El Partenariado Euromediterráneo
Los primeros pasos para la creación de
la Fundación Euromediterránea Anna
Lindh Para el Diálogo entre las Culturas
Traugott Schoefthaler
Director Ejecutivo
Fundación Euromediterránea Anna
Lindh, Alejandría
versión PDF 
La decisión de crear
una Fundación Euromediterránea se tomó en Valencia en 2002. Dos
años más tarde, los ministros de Asuntos Exteriores de los entonces
25 Estados miembros de la Unión Europea y diez países mediterráneos
completaron en Dublín (del 5 al 6 de mayo) y en La Haya (del 29
al 30 de noviembre de 2004) los acuerdos para crear la primera institución
común cofinanciada por todos los miembros del Partenariado Euromediterráneo.
Al adoptar sus estatutos, crearon la nueva Fundación Euromediterránea
Anna Lindh para el Diálogo entre las Culturas. En respuesta a una
propuesta realizada por el Gobierno egipcio, la fundación recibió
el nombre de la antigua ministra de Asuntos Exteriores sueca Anna
Lindh asesinada en 2003, que había apoyado su creación. La fundación
tiene su sede en Alejandría, en la Biblioteca Alejandrina en tándem
con el Instituto Sueco.
Teniendo tan sólo una ligera estructura administrativa, actúa como
una red de redes de las 35 sociedades civiles que integran la asociación
euromediterránea. Los dirigentes de las redes nacionales comparten
con el director ejecutivo la responsabilidad de implementar el programa
aprobado por la Junta de Gobernadores constituida, durante los tres
primeros años, por el Comité Euromed que representa a 35 ministros
de Asuntos Exteriores. El 15 de julio, el Comité Euromed nombró
a su primer director ejecutivo y a un comité consultivo de doce
personas, seis de países miembros de la UE y seis de países socios
mediterráneos.
Gracias a una iniciativa de la presidencia de los Países Bajos,
el director, antes de tomar posesión de su puesto en Alejandría,
pudo consultar, el 11 y 12 de noviembre en Bruselas con los dirigentes
de las redes nacionales y los miembros del comité asesor, el programa
trienal de 2005-2007 de la fundación. El resultado de sus esfuerzos
conjuntos iniciales se presentó el 30 de noviembre a los ministros
de Asuntos Exteriores en La Haya y fue aprobado por el Comité Euromed
el 27 de enero de 2005. Nueve años después de la adopción de la
Declaración de Barcelona, los primeros pasos de la fundación reflejan
las aspiraciones de las sociedades civiles para que se acelere el
Proceso de Barcelona. El lanzamiento oficial de la fundación se
programó para el 20 de abril de 2005 en Alejandría. No hubo mucho
tiempo para la contratación de personal, para la creación de 35
redes nacionales y para poner en práctica la red de redes para el
diálogo entre culturas, civilizaciones y sociedades de la región
euromediterránea.
El primer Programa Trienal de 2005 a 2007 de la Fundación promueve
un concepto dinámico de diálogo entre culturas y civilizaciones,
que va más allá del intercambio de palabras, para favorecer la cooperación
multilateral intelectual y la capacidad constructiva en áreas multidisciplinares
como los derechos humanos, la ciudadanía democrática, el desarrollo
sostenible, el aprendizaje, la sociedad del conocimiento e información,
género y juventud.
Perfilar la globalización
Las siguientes reflexiones están inspiradas en una serie de informes
mundiales y regionales, y sobre todo, en las recomendaciones del
Grupo Asesor de alto nivel (el «Grupo de los Sabios» de Prodi, 2003)
y son de especial importancia para la misión de la Fundación Euromediterránea.
Las políticas culturales, la investigación científica, los medios
de comunicación y la educación comparten el reto de transformar
la connotación de nación y cultura, heredada del siglo XIX, en una
mejor comprensión de «nuestra diversidad creativa» a través de interacciones
locales y globales. El objetivo común es restaurar el equilibrio
entre la dimensión «nacional» de identidades culturales y las muchas
otras dimensiones de las sociedades contemporáneas. Se encontró
una solución pragmática en el nuevo «concepto 2000» de la política
alemana en relaciones culturales externas. La noción de «cultura
alemana» se ha reemplazado por «vida cultural en Alemania», y el
objetivo de diálogo entre culturas que se formulaba como «diálogo
entre culturas alemana y extranjeras» se ha renombrado «participación
de Alemania en el diálogo entre culturas y civilizaciones ».
