otro informe de la ONU de noviembre de 2014 asegura que el número de combatientes extranjeros que luchan con Daesh y el batallón Al-Nusra (Al-Qaeda) es de 15.000. Este mismo informe describe el reclutamiento de Daesh de dos posibles maneras. El primero está formado especialmente por personas procedentes de Irak y en menor parte de Siria. Serían soldados que anteriormente ya habrían tenido alguna relación con Al Qaeda. También incluiría gente procedente de otros países de Oriente Medio. El segundo grupo está formado por combatientes de 80 países distintos, que empezaron a llegar a Siria en 2011, a menudo acompañados de sus familias. Su procedencia puede ser tanto Magreb como Oriente Medio, Europa o Asia Central.[6]

Pero ¿cómo contactan con Daesh estos combatientes de todo el mundo?  ¿Cómo llegan hasta allí? La ONU señala tres posibles métodos. El primero lo forman las plataformas de internet, el segundo el contacto personal y el tercero, la persuasión y el reclutamiento forzoso.[7] El gran punto neurálgico es Turquía, tal y como señala el International Business Time. El periódico afirma que las personas interesadas contactan vía internet con distintas redes y organizaciones yihadistas operantes en los diferentes países de origen. Estas organizaciones son las encargadas de ponerlos  en contacto con Daesh y de organizar su viaje hacia Turquía, ya sea por ruta aérea, terrestre o marítima. Una vez en Turquía, apunta la periodista Alessandria Massi, los alojan en una casa segura a la espera de poder cruzar la frontera con Siria. Al otro lado de la frontera, un miembro de Daesh los espera.[8] Si bien el perfil del combatiente potencial a emigrar para luchar en Siria e Irak desde Occidente no es del todo preciso, una gran cantidad de autores y periodistas describen algunos rasgos comunes tales como la adicción a las drogas o a los videojuegos, la procedencia de una familia desestructurada, la pobreza, la precariedad, el aislamiento y la marginación en sus respectivas sociedades, etc.

Sin embargo, hemos de tener en cuenta que Daesh no sólo recluta soldados, sino que también necesita expertos, técnicos, ingenieros y diferentes especialistas que no son reclutados a través de esta campaña, sino que se integran en la organización a cambio de grandes cantidades de dinero.

Retrato del emisor

Al Hayat Media Center es una de las claves más importantes de la difusión de la ideología de Daesh. Se trata de un grupo mediático que, mediante la red, ha difundido gran parte de los contenidos propagandísticos de la organización. Cabe destacar no obstante que Al Hayat M.C. (que en árabe significa «la vida»), no tiene nada que ver con otro grupo de comunicación que lleva el mismo nombre y es originario del Líbano.

El emisor al que nos referimos, se trata –según The ISIS Study Group (ISG)– de un «gigante mediático formidable» que difunde vía redes sociales y plataformas online de contenido multimedia una gran cantidad de propaganda en favor de Daesh.[9] Según ISG, una de las figuras que podrían estar tras este medio de difusión sería Ahmad Abousamra, quien aparece en la lista de terroristas fugitivos más buscados en la página web del FBI.[10]

Al Hayat M.C. ha sido capaz de colapsar las redes sociales como Twitter, YouTube o Diaspora gracias a un equipo personal que trabaja a tiempo completo. Este grupo –apunta ISG– habría estado poniendo a prueba y realizando estudios de recepción dirigidos a la sociedad occidental desde dentro de la organización que controla parte de Siria e Irak. Los mensajes irían dirigidos a los fieles musulmanes, pero especialmente centrarían sus esfuerzos hacia los recientes conversos al Islam. El ISG añade que esta divulgación también va dirigida a los musulmanes que hace tiempo que lo son pero que «aún no han encontrado su camino en el Islam». La propaganda con la que bombardean estas tres dianas tiene el objetivo de persuadirlos, en un principio, para que viajen hasta Siria e Irak con tal de luchar a su yihad, y más tarde, por otros motivos como la radicalización ideológica o para promocionar el terrorismo con el modus operandi del mediático «lobo solitario». Otro objetivo de la campaña mediática, informa el ISG, es la de «intimidar los ciudadanos de los aliados más cercanos a Estados Unidos». Un caso paradojal es que, en algunas ocasiones, alertan de próximos atentados.[11] Según el periodista de El Mundo Martín Rodríguez Yebra, llevan a cabo una «obra profesional a años luz de las grabaciones caseras con las que Al Qaeda asustaba el planeta»: rodajes multicámara, sonido de alta calidad, efectos especiales y técnicas de realización «inspiradas en Hollywood». El gobierno de Estados Unidos calcula que el brazo mediático de Daesh es capaz de publicar hasta 90.000 comentarios en las redes sociales. Rodríguez Yebra también asegura la existencia de una radio en Mosul y el anuncio de la apertura de un canal de televisión 24 horas llamado Khilafalive. Varios medios hablan de esta emisora de TV, pero el directorio web khilafalive.info aparece bloqueado. Sin embargo, gestionan un blog: khilafahtoday.blogspot.com.

