Jardines secretos. La naturaleza imaginada
El mundo amazigh es complejo y rico. La representación
natural y simbólica se expresa con la cerámica, los
diseños de las alfombras y los tapices, el tatuaje de
la henna y, también, en la joyería. Buena parte de las
decoraciones florales, vegetales, geométricas o animales
tienen una función protectora. Este conocimiento es
compartido por ambos sexos y es tan importante la
función del objeto como su valor estético y simbólico.
Las poblaciones amazighs ocupan territorios muy
diferentes y distantes entre sí. Esta diversidad geográfica
se evidencia porque pueblan litorales, montañas, llanuras,
desiertos y oasis, lo que permite desmitificar una imagen
que históricamente se ha vinculado sólo al desierto y al
nomadismo.
Sin embargo, buena parte de las formas y los motivos
decorativos que se han utilizado en joyería presentan
muchas similitudes a pesar de la distancia geográfica.
En primer lugar, porque algunos motivos vegetales
y geométricos que utilizan son pervivencias de su
entorno real o utópico, y forman parte de su naturaleza
imaginada. Pero también porque algunas de las
decoraciones son recreaciones de la escritura líbicobereber,
del tifinagh: las líneas franqueadas de trazos
perpendiculares, los puntos y también los triángulos.
La joyería amazigh reproduce diversos símbolos y
representaciones animales, geométricos o florales con
diferentes significados. Entre los motivos animales,
destacan los pájaros, las tortugas, las serpientes, los
lagartos y los peces. El pájaro recuerda la naturaleza, es
el mensajero de las buenas noticias y aporta fecundidad
y riqueza. Las tortugas alejan la mala suerte y son
símbolos de fecundidad. La serpiente protege los cereales
y salvaguarda las fuentes de agua. El lagarto protege
de las enfermedades y conjura el mal de ojo. Los peces
garantizan la fertilidad femenina.
También tienen un simbolismo importante la lámpara de
aceite, la cruz, la daga y el fusil, y el disco, el círculo y
la rueda. Se trata de motivos cargados de poder mágico
y guerrero. Por ejemplo, las cruces rechazan las miradas
envidiosas y las dispersan a los cuatro vientos. La daga y
el fusil apelan a la defensa contra los enemigos. El disco,
el círculo y la rueda apelan a los antiguos ritos solares
y lunares de los amazighs. El círculo inacabado de los
pendientes de aro tuaregs simboliza el recorrido cíclico
de los nómadas y el período intermedio que anuncia la
nueva partida. |