Identidades culturales basadas en los derechos La no discriminación
es el denominador común de todos los instrumentos reguladores de
los derechos humanos. Existe mucha coherencia entre el «derecho
a ser diferente» de la Declaración sobre la raza y perjuicios raciales
(1978) y la afirmación de prioridad de libertades sobre la tradición
de la Declaración Universal de la UNESCO sobre Diversidad Cultural
(2001) que merece ser reconocida y puesta en práctica. El artículo
2 de esta declaración contiene una importante terminología: el compromiso
de la comunidad internacional a asegurar que las personas vivan
juntas pacíficamente en un mundo multicultural, define individuos
que tienen identidades culturales plurales, coincidentes y dinámicas.
El diálogo entre culturas es siempre un diálogo entre personas.
Imponer a los participantes de este diálogo identidades determinadas
por su origen o cultura heredada iría en contra del concepto basado
en los derechos. Las identidades culturales siempre se deberán entender
como interacciones resultantes de pasado y presente, y de individuos
y sociedad.
Aprender a vivir juntos es uno de los cuatro pilares de la educación
del siglo XXI subrayado por la Comisión Mundial de la UNESCO, presidida
por el anterior Presidente de la Comisión Europea Jacques Delors.
El Informe Delors cita numerosos conceptos de reforma básicos como
«educar para liberar», desarrollado algunas décadas antes por Paulo
Freire en Brasil, y los transforma en un concepto moderno de educación
global. Los sistemas de educación tradicional deben dirigirse hacia
entornos de aprendizaje. El papel de la profesión educadora debe
cambiar de enfoque y pasar de la instrucción a la organización de
procesos de aprendizaje.
El nuevo concepto del Informe Delors está dirigido a escuelas que
estarían caracterizadas por la práctica diaria de la tolerancia,
ayudando a alumnos y estudiantes a desarrollar habilidades para
aceptar el punto de vista de otros. La multiperspectividad se encuentra
por ello entre los objetivos globales de la educación del siglo
XXI, transmitiendo al alumno habilidades para definir sus prioridades
y perfilar sus opiniones mientras tiene en cuenta las distintas
ideologías que competen en la sociedad, en la escuela o en clase.
Educar en valores, punto clave de la educación del siglo XXI
El gran psicólogo suizo Jean Piaget elaboró en los años veinte su
teoría sobre el desarrollo cognitivo humano basado en la universalidad
concreta y global. Según Piaget, aprender es un proceso de equilibrio
permanente entre adaptación y asimilación del entorno, tanto en
el desarrollo cognitivo como en el moral. El Informe Delors adopta
esta perspectiva de interacción pedagógica al hacer referencia a
la educación sobre los valores: «Los valores en general y la tolerancia
en particular no pueden ser enseñados en el sentido estricto: el
deseo de imponer desde fuera valores predeterminados lleva al final
a negarlos». La educación de los valores no es sin embargo lo mismo
que tolerancia mínima, que está limitada a adaptarse a los demás.
La educación de los valores necesita basarse en un acercamiento
multidisciplinar social y humano.
Estrategia y programa 2005-2007
La estrategia de la fundación identifica los beneficios del emergente
consenso internacional sobre diversidad cultural como algo esencial
para la humanidad, igual que la biodiversidad lo es para la naturaleza.
Para luego traducir los beneficios en propuestas para la cooperación
euromediterránea, que tiene como fin asegurar el respeto hacia la
diversidad y el pluralismo, así como fomentar la tolerancia entre
distintos grupos de la sociedad.