Entre el material publicado (la mayoría disponible en redes sociales de manera temporal y en portales de plataformas online de contenidos multimedia como archive.org) destacan numerosos vídeos (incluso algunos de ellos están serializados en episodios); una publicación escrita mensual llamada Dabiq, que se convierte en un noticiario del día a día de Daesh, que incluye reportajes, noticias, entrevistas, etc.; y otras publicaciones y revistas, como por ejemplo Al Hayat IS Report o Al Hayat IS News. También encontramos contenidos de audio, la mayoría discursos de su líder, Abu Bakr Al-Baghdadi.  Además, encontramos todos estos contenidos multimedia traducidos (o subtitulados en el caso de los vídeos) a varios idiomas, principalmente inglés, francés, alemán o ruso. Varios blogs –aparte de ISG– se dedican a investigar Al Hayat Media Center y a compartir el material propagandístico con el fin de darlo a conocer. Entre otros, destaca jihadology.org.

Como he comentado anteriormente, el estudio se centra en el análisis del material audiovisual y editorial de las tres principales revistas: Dabiq, Al Hayat IS Report, Al Hayat IS News.

Descripción del material analizado

Material audiovisual

Hemos seleccionado quince vídeos como material audiovisual. Entre ellos, encontramos ocho vídeos que reúnen un conjunto de rasgos comunes y que pertenecen a una serie de vídeos llamada mujatweets.

Es necesario destacar que los vídeos presentan características muy diferentes, empezando por la duración. El promedio de la duración es de unos ocho minutos aproximadamente, pero mientras que alguno no llega al minuto, otros superan los diez. Sin embargo, comparten ciertos aspectos que comentamos a continuación. En primer lugar es imprescindible diferenciar el contenido de los distintos vídeos, es decir el formato. Entre ellos encontramos varios filmes que siguen el formato de documental o de reportaje, otros simplemente graban la lectura de un manifiesto, pero encontramos desde ejecuciones hasta un videoclip e incluso un tráiler cinematográfico.

Material editorial

Al Hayat Media Center publica tres revistas diferentes: Islamic State Reports, que básicamente contiene reportajes sobre Daesh; Islamic State News, donde difunden las noticias más recientes de la organización; y finalmente Dabiq, una revista de carácter general sobre el mundo que rodea el autoproclamado Estado Islámico. Esta última se ha convertido en uno de los pilares de su campaña mediática y es, a la vez, la publicación editorial en la que hemos centrado la investigación. Las dos primeras publicaciones mencionadas están maquetadas de manera que las imágenes ocupan más del 50% de las páginas de la revista, hecho que provoca que el texto sea más bien testimonial.

En primer lugar cabe remarcar que la muestra analizada son los siete primeros números de la revista Dabiq existentes en el momento en que se realizó el estudio. Esta revista consta de diferentes secciones, algunas de las cuales se repiten en las distintas ediciones y otras aparecen solo en una pequeña parte de la muestra analizada. Las secciones que se repiten en todas las ediciones son: editorial, reportajes del Estado Islámico, artículos religiosos y un apartado llamado «En las palabras del enemigo». En esta última sección serializada se publican artículos, textos o discursos de periodistas, políticos o empresarios occidentales que se refieren a Daesh. Otras secciones que aparecen en algunas de las revistas son los llamados «estudios , que tienden a ser textos religiosos con aplicaciones en la actualidad (aparecen en cuatro de las publicaciones analizadas). También encontramos las «Noticias breves del EstadoIslámico»(aparecen en dos ediciones), así como los artículos de John Cantlie (en cuatro ediciones), periodista norteamericano secuestrado por Daesh en 2012 quien, en vez de ser ejecutado o haber sido rescatado por dinero como la mayoría de periodistas que son atrapados por Daesh, escribe en la revista y aparece en varios vídeos. Su última aparición en el material propagandístico de Al Hayat M.C. fue a principios del pasado mes de diciembre de 2016.

