El e-Arabic y su impacto en la cultura

Existe una nueva variedad de árabe, el e-Arabic, que ha dejado de ser un fenómeno marginal para pasar a formar parte de la literatura árabe dominante.

Anissa Daoudi

Varios debates han surgido, durante y después de las revoluciones, sobre la influencia de las redes sociales como Facebook o Twitter en la Primavera Árabe de Túnez, Egipto y los demás países. También se ha discutido sobre si es correcto denominarlas Revoluciones del Jazmín, Primavera Árabe o de cualquier otra forma. No obstante, en lo que concierne a esta investigación, iniciada tres años antes de las revoluciones, ninguno de estos debates puede negar que se está produciendo un cambio en la lengua árabe, tanto en su variedad estándar como dialectal, y que dicho fenómeno natural se inscribe en el “contacto entre lenguas y cambio lingüístico” (Aitchison, 2001: 3).

Como observó el filósofo y lingüista alemán Wilhelm von Humboldt en 1836, “No puede haber nunca un momento de verdadera quietud en el lenguaje, como tampoco en el incesante pensamiento de los hombres. Por naturaleza, se encuentra en un proceso de desarrollo continuo”. Del mismo modo, Ferdinand de Saussure (citado en Aitchison, 2001), comentó que “El tiempo lo cambia todo: no hay razón por la que el lenguaje deba escapar a esta ley universal”. Sin embargo, lo que las revoluciones árabes han puesto de relieve, sin entrar en el debate sobre los aspectos positivos y negativos de cada revolución, es el impacto de la comunicación mediada por ordenador en árabe.

Asimismo, han acentuado el uso de una nueva variedad de lengua árabe, que denomino e-Arabic, en varias formas artísticas y constructivas. Lo original e importante de esta investigación es que cuestiona, de forma crítica, la clara división que la lingüística árabe establece entre la lengua estándar y los dialectos (Ferguson, 1959), así como propone la existencia de una nueva variedad de árabe, el e-Arabic, usado por gran parte de la sociedad. Esta nueva variedad está ahí, independientemente de la aprobación o desaprobación de su uso, estatus, legitimidad o de la relación que mantenga con la política derivada del lenguaje (Daoudi, 2011). Incluso se ha hecho un lugar en la cultura dominante en el mundo arabófono. En este artículo mostraré los distintos ámbitos en los que el e-Arabic está presente y discutiré su impacto en la variedad de discurso(s) de la región del norte de África y Oriente Próximo.

El contexto de la investigación

Antes de hablar del e-Arabic y de la forma en que este estudio se inscribe en el ámbito general de la comunicación mediada por ordenador y del discurso mediado por ordenador, es interesante situarlo primero en el ámbito de la lingüística árabe. Esta investigación distingue entre las dos variantes de lo que se conoce en lingüística como “árabe estándar”: el árabe clásico y el árabe estándar moderno, a pesar de que la distinción entre ambas, como argumenta Bassiouney (2009, p. 10), sea una “invención occidental”. Ryding (2005, p. 7) comparte una visión similar, argumentando que tanto el árabe clásico como el árabe estándar moderno hacen referencia a “al luga al fusha” [lit. “la lengua elocuente” (Bassiouney, 2009, p. 10)].

Asimismo, existe lo que Mitchell (1986) denomina “árabe culto hablado”; según el autor, el árabe dialectal nunca es “puro”, sino que a menudo se encuentra mezclado con el árabe estándar moderno, de modo que se crea esta nueva variedad, el árabe culto hablado. Se trata de la interacción entre el lenguaje escrito y los vernáculos (Bassiouney, 2009), cuyo propósito es permitir a las personas cultas de distintos dialectos comunicarse en una lengua común sin tener que recurrir a un dialecto en concreto o al árabe estándar moderno. No obstante, el e- Arabic puede presentarse como una mezcla de árabe estándar, dialectos y árabe romanizado, una mezcla entre árabe romanizado y caracteres numéricos o una mezcla entre árabe y lenguas extranjeras.

