El género está en acción

Esther Fouchier

Forum Femmes Méditerranée, Francia

Las mujeres están en movimiento. La autora analiza la fuerza de la voz de las mujeres en el Mediterráneo y cómo esta ha evolucionado y crecido en importancia durante los últimos veinte años.


Llueve… Grupos de mujeres se agolpan en la Canebière. Algunas de ellas están de paso, otras se dirigen a la 2ª Exposición Mediterránea de Publicaciones de Mujeres. Vienen de Argel, Túnez, Marsella, El Cairo, Tel Aviv, Barcelona, ​​Sarajevo, París, Casablanca. Anónimas. Investigadoras. Editoras. Militantes. Periodistas. Ganadoras del concurso de relatos del Forum Femmes Méditerranée. Blogueras, abogadas, artistas, periodistas, sindicalistas, feministas, novelistas, estudiantes.

Se han comprometido –algunas de ellas arriesgando la vida y su integridad física– en la lucha para implantar una democracia duradera en su país. Reivindican la igualdad de género y, como cualquier ciudadano, exigen libertad de expresión, la independencia del poder judicial, el derecho sindical, el derecho de asociación… Son…

En Túnez y Egipto han participado activamente en los movimientos sociales que han provocado la caída de la dictadura. En el conjunto del mundo mediterráneo y más allá, en Oriente Medio, se movilizan más que nunca por sus derechos, se manifiestan, diseñan estrategias, se ponen al frente del combate, a menudo codo a codo con los hombres, contra los regímenes autoritarios, corruptos y falócratas.

Vamos a darles la palabra y, lo que es más, vamos a presentar sus escritos, un testimonio que nos permite acceder a una forma de dignidad presente en lo más profundo de la dimensión humana.

«Cuando una mujer toma la palabra, aunque lo haga con aparente suavidad, provoca siempre un estremecimiento en el mundo», nos recordaba Zineb Labidi, escritora y miembro del jurado, «es la fuerza, la fuerza telúrica, capaz de alterar un equilibrio establecido, el verbo en femenino.»

Labidi cita a menudo a Kateb Yacine, quien, en el prólogo de la novela de Yamina Mechakra La grotte éclatée[1], señala que «una mujer que escribe vale su peso en pólvora». El poeta ha logrado, con una sorprendente expresión, definir el poder de insurrección que tiene lo escrito por las mujeres. «Lo que escribe una mujer es perturbador; altera el orden del mundo. Una mujer que escribe, que hace hablar a la pólvora, aunque no sea esa su intención declarada o no sea consciente de ello, estremece, sacude, perturba, y el mundo nunca más volverá a ser el mismo.»

La sala se llena poco a poco, reconozco algunos rostros. Me acuerdo de otros eventos literarios. Foros civiles. Marchas por la dignidad. Coloquios sobre los derechos.

«Decir “el verbo en femenino” no es exactamente lo mismo que decir “la palabra de las mujeres”, y aún menos “el murmullo de las mujeres”… Esta expresión sugiere un sonido más contundente, atronador incluso, como “al principio era el Verbo”.» (Hélène Echinard, historiadora y escritora).

Desde esta tribuna, no puedo resistirme al placer de dar una buena noticia: «La época de la ocultación de las mujeres ha llegado a su fin.» Las mujeres ocupan el terreno con talento, ternura y obstinación.

Proclamo en voz alta y clara: «Esta es la época de las mujeres. La época de la visibilidad de las mujeres en el espacio social, cultural y político, la época del verbo en femenino.»

Y, al mismo tiempo, sé que me miento a mí misma y a las demás. Aún hay mujeres violadas que, obligadas a casarse con su verdugo, se suicidan para huir de tan trágico destino. Aún estamos en la época de la opresión. De la influencia de las mentalidades retrógradas, de los arcaísmos y fundamentalismos.

¿Conseguiremos llamar la atención de la opinión pública y los responsables políticos para que se den cuenta de las discriminaciones y violencia que sufren las mujeres de la cuenca mediterránea, y también de su capacidad de resistencia y creatividad? Debemos creer que sí. Hablar. Escribir. Publicar.

Confirmo que se puede decir alto y claro que las mujeres no son «una tribu incapacitada para escribir». A las mujeres ya no se les volverá a cerrar una de las puertas de la modernidad, ni se repetirá la proverbial brecha entre interior/tradición/mujer y exterior/modernidad/hombre, característica del funcionamiento sociocultural y político de las sociedades mediterráneas

Se suceden las mesas redondas. Escuchamos las historias de las militantes, encontramos el fermento del combate, la chispa que inicia el proceso de liberación.

Observamos que el proceso democrático ha llevado al poder a fuerzas políticas conservadoras e islamistas, mayoritarias en Túnez, Egipto, Libia, y muy influyentes en Marruecos. Sobre las libertades se ciernen unas amenazas, se violan los derechos de las mujeres. Tenemos miedo de que la «primavera árabe» pueda llegar a convertirse en un invierno para las mujeres.

Y ya para acabar, nos referiremos a los veinte años del Forum Femmes Méditerranée: de 1992 a 2012; veinte años, veinte concursos de relatos. Veinte años en los que nosotras, las mujeres del Mediterráneo, «intercambiamos esos cargamentos de palabras vivas, en tensión entre el recuerdo de los legados comunes y la construcción de un futuro que tenemos la esperanza de edificar conjuntamente, respetando a todos y todas», como afirma Claude Ber, presidenta de honor del jurado:

«Escribimos alrededor de este mar matriz, desgranando sus múltiples culturas de raíces comunes, con la voluntad de crear vínculos y puentes, movimientos e intercambios; de navegar, en suma, de una orilla a la otra con el equipaje lleno de ese bien tan precioso que se intercambia sin perderse: las palabras.»

Notas

[1] Sned, 1979.