Les revistas analizadas tienen 54 páginas de promedio (oscilan entre las 40 y las 85 páginas). Los dos grandes bloques temáticos que aparecen en Dabiq son el bloque religioso y el bloque informativo. Los editores de la revista dedican hasta unas 20 páginas al primer bloque y hasta 25 al segundo.

De lo macro a lo micro: un análisis concreto de la propaganda yihadista

Tratamiento de la imagen

En el caso del material audiovisual cabe diferenciar uno de los vídeos del resto. Se trata de un videoclip, un montaje fotográfico muy trabajado y con muchos efectos aplicados en posproducción. La mayoría de los otros vídeos están rodados con una calidad impecable y con trípode o steadycam. Encontramos mucha diversidad de planos y algunos efectos especiales. Todos los vídeos están precedidos por una pequeña animación con el logo de Al Hayat Media Center. A diferencia del resto de vídeos, los mujatweets son muy sencillos. Montajes rápidos sin efectos y la mayoría grabados cámara en mano. Tampoco hay música añadida ni planos multicámara. Los vídeos están seccionados por una cortina de color azul acompañada de un efecto de sonido y de las letras «m» y «t», formando el logo de los mujatweets. La cortina aparece varias veces en el vídeo y tiene la función de ordenar y dividir el vídeo en partes o bloques temáticos.

En cuanto al material editorial, es muy interesante el papel que juegan las fotografías en Dabiq. Casi todas las páginas contienen fotos y además, en muchas ocasiones, ocupan el 50% de la página de la revista. Es más, gran parte de las páginas presentan una imagen como fondo. Otro aspecto remarcable del uso de las imágenes es el valor de los foto reportajes, especialmente en las cuatro primeras ediciones. En algunos casos también encontramos infografías bastante trabajadas y, en otros, montajes fotográficos. Las principales funciones que desarrollan estas imágenes son: la narrativa, especialmente en el caso de los reportajes y aún más en los foto reportajes; la función decorativa y complementaria, que simplemente acompaña y ayuda a entender mejor el texto; y finalmente la función metafórica, en la que la imagen representa una simbología concreta que el texto no puede llegar a definir con tanta concreción. Por ejemplo, en uno de los artículos donde religiosos se hace una reflexión sobre el concepto de imamah (autoridad), la imagen que ocupa más de media página es un rebaño de ovejas y un perro guiándolas. La metáfora está clara.

Tratamiento sonoro

Todos los vídeos analizados, a excepción de los mujatweets, contienen música de fondo. Las músicas que aparecen presentan características muy similares. Son canciones cantadas a cappella, es decir sin acompañamiento instrumental, con muchos efectos en las voces (como reverberaciones y ecos) y recuerdan al estilo de la música tradicional árabe y un poco a las melodías de los versos coránicos. Respecto a los efectos sonoros, más de la mitad de piezas audiovisuales analizadas cuentan con ellos, en algunos casos como en el vídeo Join the Ranks o en A Message Signed with Blood to the Nation of the Cross de manera menos importante, pero en otros como el al tráiler de Flames of War son esenciales. En la mayoría de vídeos, el sonido ambiente y las voces están captados con el mismo micrófono incorporado a las cámaras. Se puede deducir por el ruido del viento y el aire. Tan solo en una ocasión podemos observar un micrófono de corbata. Es el caso del protagonista del reportaje llamado The End of Sykes-Picot, que explica la caída del punto fronterizo entre Siria e Irak resultante del pacto entre Francia y Gran Bretaña tras la Primera Guerra Mundial.

Estilo lingüístico

Ante todo, es necesario destacar que el análisis se ha hecho sobre las traducciones al inglés y al francés de la revista Dabiq, y que no podemos asegurar cuál es el idioma original del texto. Los redactores utilizan un registro lingüístico formal pero ligero, sin abusar de un vocabulario demasiado técnico. Además, presentan un gran dominio del lenguaje en varios idiomas. En algún momento se puede encontrar algún error pero, en general, los textos están bien escritos y revisados. Volviendo al registro, es necesario reiterar su formalidad aunque en alguna ocasión, el redactor abandone el estilo más periodístico e interpele de manera directa al lector. Hecho que, más allá de ser un error periodístico o formal, constituye una técnica para persuadir al receptor. En este sentido, cabe añadir que en la edición francesa no sólo se dirigen al lector, sino que además lo tutean, lo cual resulta chocante en francés. Sin obviar esta última cuestión, podemos afirmar que el estilo periodístico predomina en la mayoría de secciones de la revista, aunque siempre se añaden juicios de valor.