De acuerdo con mi definición funcional, el árabe estándar moderno y los dialectos árabes (en grados diversos), se distingue del árabe culto hablado (Mitchell, 1986) en que no se trata de una interacción entre el lenguaje escrito y los vernáculos de forma exclusivamente oral (de ahí el nombre “árabe culto hablado”), sino que en realidad es la escritura de la forma hablada. Se trata de la lengua informal empleada por los usuarios de informática, que también coge prestadas palabras de varias lenguas como inglés o francés y las adapta. Asimismo, permite el cambio y la mezcla de código y utiliza números, abreviaturas, acrónimos y emoticonos. También permite el uso del árabe romanizado (tanto para los dialectos como el árabe estándar moderno). Además, el e-Arabic no se encuentra ligado a las normas sintácticas, semánticas y léxicas tradicionales. Una de sus características es la “distorsión de la lengua” destinada a provocar un “impacto”, con la voluntad de no solo comprometerse con el discurso global como tal, sino también de destacar las formas específicas en que lo global se enmarca en lo local.

El e-Arabic y la comunicación mediada por ordenador

No es una novedad decir que Internet ejerce un gran impacto en la vida diaria de las personas en general, y los árabes no son ninguna excepción. Este ha sido el tema central de investigaciones realizadas en numerosos ámbitos durante más de una década. Por ejemplo, en Oriente Próximo y el norte de África se han llevado a cabo estudios sobre el “empoderamiento a través de Internet”; es decir, sobre cómo Internet contribuye a la capacitación de la mujer en zonas rurales del mundo árabe: mujeres analfabetas sin acceso a bienes necesarios como agua y electricidad y de entornos desfavorecidos (Davis, 2005). Estudios similares sobre el empoderamiento económico a través del uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), han generado numerosos debates e inquietud por parte de grupos antiglobalización, conscientes de la hegemonía actual del norte sobre el sur, tanto en las TIC como en el comercio (Mitter and NG, 2005).

La cuestión de la “hegemonía” ha sido y sigue siendo un tema candente cuando se habla de globalización. En cuanto a la lengua (medio) empleada por los usuarios de Internet, la comunicación mediada por ordenador ha sido estudiada desde la teoría crítica de la sociedad contemporánea en relación con este medio de comunicación relativamente nuevo, con el fin de determinar sus efectos en los individuos y en su organización (Zuboff, 1989), así como de estudiar el papel de la comunicación en el desarrollo de las sociedades en general (Lawley, 1992). Un representante de la teoría crítica de la sociedad ha aplicado los modelos de la teoría de la comunicación de Habermas a una variedad de temas empíricos, entre los que se encuentra el conocimiento del medio de la comunicación mediada por ordenador y las dinámicas de interacción observadas en dicho medio.

Por lo que respecta a la comunicación mediada por ordenador en árabe, la investigación es aún incipiente y los estudios llevados a cabo en árabe hasta la fecha se articulan en torno al medio utilizado en la red [Warschauer, El Said y Zohry (2002, 2006); Palfreyman y Khalil (2003, 2006)]. Dicho de otro modo, se centran en si los usuarios árabes de Internet utilizan los caracteres árabes (ya sea escribiendo en árabe estándar moderno o en árabe coloquial, conocido como ‘ammiya), los caracteres latinos (para escribir en inglés o en árabe) o bien una mezcla de ambos. Asimismo, se ha estudiado la elección de la lengua de los árabes en Internet en relación con la identidad (Warschauer, El Said and Zohry, 2007). Sin embargo, apenas se han tratado los cambios lingüísticos que se producen en la lengua árabe (tanto en el árabe estándar moderno como en los dialectos) a través la tecnología de la información en general y de la comunicación mediada por ordenador en particular.