Los principios de programación han de evitar una duplicación de
esfuerzos y procurar la creación de sinergias con valor añadido
a las actividades existentes. Todas las actividades deberán comprometer
por lo menos a dos países de la UE y otros dos países socios mediterráneos,
preferiblemente más. Los campos de acción incluyen la educación,
la cultura, la ciencia y la comunicación, así como temas transversales
como son los derechos humanos, el desarrollo sostenible, el género
y la juventud. La educación y el uso de tecnologías de la información
y otros medios son las dos modalidades más importantes para llegar
a las sociedades civiles en general, siendo los jóvenes el grupo
objetivo prioritario. Las actividades de la fundación serán el resultado
de los esfuerzos combinados de sus 35 redes y de la secretaría de
la sede de la fundación en Alejandría.
Los siguientes seis programas serán puntos centrales de las actividades
de la fundación durante el primer trienio de 2005 a 2007:
(1) Nuestro futuro común
El programa «Nuestro futuro común» tiene como fin llegar al mayor
número posible de jóvenes, invitándoles a compartir experiencias
y trabajar juntos sin fronteras. Los temas y modalidades incluyen
música popular, un proyecto de revistas escolares que publiquen
artículos sobre temas seleccionados y que esté coproducida por equipos
mixtos, una red de escuelas euromediterráneas y un programa de formación
del profesorado.
(2) Oportunidades para la multiperspectividad
El programa de multiperspectividad proporciona contenidos educativos
que animan a la generación de jóvenes a desarrollarse juntos en
la vida. La atención está puesta en convertir los valores universales
como la no discriminación, la justicia y la tolerancia (como se
recoge en la Declaración Universal de Derechos Humanos) en recursos
atractivos y de aprendizaje. Los temas y modalidades incluyen un
servidor de educación multilingüe, investigación comparada de libros
de texto y planes de estudio, y la cultura de las religiones.
(3) Nuestra diversidad creativa
Inspirado en un Informe de la Comisión Mundial sobre Cultura y Desarrollo,
presidido por el anterior secretario general de las Naciones Unidas,
Javier Pérez de Cuéllar (1995) y el Informe sobre el Desarrollo
Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)
de 2004, el programa para la diversidad incluye la creación contemporánea,
el patrimonio euromediterráneo en manos de la juventud, el diálogo
entre culturas en las aulas y la cooperación entre redes nacionales
euromediterráneas y redes nacionales de diversidad cultural.
(4) Cooperación Científica sin Fronteras
El Programa de Ciencias sin Fronteras pone especial atención en
impulsar la capacidad de creación usando facilidades digitales existentes
como la ampliación de la red de comunicación de banda ancha GEANT
a socios mediterráneos del sur (EUMEDIS). Las modalidades más importantes
son la Red de Educación Superior Braudel-Ibn Jaldún, una beca de
viaje para estudiantes y científicos de países en vías de desarrollo
euromediterráneos, la simulación de conferencias euromediterráneas
de los ministros de Asuntos Exteriores hechas por estudiantes universitarios
y la creación de grupos transfronterizos de investigación de jóvenes
científicos.
(5) La sociedad de la información euromediterránea
Como continuidad del Foro de la Sociedad Civil de la Cumbre Mundial
de la Sociedad de la Información (Túnez 2005), la Fundación organizará
talleres interdisciplinares sobre la participación de la sociedad
civil en la modernización de las políticas de educación, cultura,
ciencia e información. El objetivo se fijará en la interrelación
entre educación emergente, conocimiento y estructuras de información.
Se prestará especial atención al periodismo educativo y cultural.
(6) Refuerzo del papel de las mujeres
A través de la cooperación con redes internacionales de mujeres,
universidades femeninas y cualquier programa relevante universitario
existente en el área euromediterránea, los programas de formación
nacionales y bilaterales para mujeres se abrirán a participantes
de otros países euromediterráneos. Se negociarán becas de viaje
con entidades donantes y se pondrá especial atención en asuntos
de género a lo largo de todo el programa de la fundación. Las 35
redes nacionales han sido invitadas a exponer sus propuestas, planes
o proyectos en curso en el mes de septiembre de 2005 para que así
se puedan integrar en la totalidad del programa.
|