¿A quién se dirige esta propaganda?

Para tratar de concretar un target específico para la campaña de Daesh se ha tenido en cuenta varios elementos. Desde las temáticas tratadas en cada vídeo o artículo hasta los idiomas utilizados, el tipo de texto, el formato de vídeo o los lenguajes corporal y oral. Obviamente, los distintos materiales analizados no se dirigen al mismo target específico, por lo tanto, según la tipología de material propagandístico, el target varía.

En cuanto al idioma, tanto el material audiovisual como el escrito están disponibles en varias lenguas. La mayoría de los vídeos están en árabe o en inglés. Sin embargo, todos los vídeos originales en árabe incorporan subtítulos en inglés y en todos los vídeos en inglés es fácil encontrar subtítulos en árabe. Referente al target al que van dirigidos, hay ciertas variaciones dependiendo de la temática del audiovisual. La gran mayoría pretenden llegar a un tipo determinado de receptor: un musulmán (ya sea de toda la vida o recientemente convertido al Islam) que se esté planteando viajar a Siria o Irak para unirse a las filas de combatientes de Daesh. Todos los vídeos analizados comparten este mismo perfil de receptor, a excepción del tráiler que lleva por título Flames of War. No se puede deducir hoy en día si se trata realmente del anuncio de una futura película. En este caso se podría definir el objetivo del vídeo como una provocación a Occidente, y de manera más particular a Estados Unidos, ya que se dirige directamente al entonces presidente Obama y muestra imágenes de la Casa Blanca y el ejército norteamericano. Aun así, el resto de vídeos encajan en el target definido anteriormente. Evidentemente, cada vídeo presenta sus variantes respecto al receptor: en algunos casos el perfil es el de padre de familia con niños a su cargo, en otros está más destinado a jóvenes aislados de la sociedad y adictos a los videojuegos…

En relación con la temática tratada, podemos establecer algunos puntos en común. La temática religiosa es la que aparece con más frecuencia. Sin embargo, los motivos bélicos, morales, los estados de ánimo y el reclutamiento también se repiten bastante en las distintas piezas audiovisuales.

En cuanto al material editorial, está dirigido a un receptor mucho más cultivado. Son textos extensos y tratan temáticas religiosas difíciles de entender si no se está familiarizado con la fe islámica y los textos coránicos. Eso nos lleva a concluir que el target será un segmento de la población de edad más avanzada que el de los vídeos y de un nivel sociocultural más alto. Dentro de cada sección se tratan distintas temáticas. Los cuatro aspectos más habituales en las revistas son: los combates, las acciones militares y el belicismo en general, tratados tanto en la vertiente religiosa como en forma de noticia o reportaje; la cuestión religiosa, dentro de la cual encontramos subtemáticas como el Islam clásico, las profecías, la verdad absoluta, la esclavitud, el Juicio Final o la cuestión tribal. También es importante destacar los contenidos relacionados con la gestión del gobierno de Daesh, principalmente los reportajes, y finalmente los aspectos relacionados con la moral y la justicia.

En definitiva, se podría dividir el target de la campaña en cuatro perfiles diferentes: el primero, hombres jóvenes musulmanes (especialmente aquellos que acaben de convertirse al Islam) que no tengan un alto nivel adquisitivo y que, a ser posible, sean aficionados a los videojuegos y muestren simpatía por la acción y la violencia; en segundo lugar, padres de familia musulmanes que todavía no hayan encontrado su camino espiritual en la fe y se planteen viajar hasta su «califato» (y tengan dudas sobre qué hacer con su familia); en tercer lugar, cualquiera de las dos opciones anteriores (hombres de entre 18 y 40 años) pero con el requisito que vivan en Occidente; por último, un perfil muy opuesto a los anteriores: ciudadanos occidentales que se escandalicen al ver según qué imágenes violentas y se sientan amenazados. Cabe destacar que el último target descrito es el receptor de los contenidos más violentos y duros (amenazas y ejecuciones).