El e-Arabic y la literatura

El debate sobre la posibilidad de incluir el árabe dialectal en la literatura para mantener la naturalidad y el realismo del discurso tuvo una gran importancia en la discusión sobre la lengua escrita utilizada por los autores árabes, aunque se trata ya de un debate obsoleto debido a la gran cantidad de novelas publicadas completamente en vernáculo. Esta aparente dicotomía, incrustada por igual en la mente de hablantes y escritores árabes, está cambiando lentamente. No obstante, la literatura árabe permite la escritura en ‘ammiya de la poesía popular, conocida como nabati, malhun y zayal, que es un género muy arraigado.

El nuevo género literario ha posibilitado el uso del árabe dialectal a través de la “mágica” explotación de Internet. Se trata de un nuevo fenómeno que comenzó a propagarse por todo el mundo árabe, tanto en países conservadores como moderados, incluso en Arabia Saudí, donde han surgido obras de este tipo como Chicas de Riad de Rajaa Alsanea. Esta novela, publicada en 2005 por la editorial Dar Al Saqi, llegó en 2007 a su séptima edición y se ha convertido en un polémico best seller en Oriente Medio. La lengua empleada en el libro es una mezcla de árabe estándar moderno, dialecto saudí, dialecto libanés y árabe-inglés, así que utiliza extensamente el e-Arabic, entendido según la definición anterior. El uso de este género se encuentra aún limitado a los jóvenes que se aventuran en la escritura para transmitir sus ideas a la sociedad.

La popularidad de este tipo de escritura reside en que se desarrolla en un espacio virtual, fuera de toda restricción. Entre los ejemplos del uso del e-Arabic en el libro está el formato del texto, que se asemeja a un correo electrónico y que cuenta con un emisor y un receptor (este último son las listas de correo de la autora). También incluye palabras como akansil (I cancel), que es una mezcla entre árabe e inglés adaptada a la gramática árabe (el verbo se utiliza en presente), o imail/imailat (e-mail/e-mails), que demuestra que algunas palabras ya aceptan las formas singular y plural. Además, se utilizan los caracteres latinos mezclados con números para escribir las letras que faltan; el número 7, por ejemplo, representa la letra /h/, como en “seerehwenfatah7it” /sira wanfata it/ (“una historia revelada”) (Booth, 2008). Otra novela en la que se utiliza de forma extensiva el e-Arabic es Ayza atgawez de Ghada Abdel Aal (2008), que está completamente escrita en dialecto egipcio.

Contiene un lenguaje informal y la escritura corresponde con exactitud a la pronunciación, es decir, todos los sonidos están representados. Las palabras inglesas se escriben con caracteres árabes, por ejemplo /bliz/, para decir please (por favor), /sufinir/, para souvenir o /alboi ferind/, para boyfriend (novio). En cuanto al lenguaje figurado, el libro contiene un gran número de metáforas sarcásticas; una de las que, en mi opinión, transmite la visión de la autora sobre la lengua del pasado, es la siguiente: “Uno de nosotros fue y le robó una sonrisa del bolso, que ella guardaba para ocasiones similares. Bonita frase, ¿no creéis? ¿No es esto a lo que los antiguos retóricos llamaban ‘metáfora’?”. Existe un claro sentimiento de disociación de la lengua “antigua”. La autora elige este “nuevo” medio para expresar sus ideas sin reparar en los aspectos lingüísticos, ya que concibe la lengua como un medio y no como un fin.

En su última novela, Nessyane Com(2009), Ahlam Mosteghanemi utiliza una mezcla de dialectos (argelino, libanés, saudí, egipcio y e-Arabic), mientras en Ayza Atgawez (2008) solo se encuentran los dos últimos. Nessyane Com mezcla árabe e inglés en el mismo título, de modo que hace uso del medio que he denominado e-Arabic. La novela incluye también la dirección de una página web donde los lectores pueden comentar el libro, lo que les permite la interacción y el intercambio de ideas con la autora. Este “privilegio” es posible gracias a la esfera virtual. El libro también contiene un CD de canciones escritas por Ahlam en árabe estándar e interpretadas por la cantante libanesa Wehbe.

