Med.2005 Anuario del Mediterráneo

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Sociedad y cultura | Migraciones
Nuevas tendencias de migración en la región del Mashrek

Riad al Khouri

Director Middle East Business Associates (MEBA wll), Jordania
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El Mashrek fue en 2004 tanto receptor como exportador de migraciones. Los grupos más grandes de migrantes en la región proceden de Sudán, Egipto, India, Pakistán, Bangladesh, Filipinas, Sri Lanka y Yemen. En términos de origen, la mayoría proceden del África subsahariana, y del sur y sudeste de Asia. Aparte de los sudaneses que viven en Egipto, los indios, paquistaníes y filipinos forman el grupo más amplio de inmigrantes procedentes de países en vías de desarrollo en la región. Egipcios y jordanos mayormente migran hacia países del Golfo, en especial Arabia Saudí, mientras que los iraquíes migran mayoritariamente hacia Jordania y Siria.

La dimensión de género de los migrantes es cada vez más importante en el Mashrek, creando con la feminización de la migración nuevas realidades económicas y sociales. Las últimas décadas han sido testigo de un aumento de la migración femenina en la región, mientras que los países del Mashrek han experimentado una expansión y reestructuración económica y la mayoría de las mujeres inmigrantes trabajan en Jordania y Líbano. La demanda de mujeres emigrantes en el Mashrek ha aumentado, concretamente en la industria de servicios, mediante la creación de puestos de trabajo de baja cualificación o no cualificados que las mujeres inmigrantes están dispuestas a ocupar y que la población local rechaza. Estos trabajos están ocupados por mujeres de países en desarrollo de Asia, principalmente de Sri Lanka, Filipinas, Pakistán y la India. La mayoría de ellas suele trabajar en domicilios particulares como trabajadoras domésticas, así como en hoteles o en la industria del entretenimiento.

La inmigración irregular existe en todo el Mashrek, con todos los países implicados, ya sea porque son puntos de origen, de tránsito o de destino. Además hay pruebas de que tanto el contrabando como el tráfico de personas suceden con regularidad y a gran escala. Sería necesaria una profunda investigación para comprender la magnitud de este fenómeno, pero la siguiente tabla muestra las rutas clave de contrabando en la región derivadas de casos de detenciones documentadas por Gobiernos y medios de comunicación.

La migración dentro de la región también es importante. Por ejemplo, muchos trabajadores inmigrantes egipcios, y de otras nacionalidades del Mashrek, trabajan ilegalmente en Jordania, y éste es un asunto que el Ministerio de Trabajo jordano intenta solucionar. El Ministerio, que se ha ido volviendo más estricto en cuanto a trabajo de extranjeros en los últimos años, endureció los procedimientos en 2004, cuando empezó a inspeccionar los establecimientos del sector privado del país para comprobar si cumplían con las leyes y normativas de trabajo. Aproximadamente 100 inspectores fueron asignados a esta campaña, que abarca más de 55.000 empresas y fábricas del país.

Mientras tanto, en su pais, el problema del desempleo persiste para muchos egipcios. Se estima que Egipto necesita alcanzar un índice sostenido de crecimiento del PIB de al menos un 6 % anual para reducir el desempleo a niveles manejables, pero dicho crecimiento parece llegar de forma regular. Actualmente, sin embargo, las remesas de expatriados forman los ingresos más altos procedentes de trabajadores del extranjero en Egipto, siendo la cercana Jordania el destino preferido por los emigrantes egipcios. Al mismo tiempo, los jordanos que trabajan fuera han desempeñado un importante papel en la economía jordana. Jordania se encuentra entre los diez países que más remesas reciben entre los países de economía en desarrollo, después de otros como Líbano, Turquía y Egipto. Los giros de dinero que los jordanos expatriados envían a casa son el equivalente de aproximadamente la cuarta o quinta parte del PIB. Este porcentaje es el más alto de la región del Mashrek, seguido de Líbano con una séptima parte. Los esfuerzos de los gobiernos del Mashrek en el control de la diáspora y el grado en que los giros de dinero están contribuyendo en potencia a la mitigación del desempleo son considerables y van en aumento.

Egipto tiene una estrategia activa para el control de la dispersión, como el Líbano, y recientemente Siria.

Puesto que las economías del Golfo han experimentado altos índices de crecimiento en los últimos dos años y las previsiones son buenas para el 2005, la demanda de trabajadores del Mashrek en el Golfo probablemente aumente durante el resto de la década. Sin embargo, esto solo sucederá si se mantiene la estabilidad en la región. De lo contrario, el delicado equilibrio de los fragmentados mercados laborales que traen prosperidad tanto a países del Mashrek y como del Golfo mediante especialización y maximizando ventajas comparativas, se quebrará y llevará a graves fragmentaciones económicas en la región árabe y más allá de ella.

Con estos complejos comportamientos migratorios en una región tan volátil, es necesario un marco político para controlar la movilidad laboral en la región. Los países del Mashrek han experimentado un aumento de la cooperación de organismos internacionales con el fin de alcanzar esta gestión de la migración, pero se encuentra aún sobre una base lenta que va caso por caso, teniendo que lidiar con crisis o respondiendo a desastres fuera de un marco estratégico coordinado regionalmente. Pase lo que pase en los mercados laborales del Mashrek y el Golfo durante los siguientes años, es necesario un acercamiento más profundo, transfronterizo y estratégico que, preferiblemente, comprometa a organizaciones internacionales, así como a organismos regionales como la Liga de Estados Árabes.

El Mashrek tiene un alto índice de desempleo, un 15 % aproximadamente, tres veces más que la media mundial. La creación de puestos de trabajo, a pesar de haber sido rápida en algunos países del Mashrek desde mediados de los ochenta hasta principios de los noventa, no ha coincidido con el crecimiento de la mano de obra. El crecimiento de la población añade millones de entradas de mano de obra cada año y este flujo es proporcionalmente mayor que en cualquier otra región del mundo. Puesto que el índice de desempleo es uno de los más altos entre todas las regiones, la tarea de la creación de puestos de trabajo es probablemente más formidable que en ninguna otra.

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