Los mujatweets

Estos vídeos serializados presentan unas características muy similares entre ellos. Son piezas muy cortas (entre uno y dos minutos de duración). Su nombre proviene de la unión entre dos palabras: la primera, mujahidin, que significa «guerrero de Alá» en la terminología islámica; y la segunda tweet, que proviene de la red social mediática Twitter. Por lo tanto, los mujatweets han sido  creados para difundirse a través de las redes sociales como Twitter (por su carácter corto y sencillo) y el eje central de sus temáticas es el reclutamiento. El objetivo principal de esta serie de vídeos es convencer al espectador de sumarse a Daesh. Este espectador es difícil de definir. El target de estos vídeos son indudablemente los posibles futuros combatientes extranjeros del autoproclamado Estado Islámico. También encontramos vídeos que están más dirigidos hacia un sector juvenil, otros que están destinados a padres de familia con mujeres e hijos bajo su responsabilidad, y otros que están más enfocados a Occidente que a Oriente. Por este mismo motivo, presentan una gran diversidad de idiomas (árabe, inglés, francés, alemán, e incluso bosnio). Esto nos indica que con cada uno de estos vídeos pretenden llegar a distintos colectivos de musulmanes que habitan por todo el mundo. También hay vídeos que no tienen voz ni idioma y simplemente son imágenes cotidianas de niños o mercados nutridos de alimentos. Estos últimos pretenden tranquilizar a un receptor que está dispuesto a unirse a las filas de Daesh pero que teme la hambruna o la inseguridad para su familia.

La imagen que estas micro cápsulas audiovisuales aportan sobre la organización de Daesh es uno de los elementos que ha ayudado más a definir el target. Los mujatweets nos presentan una imagen de Daeshpara nada hostil y muy acogedora. No disimulan su hostilidad frente a sus enemigos pero tampoco recurren a la violencia al hablar de sí mismos. En uno de los vídeos simplemente hablan de «asustar» a los enemigos. Se definen de un modo afable y simpático, describiendo la vida en el «califato» como «vivir en obediencia, llenos de honor y satisfacción». En otro mujatweet un propietario de un restaurante de Raqqah explica que «la situación es excelente», «las cosas van bien» y la gente «está contenta». A menudo también asumen un papel religioso y siempre aparentan tener absolutamente todo controlado. A través de los vídeos, el emisor describe una sociedad con un buen nivel de bienestar. Se nos transmite el día a día de la población a partir de imágenes de gente paseando por la calle, yendo a comprar, comiendo, sonriendo, etc.

Objetivos de la campaña

Detrás de los mensajes de los diferentes materiales propagandísticos se esconden tres clases de objetivos. El primero de todos, y fundamental ‒ya que se da en la gran mayoría de mensajes propagandísticos‒ es inculcar al receptor una ideología y/o imagen concreta sobre su organización. En este caso, no podemos tener constancia de la efectividad del mismo, ya que no implica una reacción directa. Sin embargo, después de visualizar varias veces algún vídeo, el receptor puede llegarse a plantear que algunos argumentos de los que se exponen son fácilmente comprensibles y justificados. A continuación, cabe destacar uno de los objetivos más importantes de la campaña hasta 2015: el reclutamiento. Muchos de los mensajes (especialmente los artículos religiosos y la serie de vídeos mujatweets) están destinados de manera clara y directa a la persuasión del receptor para que emigre hacia el «califato» controlado por Daesh. Finalmente, la tercera finalidad con la que utilizan la campaña es para amenazar y asustar a una parte de la población mundial, que Daesh considera como «enemigos». De esta manera pretenden polarizar las sociedades occidentales de manera que una parte, a causa del miedo, desarrolle actitudes racistas y xenófobas hacia las comunidades musulmanas, para que estas se vean marginalizadas respecto a su sociedad y puedan tener más cerca el discurso extremista cercano a Daesh.

Función de los mensajes

Toda campaña mediática tiene un objetivo persuasivo. La persuasión se desarrolla en diferentes grados, la más evidente es la de intentar inculcar al receptor una serie de valores, puntos de vista o una determinada ideología para que cambie su actitud y empatía hacia alguien o algo. Otro tipo diferente de persuasión es la que pretende convencer a alguien de unirse a las filas de combatientes de Daesh.

En el caso de Dabiq, los mensajes pueden tener varias funciones, puesto que la pluralidad de objetivos que puede haber detrás de una publicación de tantas páginas y con tantos temas tratados es inmensa. Encontramos también mucho enfásis en la función informativa (noticias y la actualidad de Daesh). La función persuasiva siempre se ejerce de manera más indirecta que en la mayoría del contenido audiovisual de la campaña: pretende inculcar una serie de valores y una imagen de Daesh al lector en vez de inducirlo a una reacción concreta y directa.