El objetivo de este CD es reforzar el tema de la novela, que trata de “olvidar y seguir adelante con tu vida”. En los distintos capítulos o artículos del libro, la autora utiliza el árabe estándar moderno como medio principal de escritura, aunque lo combina con los dialectos argelino y libanés, sobre todo cuando adopta un tono cínico. Contiene algunos versos coránicos y poemas en árabe estándar moderno y árabe clásico como citas al principio de cada capítulo. Asimismo, emplea palabras en inglés (en caracteres latinos), como en el caso de la palabra “Com” del título. Esta mezcla de lenguas no se limita al sentido literal, sino que se amplía al uso metafórico, como por ejemplo en las expresiones /kitat alnet/ (lit. “gatos de la red”) y /alriyim alhatifi/ (lit. “dieta del teléfono”).

Conclusión

El contexto en el que la e-literatura en árabe se desarrolla está basado en la percepción de la lengua como “un medio y no un fin”. Este lema es lo que motiva a numerosos blogueros jóvenes a escribir, con la voluntad de hacer oír su voz de forma global. Su argumento es que el árabe estándar, visto como la lengua “culta”, ha constituido durante mucho tiempo un enorme obstáculo para la gran mayoría de los hablantes nativos del árabe y a menudo ha sido monopolizado por las elites minoritarias.

Es el mismo lema que en su día aclamaron los movimientos de la izquierda nacionalista para promover el papel o la misión social de la literatura, ya que ésta acerca las elites (burguesía) al resto de la población (Azam, 2009). No obstante, en la época lo que se pretendía era motivar a los escritores a interactuar con las masas utilizando un lenguaje simple y tratando temas de interés popular, lo cual no significaba escribir en lenguaje coloquial, opción que era limitada y poco frecuente. La emergencia de este nuevo género literario en árabe coloquial genera acalorados debates, cuyo centro ya no es si la literatura en árabe estándar moderno debe incluir el coloquial, sino que se ha pasado a insistir en la escritura exclusivamente en coloquial. En una edición especial de la revista Al Mayala al Arabiyya (2009), escritores de todo el mundo árabe expresaron sus opiniones sobre este nuevo fenómeno, que denominan /hakawati al internat/ (“el narrador de Internet”).

Las reflexiones difieren entre los que encuentran esta forma de escritura divertida y complementaria a los escritos en árabe estándar moderno y los que ven este género como una fase temporal, que acabará por desaparecer porque no cuenta con una base sólida. En conclusión, el uso de varios tipos de lenguas constituye otra prueba de que el árabe está cambiando en sus distintas formas, y lo está haciendo con rapidez. Tiene lugar a nivel local, lo cual muestra no solo una voluntad de sumarse al discurso global, sino también un interés por las distintas maneras de enmarcar lo global en un contexto local. En otras palabras, si bien la experiencia es global, algunos autores eligen enmarcarla o expresarla en la forma más local de una lengua: el dialecto. Otros plasman estas realidades en árabe estándar moderno o, en el caso de Mostaghanemi, por ejemplo, en un estilo de árabe muy poético y trabajado.

Ahora debemos preguntarnos si el debate sobre el uso del e-Arabic va a sustituir el uso del árabe fusha frente al ammiya, así como si la necesidad de preservar la naturalidad del discurso es razón suficiente para justificar el uso del e-Arabic. Hay que puntualizar que los escritores cuyas obras se han mencionado mantienen relaciones distintas con la comunicación mediada por ordenador. Algunos de ellos son originalmente blogueros (Abdel Aal), otros son escritores asentados cuya fama se basa en varias novelas publicadas (Mosteghanemi) y otros son escritores emergentes en árabe estándar moderno (Alsanea). Sin embargo, a pesar de sus diferencias, todos utilizan el e-Arabic y se someten a la influencia de la comunicación mediada por ordenador. Esto significa que no se trata de un fenómeno marginal, sino que ha pasado a formar parte de la literatura árabe dominante.