Apoyo a las Redes Territoriales (ART)

“ART facilita el intercambio de innovación y buenas prácticas entre comunidades locales del Sur y del Norte, y una mejor armonización de la cooperación internacional”, explica el coordinador de la iniciativa.

ENTREVISTA con Giovanni Camilleri por Hichem Ben Yaiche

Giovanni Camilleri, coordinador desde 2005 de la iniciativa Apoyo a las Redes Territoriales (ART) del PNUD, explica en esta entrevista el sentido de su actividad, donde se conjugan desarrollo local y proceso de gobernabilidad para transformar la realidad cotidiana de las personas “objetivo” de este programa. Sus palabras resultan esclarecedoras.

AFKAR/IDEAS: Todos conocemos la misión que desempeña el PNUD, pero la unidad en la que usted trabaja, ART, actúa en situaciones de urgencia. ¿Cómo concibe su trabajo? Y,me gustaría añadir, ¿cuál es su “valor añadido”?

GIOVANNI CAMILLERI: ART es el instrumento operativo puesto en marcha por la dirección Hub Innovative Partnerships del PNUD en Ginebra, con el fin de articular la acción de los distintos socios de las redes territoriales del Sur y del Norte, para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y los objetivos del proceso de gobernabilidad y desarrollo local. Por tanto, ART no se ha concebido para actuar en situaciones de urgencia, sino como un instrumento que facilita la articulación de la acción de los múltiples socios de la cooperación internacional con los procesos de gobernabilidad y desarrollo local que los países dirigen en el marco de sus respectivas políticas nacionales de descentralización. En resumen, el valor añadido de ART consiste en ser un instrumento que facilita el intercambio de innovación, experiencias y buenas prácticas entre comunidades locales del Sur y del Norte, así como una mejor armonización de la acción de cooperación internacional.

A/I: ¿Qué herramientas ponen a disposición de sus socios (ONG, asociaciones y otras instituciones?

G.C.: Proponemos lo siguiente: a) Un marco multilateral de referencia operativo y de gestión para articular las acciones específicas con la programación nacional. b) El ciclo de programación local conjunta en los territorios de los países donde actúa ART, que facilite la complementariedad entre los distintos actores, para reducir la fragmentación que limita el impacto de la cooperación. c) Cofinanciación de la programación conjunta entre los distintos socios. d) El apoyo de componentes específicos, como Universitas (formación en el ámbito del desarrollo local), Ideass (intercambio de innovación técnica, tecnológica y formas organizativas de gestión), Leda (apoyo al intercambio de los instrumentos para el desarrollo económico local).

A/I: En una época en que la globalización “descompone” las sociedades, reduce las solidaridades y amplía las desigualdades, ¿cree necesario integrar, en sus módulos de análisis, correctivos para tener en cuenta estos parámetros, los de una fragilidad cada vez más acentuada entre grandes franjas de las poblaciones de los países del Sur?

G.C: Para empezar, el objetivo primordial de ART es que las poblaciones de los países del Sur, sobre todo las clases más vulnerables, tengan oportunidad de participar en el reto de la globalización. En segundo lugar, ART facilita la posibilidad de debatir con otras redes locales del Sur y del Norte temas de interés común (ODM). En tercer lugar, se pretende que esta participación y debate se traduzca en acciones, sin ser solo una propuesta de carácter nacional, sino también de ámbito internacional. En otras palabras, ART es un instrumento de cooperación que facilita la internacionalización de la dimensión local del desarrollo.

A/I: Para concretar, ¿cómo llevan a cabo sus operaciones en el terreno? ¿Qué es prioritario en su enfoque?

G.C.: Primero, esta oportunidad de articulación se presenta al país para saber si le interesa con vistas a su proceso de desarrollo. Si es así, se emprende la fase de formulación del programa, que se desarrolla en el país para contextualizar el mecanismo de ART según las características culturales, económicas y sociales del país, las políticas nacionales de descentralización presentes y la acción de cooperación que eventualmente ya exista en el territorio. Durante la fase de formulación se diseñan las líneas de acción prioritarias para la cooperación internacional en ese país, líneas que, evidentemente, difieren en función del país. El ciclo de programación local ya mencionado posibilita que el proceso termine en iniciativas concretas que respondan a las necesidades de la población, pero también a los procesos de desarrollo local.

A/I: Durante el proceso de modernización política de determinados países, como España, la buena gobernabilidad, la descentralización –que supone la responsabilización a nivel local– son elementos que han influido en el cambio de las sociedades. Esos conceptos suelen percibirse como instrumentos para la injerencia por parte de los dirigentes de los países del Sur. ¿Cómo logran superar esos escollos?

G.C.: La “gobernabilidad”, como estrategia para el desarrollo de un territorio, existe desde hace mucho tiempo. Aún hoy, en el ayuntamiento de Siena, puede verse, en un extremo de la sala, el famoso cuadro de Lorenzetti El buen gobierno y, en el otro, El mal gobierno. Es decir, la gobernabilidad en sí misma no es un instrumento de “injerencia en los territorios”, sino de “gestión de los territorios”. En mi opinión, la cooperación internacional debe referirse a esta experiencia, esto es, la gestión del territorio como estrategia, y no de injerencia.

Una táctica posible es la circulación de ideas, experiencias e innovaciones entre el Sur y el Norte. Cada país del Sur y del Norte podrá evaluar lo que más le conviene y lo que no es útil. Distinguiría, pues, entre una cooperación que genere intercambios sistemáticos sobre cuestiones de interés común entre países del Sur y del Norte, como el cambio climático, los Objetivos de Desarrollo del Milenio, los movimientos masivos de población, la sostenibilidad de los servicios, el respeto de los derechos del hombre y la mujer.