En cambio, en los mujatweets la función es descaradamente clara. De hecho, los mismos protagonistas hacen llamamientos a la hijrah (la palabra con la que se refieren a la emigración hacia su «Estado islámico») mirando a cámara e interpelando directamente al espectador: «Abandonad vuestros países de tawaghit y sumaos al Estado Islámico, porque esto es una obligación hoy en día».

Argumentación utilizada

Se nos presentan distintos argumentos, dado que el objetivo y el target no son los mismos en cada uno de los mensajes. Algunos interpelan más a la religión, otros hacen referencia a la venganza, otros hablan de moral, e incluso algunos de felicidad. No obstante, podemos observar una serie de argumentos que se repiten a lo largo de los documentos analizados. La argumentación más repetida y presente en casi toda la muestra es en clave religiosa. Con la justificación islámica instan al receptor a un dualismo fundamentalista de escoger entre «el bien y el mal» y a la polarización de las posiciones, encarnados en la frase sofista «O conmigo, o contra mí». A través de citas del Corán o discursos de líderes e imames, construyen una ideología basada totalmente en la fe. El belicismo es también uno de los elementos más recurrentes en las temáticas de las cápsulas audiovisuales. Prácticamente en todas ellas encontramos imágenes de combates, cadáveres o amenazas. El vídeo que más abusa de este aspecto lleva por nombre A Message signed With Blood to the Nation of the Cross, en el que ejecutan a sangre fría a 21 prisioneros cristianos ante las cámaras. En cuanto a la felicidad, es un concepto al que la mayoría de protagonistas de la propaganda analizada hacen referencia como argumento para convencer al receptor para que emigre hacia su «califato». De la mano de la felicidad vienen los argumentos más moralistas y los consejos vitales y filosóficos que los mismos personajes dan al espectador. Para terminar, es importante destacar el papel heroico que el emisor otorga a todos los combatientes que luchan en las filas de Daesh.

El antiimperialismo es también uno de los argumentos más usados por Al Hayat M.C. con tal de convencer al receptor de la crueldad de unos contra la bondad de otros. Pero en general el argumento principal –y más repetido en la muestra analizada de la campaña– es la consecución de una umma (pueblo musulmán) unida, sin fronteras, países ni nacionalismos, bajo un mismo estado donde se aplique la sharia, la ley de Alá. Es decir, la versión religiosa del panarabismo frustrado. Esta idea pretende romper con el Tratado de Sykes-Picott, y aunque actualmente hayan dejado atrás la ambición de «recuperar» todo el territorio de la expansión árabe, su objetivo es el de conseguir un territorio concreto a partir del caos en Siria e Irak.

Imagen de Daesh

En cuanto a la radiografía que esta propaganda relata de Daesh, podemos destacar dos aspectos claros. En primer lugar, la imagen de Daeshque nos aportan las piezas muestra claramente la vertiente violenta y agresiva de la organización armada. En todo momento se pueden observar armas, explosiones, escenas de combate, cadáveres e incluso vemos en algún vídeo ejecuciones en directo. En el caso de Dabiq y las otras revistas, podemos observar crudas imágenes como las de la ejecución por incineración de un piloto del ejército jordano secuestrado en 2015, precedida por una entrevista al mismo. Esta hostilidad –que por motivos persuasivos no se muestra en los mujatweets– se acompaña de una impresión de control absoluto de la situación que se transmite al receptor. En segundo lugar, el otro rostro que se nos muestra de Daesh es el del Islam, la fe y la religión. Dan una imagen muy religiosa de sí mismos, con la que pretenden argumentar y justificar todas las acciones que llevan a cabo, empezando por su propia existencia.

También es destacable la actitud acogedora que muestran ante los más necesitados y los combatientes recién llegados, así como el papel victimista y benévolo que adoptan en las cartas de los secuestrados que aparecen en la revista Dabiq. Aunque no forme una sección, este tipo de contenido se repite en los últimos números. En primer lugar aparece el porqué del secuestro y la presentación del rehén. A continuación, una carta del rehén, de autenticidad dudosa, ya que transmite una imagen benévola de Daesh con frases como «mis raptores hicieron lo posible con tal de evitar el trágico final que me espera». En las misivas, los secuestrados culpan a Estados Unidos y a Occidente de sus propias muertes, e incluso se refieren a Daesh como «el supuesto grupo terrorista».

Imagen de la sociedad, Occidente y el mundo

De manera implícita, tanto los vídeos como los artículos de la revista Dabiq transmiten una imagen basada en su punto de vista, incluso a veces inconsciente, a partir de una atribución de valores a los diferentes aspectos tratados. Es muy distinta la imagen que muestran de Occidente de la de Daesh como organización o como sitio para vivir.

También es muy interesante hablar de la figura de la mujer en la percepción de la sociedad del emisor. La mujer brilla por su ausencia absoluta en todo el material propagandístico. En ninguno de los vídeos analizados aparecen mujeres, exceptuando un par de piezas donde podemos observar dos niñas pequeñas, que aparecen por accidente en un rincón apartadas del resto. Cuando se hace referencia a ellas siempre adoptan un rol pasivo y dependen del hombre. En las revistas Dabiq tampoco se otorga prácticamente relevancia al género femenino. La única mujer de la cual se habla en las siete revistas analizadas es en el contexto de un sermón religioso-mitológico, y esta figura presenta síntomas de locura. Lo más corriente es la invisibilidad de la mujer. Sorprende el hecho de que en un reportaje dedicado al conflicto entre Daesh y los kurdos de Rojava, no aparezca ninguna referencia a las mujeres milicianas kurdas de las Unidades kurdas de Protección Popular (YPJ), cuando precisamente en el resto del mundo la imagen de la mujer combativa kurda se ha convertido en la cara mediática del conflicto. Podrían criticar el hecho de que una mujer tomase las armas, pero sea por miedo o por otras razones, no lo hacen y prefieren omitirlo como si no hubiera existido.

De los países arabomusulmanes no hablan demasiado. Se imaginan su «Oriente ideal» como tierra de acogida, tierra del Islam, y describen a los orientales como pueblos oprimidos por sus propios gobiernos tawaghit (tiranos).

En cuanto a Occidente, se le atribuyen valores como la hipocresía y la decadencia, y critican la vigilancia policial y los malos tratos a los que están sometidos los musulmanes en Occidente, la «voracidad capitalista». Llaman a los occidentales «cruzados», comparando así las cruzadas de la Edad Media con las operaciones militares poscolonialistas que Occidente lleva a cabo en Oriente Medio. Haciendo gala de la interpretación más puritana del Islam, que rechaza la teoría darwinista de la evolución, en la letra de la canción de un videoclip analizado se refiere a los occidentales como los «nietos de los monos».

A lo largo de los distintos vídeos, los  protagonistas pronuncian comentarios y amenazas hacia diferentes estados, países, etnias, religiones y naciones. Plantean unas relaciones internacionales llenas de enemigos y con pocos aliados. Los aliados a los que mencionan no son en ningún caso países o estados, sino organizaciones similares a la suya (aunque más pequeñas) que operan en diferentes lugares del mundo. Un ejemplo es el Estado Islámico de Libia, como también lo son Abu Sayyaf en Filipinas, Boko Haram en Nigeria o algunos grupos similares al suyo que operan en la península del Sinaí. En el caso de Dabiq, en numerosas páginas se hace referencia a varios países y culturas que presentan como sus enemigos. Generalmente quien se lleva el papel más negativo de todos siempre es Estados Unidos, que forma una especie de triángulo de relaciones con Rusia e Israel y los tres países constituyen según los redactores de la publicación, la «mano negra» que controla Occidente y«se mueven por los intereses de los judíos».

2015, nueva estrategia: del reclutamiento al ataque

Los atentados en la sede del periódico satírico francés Charlie Hebdo el 7 de enero de 2015 marcaron un antes y un después tanto en las políticas geoestratégicas y de vecindad de los países de la Unión Europea, como en la campaña mediática de Daesh. Por primera vez, el «Estado Islámico» representaba un peligro real para Occidente. El conflicto llamaba a las puertas del corazón de Europa. Tan duro fue el golpe que hizo cambiar la estrategia de la organización yihadista.

Siendo conscientes los líderes de Daesh de la efectividad de un atentado con tan pocos costes, sumado al estancamiento de la expansión continua que la organización armada sufría en aquel momento en Siria e Irak, decidieron apostar por esta nueva vía mucho más mediática, mucho más efectiva y mucho más económica.

A partir de aquel momento la campaña mediática vira hacia nuevos objetivos. Ya no son necesarios tantos combatientes en el terreno, de hecho muchos vuelven a Europa. Por lo tanto, los mensajes que empiezan a difundir desde ese momento, aunque vayan dirigidos al mismo perfil que comentamos anteriormente, tendrán otros objetivos: incitar el receptor residente en Occidente a pasar a la acción sin tener que viajar hacia Oriente Medio. Los famosos «lobos solitarios» empiezan a brotar como resultado de dicho cambio de estrategia y ello se refleja en el material propagandístico. Un claro ejemplo se encuentra en el hecho de que la nueva revista de Daesh titulada Rumiyah –que es la nueva versión de la antigua Dabiq– animaba a los potenciales terroristas a usar camiones y vehículos de gran envergadura para cometer atentados en Europa. En este sentido, el objetivo persuasivo de la nueva campaña mediática sí implica una reacción clara en el receptor: tanto en el atentado de Niza en plena celebración de la fiesta nacional francesa del 14 de julio de 2016, como en las ferias navideñas de Berlín en diciembre del mismo año, la metodología usada fue la recomendada por Daesh.

Los nuevos vídeos que aparecen en las redes sociales ya no pretenden convencer a los muyahidines para alistarse en el ejército en su «califato»; ahora hacen llamamientos a «asesinar “cruzados”, vistan de uniforme o de civil, por todos los medios posibles» a través de un mensaje en un comunicado leído por su portavoz, Abu Mohamed al Adnani: «Si podéis matar a un infiel americano o europeo, especialmente a los vengativos y sucios franceses, o a un australiano, un canadiense o cualquier infiel de los que promueven la guerra infiel, incluidos los ciudadanos que han entrado en la coalición contra el Estado Islámico, confiad una vez más en Alá y matadlos de cualquier modo o manera pero hacedlo».

Podemos resumir en tres puntos las causas de este giro en la campaña mediática de Daesh. En primer lugar, la internacionalización del conflicto; como consecuencia de los primeros atentados en Europa, países como Francia o Estados Unidos intensificaron los bombardeos en las zonas controladas por el autoproclamado Estado Islámico. La segunda causa, como ya hemos comentado anteriormente, es el estancamiento del supuesto «califato». Esto se debe a un cambio en sus objetivos militares: mientras que en un principio su fijación era la de expandirse territorialmente, la oposición militar de los estados vecinos y de los occidentales y la recuperación del territorio por sus anteriores estados nacionales han forzado a Daesh a priorizar la lucha por unas fronteras concretas. Finalmente, la última causa de este cambio estratégico se debe al incremento de las complicaciones que obstaculizan el camino de la hijrah. La intensificación de los controles de acceso y de seguridad en los aeropuertos y pasos fronterizos ha tenido su efecto.

En definitiva, la nueva trayectoria que ha tomado la campaña mediática de Daesh no ha sido más que una respuesta a las reacciones llevadas a cabo por los diferentes estados nacionales. Puede que la no resolución del conflicto en Siria e Irak vuelva a influir en la campaña y sus objetivos para dar otro giro. Desafortunadamente, el escenario más factible en un futuro próximo no es solo que se mantenga esta misma estrategia de acciones terroristas en los países occidentales para fomentar el odio, sino que probablemente las campañas aumentarán e irán a peor.

Notas

[1] Ramonet, I., Propagandas silenciosas. Masas, televisión y cine, Cuba, Fondo Cultural del Alba, 2006, p.26.

[2] Ramonet, I., op.cit.,p.21.

[3] Lacroix, S., Les islamistes saoudiens. Une insurrection manquée, Presses de Sciences Po (P.F.N.S.P.), online, 2010, pp.173 – 178.

[4] Nakba: en árabe «desastre». Referente a la creación del estado de Israel en tierras palestinas el 1948.

[5] Jackson, P.,Ukraine war pulls in foregin fighters, BBC News, 01/09/2014.

[6] The Islamic State in Iraq and the Levant and the Al-Nusrah Front for the People of the Levant: report and recommendations submitted pursuant to resolution 2170, ONU Security Council, 2014.

[7] The Islamic State in Iraq and the Levant and the Al-Nusrah Front for the People of the Levant: report and recommendations submitted pursuant to resolution 2170, ONU Security Council, 2014.

[8] Masi, A. Y H. Sender, Hanna, How Foreign Fighters Joining ISIS Travel To The Islamic State Group’s “Caliphate”, International Business Times, 03/03/2015.

[9] The ISIS Study Group, 2014, http://isisstudtgroup.com, último acceso 15/05/2015.

[10] FBI Boston, Wanted Fugitive Ahmad Abousamra Added to the FBI’s Most Wanted Terrorists List, 2013.

[11] The ISIS Study Group, The Counter Jihad Report, http://counterjihadreport.com, último acceso:
30/05/2015.